Amor y desdicha: “La verdad sobre el caso Harry Quebert”

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Desde las bellas palabras de Corintios (“el amor es paciente, es bondadoso…”), hasta una serie de imágenes, mitos y discursos actuales, pareciera que las formas predominantes de pensar/ desear la experiencia amorosa pasan por su idealización o por la resignación trágica. Quizás una tercera, en estos tiempos, es una experiencia light o líquida en términos de Z. Bauman.

En todo caso, pareciera que estamos imposibilitados social y psicológicamente para aceptar las complejidades del amor, incluyendo la tristeza que sobreviene al integrar el lado bueno con el lado malo de la persona amada (pero que significa la posibilidad de una relación “total” con la persona como lo indica M. Klein) o la amplia gama de perversiones y aspectos más o menos bizarros que existen en toda experiencia amorosa, puesto que también es una pasión.

Estas observaciones a contracorriente (se pueden escribir libros al respecto…de hecho los hay), vienen por la lectura del libro “La verdad sobre el caso Harry Quebert de Joël Dicker” (Alfaguara, 2013). De entrada, la situación puede hacer arquear los ojos: se trata de la oscura historia de amor entre Nola Kellergman, una niña adolescente de 15 años y Harry Quebert, un escritor de 34 años.

Ya la edad es algo que, dicho suavemente, nos da qué pensar (aunque haya precedentes como el escandaloso, en su tiempo, Lolita de V. Nabokov).

No obstante, al final de las páginas, se siente que, pese a las diferencias de edad y de situación, de las oscuras revelaciones que se despliegan en torno al pasado y la condición de Nola, de las cosas que hacen ambos (sobre todo ella, hay que decirlo), hubo un momento, quizás demasiado fugaz, en que los dos se amaron.

El mejor y más triste monumento es la espera de Harry.

Con giros sorpresivos durante toda la trama y continuando la tradición de los amores desdichados, “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, bien vale la pena algún desvelo.

(Agradezco a Claudia por habérmelo prestado).

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About Author

Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

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