Dime con quién andas…

1

Michel Foucault en su libro “Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión”, hace referencia a las siete máximas universales de la buena “condición penitenciaria”, de las que la primera establece que la pena privativa de libertad tiene por fin esencial la enmienda y la readaptación social del condenado, es decir el principio de la corrección. Nada más alejado ha sucedido en la realidad nacional.

La noche del 26 de abril de 1998 el obispo Juan Gerardi, obispo auxiliar de la diócesis de Guatemala, fue asesinado a golpes en la cabeza y cara con un objeto contundente dentro la casa parroquial de la iglesia de San Sebastián. Dos días antes, Monseñor Gerardi había presen¬tado el informe “Guatemala: nunca más”, del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memo¬ria Histórica (REMHI), el cual aportó y documentó testimonios sobre las terribles violaciones de derechos huma¬nos producidos por la represión militar durante el conflicto armado interno. Los responsables materiales de este crimen de Estado fueron el coronel retirado Byron Disrael Lima Estrada (ex jefe de Inteligencia Militar); su hijo, el capitán Byron Lima Oliva y el ex especia¬lista José Obdulio Villanueva, ambos del temible Estado Mayor Presidencial, además del sacerdote Mario Orantes.

Si bien era conocido el perfil delictivo del entonces coronel Byron Lima Oliva, al llegar al deteriorado sistema penitenciario logró en poco tiempo construir una vasta red para cometer hechos delictivos. Sin embargo, la llegada al poder político del Partido Patriota le permitió, sin lugar a dudas, ampliar su poderío dentro y fuera de las cárceles. Durante la campaña electoral del 2011 se conocieron hechos relevantes y sin precedentes en cuanto a cinismo se refiere, una maquiladora dentro de la prisión confeccionó playeras del Partido Patriota, edecanes del mismo partido político en actividad proselitista dentro de una de los centros de reclusión preventiva y el conocimiento de que Byron Lima, ex militar se convertía en financista del partido de los militares y oligarcas del país.

La esposa de Lima, Alejandra Reyes, exhibía fotografías con la pareja presidencial luego de maquillarles para una entrevista en un medio de información internacional. Y así, poco a poco, quien debiese estar en reclusión con el propósito de reformarse, se convertía en una especie de súper capo, con tentáculos en otras redes criminales y en la élite política, en particular en el gobierno de Otto Pérez Molina.

Este “privado de libertad” logro agenciarse de tal poder dentro del sistema de justicia, que el año pasado fue recapturado cuando se trasladaba hacia el lugar donde debía permanecer recluido, hecho por el que fue destituido el anterior Director del Sistema Penitenciario y designado el hoy detenido Edgar Camargo, ex militar de la misma promoción de Byron Lima. Con estos antecedentes criminales supondría cualquier ciudadano que se agenciaría del desprestigio de la mayoría. Sin embargo, Byron Lima en vez de ser el criminal condenado, paso a ser una especie de mecenas que hacía todo tipo de “favores” y que recibía la visita (o también él las realizaba) de distintos actores sociales, periodistas, columnistas y hasta congresistas.
La olla de grillos destapada la semana recién pasada por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), solo es un tentempié del plato fuerte que ojalá llegue. Dado el perfil de Byron Lima será necesario que la CICIG y, esperaría uno, el Ministerio Público investiguen a todos aquellos actores que han sostenido vínculo con el condenado. Esta investigación debe involucrar a funcionarios del Ministerio de Gobernación, iniciando por el propio Ministro, quien ha reconocido públicamente haber designado de Director del Sistema Penitenciario a Camargo siendo este un “recomendado” de Lima. Así mismo la investigación debe alcanzar a miembros del Sistema Nacional de Seguridad, para identificar la responsabilidad no asumida en cuanto a hechos que eran del conocimiento público. El propio Presidente y la Vicepresidenta de la República deberían rendir cuentas por sus presuntos nexos con este reo y la posible aceptación de financiamiento para su campaña electoral de recursos provenientes de hechos delictivos.

Pero también la ciudadanía guatemalteca merece conocer quiénes son los actores sociales y de medios de información que mantienen una cercana relación con este reo. Es que acaso no son estos actores quienes despotrican revestidos de una supuesta pureza la necesidad de respetar el Estado de Derecho, las leyes y ser transparentes en cuanto los actos públicos. Hoy esos lobos con piel de oveja deben poner sus barbas en remojo. Fotografías de columnistas en actividades con Lima dentro de la cárcel han sido publicadas en las redes sociales, algunos de ellos como el presidente de la mal llamada Fundación contra el Terrorismo, quien se vanagloria de ser amigo de Lima Oliva. Y es que la pregunta es obvia, ¿será que también a estos actores les ha hecho “favores” Lima y su red criminal? ¿Qué tipo de favores? ¿Acaso el financiamiento de la Fundación?

Dado su nivel de verborrea doble moralista, sería oportuno que le cuenten a la ciudadanía cuáles son los financistas de esta Fundación y otras asociaciones que mantuvieron y mantienen relación con Lima, porque no vaya a ser que en tanto la estructura de Lima está acusada de lavado de activos haya utilizado a fundaciones o asociaciones para también cometer dicho acto punitivo. De no darse esta merecida aclaración con datos certeros, se dará paso a hacer valedera la premisa de “dime con quién andas y te diré quién eres”.

Share.

About Author

Jorge Santos

Hombre guatemalteco, centroamericano y profundamente latinoamericano, defensor de derechos humanos, amante de la vida, la esperanza, la humanidad y fiel creyente que otra Guatemala es posible.

1 comentario

  1. Brenda Marcos

    Qué paso tan importante se está dando, concuerdo con usted esto nada más es un entrada al plato fuerte que yo también espero que se sirva. Una ‘telenovela’ de la vida real. Ojalá de este camote surja la primera columna de una estructura de limpieza en la política.

    Saludos.

Leave A Reply