Después de la Resaca Electoral, con más ganas

0

El resultado previsible y largamente esperado, sucedió. Ya tenemos como presidente electo a alguien que “hace burlas de los pobres”, como titulaba un medio internacional.

Los manejos que condujeron a este desenlace comenzaron a orquestarse hace mucho tiempo y se hicieron evidentes cuando se eligió a alguien como Maldonado Aguirre para la vicepresidencia.

Aunque el abstencionismo pasivo, no ir a votar, haya sido alto, no es muy diferente del de las dos más recientes segundas vueltas: En el 2007 fue del 52% y en el 2011 del 44%. Si hubiese habido un voto nulo masivo, otro sería el condicionamiento.

Más que asombrarnos, debe parecernos natural que el analfabetismo funcional haya triunfado y que el electo sea percibido por muchos como exitoso en muchos sentidos. El neofundamentalismo también tomó parte en la jugada.

Ayer lunes amanecimos con una sensación de pesar, con “la conciencia de duelo”, como bien lo describía Juan Carlos Barillas.

Hoy debemos encarar lo que viene porque serán cuatro años complicados los que nos esperan a todos los que abogamos por la equidad de género, el Estado Laico, el respeto a la diversidad sexual y la garantía de los derechos sexuales y reproductivos.

Estamos a las puertas de un gobierno ultraconservador que no cederá un ápice en sus puntos de vista. Se cuidarán muy bien de ser tan burdos como sus antecesores y como el elegido maneja un discurso que seduce al habitante promedio, no es realista esperar que se interrumpa su período antes de tiempo.

¿Qué nos queda entonces?

Aprovechar las lecciones que estos meses han dejado:

1. La urgencia de construir un frente ciudadano que aglutine las principales demandas de reformas, dejar la dispersión bajo diversos nombres que tanto daño nos ha hecho y trabajar juntos para obtener resultados concretos.

2. Lograr ser incidentes más que estridentes. No es con memes como lograremos nuestros objetivos, sino con una estrategia comunicacional más efectiva.

3. Por supuesto, seguir articulando desde nuestros espacios. Pero dejarlos de ver como clubes y entenderlos como parte de algo más grande.
Nadie dice que sea fácil, pero hemos tenido bastante tiempo de entrenamiento.

Ya lo anticipaba el segundo aniversario de El Salmón, a nadar en contra de lo que se viene.

La gran pregunta es si estamos dispuestos a dejar nuestros egos a un lado para lograrlo.

Share.

About Author

Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

Leave A Reply