Colegio-motel-iglesia-bar: lo irracional del mercado II

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Escribía en un artículo anterior, que entre la Roosvelt y la Mateo Flores, en un espacio de apenas dos cuadras, coexisten muy tranquilamente -como si nada-, un colegio de preprimaria, un motel de malas pulgas, una iglesia con facha de empresa de oficinas y tiendas con anuncios a todo color de cerveza y de licor.

Entre otras cosas, esto se puede interpretar como una muestra del triunfo del mercado (basado en elecciones individuales racionales) sobre las regulaciones estatales que, en teoría al menos, tendrían que ordenar ciertos aspectos de la vida colectiva dado que si no, se producen efectos irracionales importantes.

Por ejemplo, el desquiciado y desquiciante tráfico es uno de estos efectos irracionales. Toda persona de esta ciudad sabe que un vehículo propio es la forma más segura y rápida de movilizarse. En consecuencia, racionalmente, utiliza dicho vehículo propio. El problema es que dicha elección racional, multiplicada por millones de veces, tiene como consecuencia irracional un tráfico del diablo.

La solución al problema del transporte se encuentra en un sistema colectivo eficaz y seguro (horror: público) que sea una alternativa real al uso del vehículo individual. Pero la tardía implementación del Transmetro, la falta de músculo regulativo municipal y estatal, el estatus asociado a un vehículo, etc., confabulan para que sigamos usando los vehículos y convirtamos la ciudad en un gigantesco parqueo que tiene como efectos directos la tensión, irritabilidad, frustración, y enojo cotidiano de cientos de miles de personas que utilizan las vías cotidianamente (incluso la pérdida de “productividad” que preocupa a empresarios), así como el daño ambiental. Efecto directamente derivado de la acción espontánea y natural del mercado.

Este es un factor enloquecedor y que deteriora la convivencia humana. La salida, de nuevo, es colectiva y tiene que ver con la intervención estatal fuerte y decidida para resolver el problema, aunque en el aire no se ve tal cosa.

Sin embargo, regresando a la coexistencia del colegio, del motel, de la iglesia y de las tiendas-barcitos, es evidente que algo no cuadra. Más allá de gustos personales, creo que es evidente la necesidad de regulaciones en torno a la construcción de lugares con actividades tan diferentes.

Igual pasa respecto a otros colegios y universidades, los chupaderos florecen a unos cuantos pasos. ¿Será necesario argumentar por qué no es lo más adecuado? Las autoridades deberían regular estas condiciones que el funcionamiento cotidiano del mercado producen. Pero ya se ve que esto implica concepciones sobre cómo se conciben y funcionan las relaciones entre macroinstituciones como el Estado y el mercado.

La respuesta a estas situaciones requiere emprendimientos colectivos, organizados, que busquen el bien común sobre el bien individual. La persecución a ultranza del bien individual produce problemas colectivos que deterioran la convivencia, destruyen el planeta y excluyen a millones de personas.

Como diría el monito del chiste: ¡Organicémonos mucha, organicémonos!

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About Author

Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

2 comentarios

  1. Si el bien común es, la sumatoria de todo el bien individual, no entiendo tu punto, de que el bien individual vaya en contra del bien común, solo que intentes decir que el bien común se construye de otra manera, que parte de un abstracto, si el abstracto es suplir necesidades (creo que por ese camino vas), no son las necesidades tan infinitas como para emprender empresa por ese lado, y volverse un mártir, si todas las personas somos distintas…es algo que veo inútil, la razón es obvia, el bien común solo puede ser representado, por cada persona realizando el bien individual y la búsqueda de la felicidad personal… eso si con reglas claras…al final un colectivo, nace si y solo si, varios individuos desean asociarse voluntariamente. No existe colectivo sin individuos… mitos del “bien común”…que el colectivo -nace antes que el individuo- pero esos mitos son engaña bobos…
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    Si “organice -monos!!!”, En un país en que cada persona sea responsable de sus actos, así personalmente,..el que la hace la paga, nada de esconderse en colectivos, etnias, ancestros… PDH… ejercito… nose.. H.I.J.O.S. C.U.C…Cacif, que te parece… que cada quien se la chifle…
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    Al final creo cometes un error, “un colectivo es incapaz de ser responsable”.. es un abstracto, solo las personas individualmente pueden ser responsables… si quiere solucionar la situacion, debes entender eso…y lo repito, jamas podra ser de otra forma: un colectivo es la sumatoria de individuos asociados entres si “voluntariamente”… el colectivo no existe antes del individuo.. prueba busca un colectivo sin individuos… tratar de poner en primer lugar al colectivismo es ir en contra de la razón, y poner en segundo plano a los individuos que hacen posible su concepción es ilógico… como decía Aristoteles 1=1, no existe el 0=1, el individuo hace el colectivismo (1=1), pero el colectivismo no puede hacer al individuo (0=1).. lógica..!!!
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    Con lo que respecta al congestionamiento, si se puede decir que es un Acto puramente EGOISTA, pero a quien no le gusta la comodidad!!!… pero el problema real, se llama “seguridad”, a mas inseguridad instantáneamente aumentara el parque de automóviles y por consiguiente el trafico… y eso no es un problema de mercados, es un problema de estado, si se quiere reducir el transito vehicular, el estado tendrá que garantizar los tres derechos básicos: Libertad (que nadie te secuestre), propiedad (que nadie te robe), a la vida (que nadie te asesine) -básicamente garantizar estos tres derechos es la seguridad-… ahí arreglas mucho el problema, pero tu problema es que no te gustan porque estos derechos son individuales lastimosamente.. pero tantos problemas que solucionarían…hasta el de la contaminación… pero bueno…
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    Otra, Si existen reglamentos municipales, para localización industrial, o sea no se puede poner industria o comercios donde sea… pero podriamos decir que los que construyeron las colonias no respetaron el reglamento y construyeron en lugar destinados a la industria y el comercio en el ordenamiento territorial … en el caso de la Roosvelt… pero es como el huevo y la gallina…(clavos de la corrupción, diría yo, solo das mordida y construyes donde se te de la gana) y no tengo el reglamento a la mano, para hablar de eso…ja… saludos.

  2. Ya que es curioso y observador, le sugiero un análisis sobre lo que representa para las personas y la sociedad, que la mayoría de alcaldes no sean representativos de su comunidad, ya que no existe la segunda vuelta electoral para estos elegidos.

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