Carta abierta a un Viceministro

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Señor Viceministro de Ambiente,

La noticia de usted tomando posesión como Viceministro de Ambiente no me ha tomado precisamente por sorpresa, es un profesional capaz. Pero sí me ha urgido una reflexión que, tarde o temprano, iba a tener. Nos conocemos de hace mucho tiempo, y me atrevo a decir que usted me conoce de toda la vida, que sabe muy bien mis virtudes y que algunos de los defectos los compartimos. Lo he admirado como funcionario, y a veces también su valentía me hizo sentir orgullosa.

Sin embargo, estos meses nos han asombrado, al punto que un día estamos juntos muy de mañana en la Plaza, celebrando que un presidente corrupto ha dejado el poder, y a  las pocas semanas es usted parte de un Gabinete de Ministros. Debo serle honesta, y decirle que el Estado de Guatemala sigue siendo el Estado de Guatemala, el aparato burocrático, administrativo y político que muchas veces ha servido a una élite económica y política para buscar los intereses de unos pocos, otras veces ha funcionado como brazo armado en defensa de esos mismos intereses, es un Estado racista, poco incluyente y democrático. No diré que usted es ese Estado ahora,  pero le diré que el Estado es un campo de lucha en este momento de la historia, se lucha por retomar lo que es propio de la comunidad política para el bienestar de ella.

Por eso pienso que usted tiene una responsabilidad que puede asumir: mostrar en cuatro meses cómo puede ser un Estado que ponga en el centro de su razón de ser a la persona humana y a la sociedad de la cual hace parte. Pienso, Señor Viceministro, que desde el Estado nos hacen falta más hombres y mujeres valientes que nos devuelvan la esperanza, y con ella una nueva política. Usted me dirá que es muy poco tiempo, que no se puede cambiar las estructuras en 12 semanas, que no lo comprometa. Pero yo le respondo que lo que se necesita es un hombre recto, ético, transparente y enérgico que marque un precedente –otra luz entre muchas que han encendido jueces y fiscales, por ejemplo-, y que nos demuestre que la política es el martillo y el cincel para labrar la sociedad y el futuro que nos pertenece a todos.

La defensa de los recursos naturales y del territorio han sido luchas que han cobrado muchas vidas, lo ha hecho unos pocos días antes de que asumiera el puesto. Yo lo he visto indignarse profundamente, exigir justicia, abogar por la vida. Ese hombre es hoy Viceministro de Ambiente,  permítame no exigirle menos de lo que usted ya es.

Hermano, la política es la forma de amar a nuestro país, la que nos enseñaron en la casa, que nunca se te olvide la razón del amor, que no se te olvide que en el servicio radica la esencia del amor.

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About Author

Gabriela Carrera

Siempre es difícil decir quién es una. Soy la más pequeña de tres hermanos (un abogado, un agrónomo y un cura) y soy la única mujer (que duda de las leyes, no le gusta la berenjena y su vida espiritual es un reto). Estudié Ciencias Políticas y todavía pienso que tengo pendiente estudiar la literatura y todos sus secretos. Me gusta pensar en que se puede construir, poco a poco y con mucha paciencia, una Guatemala diferente y esa es mi mayor motivación para escribir en El Salmón. Agradezco las muestras pequeñas de la vida que me hacen seguir creyendo en la humanidad, y por eso busco en el fondo de la Cajita de Pandora muy seguido.

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