Dimensión Socio-espacial de la desigualdad en el área metropolitana de la Ciudad de Guatemala

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DOS ASPECTOS SIGNIFICATIVOS.

GENTRIFICACIÓN:

Según el Dr. Tom Slater se entiende por gentrificación: 1. reinversión de capital; 2. mejoramiento de las condiciones sociales, por grupos de mayores ingresos; 3. cambios en el paisaje urbano y 4. desplazamiento directo o indirecto de grupos de ingresos menores. En este artículo se analizarán sus efectos principalmente desde los estratos socioeconómicos antagónicos sin negar el rol y la importancia de los estratos medios en el fenómeno de la gentrificación.

El capitalismo como modo de producción imperante ha provocado un desarrollo urbano basado en gran parte en dos factores: el factor de expulsión y el de atracción. La relación entre el factor de expulsión y el proceso de urbanización en su dimensión socio-espacial consiste en que la modernización y la construcción de nuevos complejos habitacionales y de servicios se van a ubicar en áreas territoriales en las que ya están ubicados los complejos de personas que pertenecen a los estratos bajos. Es decir que se expulsa a los sectores socioeconómicos bajos de las áreas urbanas consolidadas hacia territorios periféricos, asentamientos o territorios fronterizos porque no están en la capacidad de costearse su vida en esas zonas modernizadas, básicamente por el alza en el valor de la tierra. El desplazamiento estimula aún más al factor de atracción, el cual atrae en mayor proporción a personas y nuevos complejos comerciales y habitacionales que pertenecen a los estratos socioeconómicos altos de la estratificación social.

El crecimiento de los sectores socioeconómicos, en especial de los estratos altos es el que ha motivado su expansión en el área urbana, dicho crecimiento se expresa en el surgimiento de nuevas zonas residenciales, comerciales, laborales, etc. Ejemplificando, en el Área Metropolitana de la Ciudad de Guatemala -AMCG- la construcción de la Universidad Rafael Landívar significó el desplazamiento de muchas familias de sectores medios bajos y bajos que habitaban en esos años en el área fronteriza de las zonas 15 y 16, y las cuales hoy en día son zonas predilectas junto a Carretera al Salvador para la construcción de zonas comerciales dirigidas a los sectores socioeconómicos medios y altos, y también para la mudanza habitacional de sus integrantes. La zona 14 del AMCG era en antaño un pueblo de indios y las grandes expansiones de tierra motivaron a la élite del período liberal (1871-1944) y a otros sectores ladinos apadrinados por Justo Rufino Barrios a apropiarse de las tierras comunales por derecho “legítimo” o a comprarlas a bajo precio pues los habitantes de ese “pueblo de indios” no tenían asesoramiento legal ni protección de su derecho de propiedad por parte del Estado guatemalteco (que funcionaba otorgando privilegios a los sectores que gestaron la Reforma Liberal), a partir de esos años hasta hoy es una zona territorial en la que habitan sectores con ingresos medios altos y altos.

Cabe resaltar que la gentrificación no desplaza al cien por ciento de la comunidad, muchas familias se resisten y  permanecen en su lugar habitacional, y la modernización no siempre ha significado arreglo total de los problemas. Como ya se explicó, la zona 16 es el territorio emergente al que se está mudando los sectores con ingresos medios altos y altos pero dicho territorio tiene un problema histórico, el agua llega con dificultad por problemas de racionamiento y producción.

La pobreza en el AMCG está esparcida en diversas zonas urbanas empobrecidas, la desigualdad de oportunidades, acceso a la educación y a servicios también es por territorio. Para hacer crecer los recursos económicos es necesario brindar las oportunidades, apostar a la formación educativa  y laboral de los recursos. Porque para reducir la desigualdad el objetivo es que las personas puedan financiarse su vida en el territorio modernizado, de lo contrario, de nuevo caerán en el círculo vicioso del desplazamiento y la migración a territorios en donde encuentren las condiciones que tenían antes y así poder habitar ahí.

SEGREGACIÓN SOCIAL Y URBANA:

La segregación social y urbana comienza con el bajo poder adquisitivo de bienes y servicios básicos para la subsistencia por parte de grandes grupos sociales. Provocando un contraste, diferenciación y división social entre grupos poblacionales habitantes de un mismo territorio, expresada en la dicotomía urbano/rural o zonas urbanas empobrecidas/zonas urbanas no empobrecidas a lo interno del Área Metropolitana de la Ciudad de Guatemala. La diferencia en el acceso al servicio de agua entubada, vivienda digna, luz, salud, mercados, supermercados, educación, etcétera; según el área territorial, escenifica una división de acceso a bienes y servicios por espacios territoriales.

Es decir que dependiendo a que servicios se tiene acceso así será la ubicación habitacional en un determinado territorio, toda vez que el valor de la tierra es mayor. Repercutiendo en la imagen del AMCG en un sentido estricto de diferencias, por un lado infraestructuras habitacionales cómodas, con acceso a los servicios básicos, con aspecto de orden y limpieza en sus calles, parques y avenidas, y por el otro infraestructuras habitacionales en condiciones de hacinamiento, sin servicios básicos, con aspecto desordenado y descuidado en su espacio público. Repercute también en la forma de vida de los habitantes, divididos por cuestiones socioeconómicas, impidiendo que las personas diferenciadas por su posición en la estratificación social coincidan viviendo en las mismas zonas residenciales fomentando de esta manera el bloqueo a la interacción social y ciudadana por la simple idea de una posición de clase. Regularmente esta división social en función de acceso a bienes y servicios tiende a la discriminación y a la criminalización de sectores poblacionales con menos poder adquisitivo.

La segregación social y urbana se escenifica en dos formas: la activa y la autosegregación. La segregación activa es producto de la elección, aplicada a grupos étnicos de origen maya y a los más pobres, a consecuencia de la estigmatización y rechazo por parte de sectores étnicos o económicos dominantes. Mientras que la autosegregación es más notoria en estratos socioeconómicos medios y altos, que consiste en adoptar un autoencierro. Es decir, en un aislamiento del resto de grupos socioeconómicos aplicando una medida de protección de su espacio residencial, bloqueando calles y delegando su seguridad a empresas de seguridad privada.

La segregación social y urbana es producto de un modelo capitalista que se olvida de desarrollar en conjunto. Para que el desarrollo urbano no implique reproducir la desigualdad es necesario diseñar políticas públicas dirigidas a brindarle a sectores más vulnerables las oportunidades para que se puedan adaptar de una forma más beneficiosa al proceso de urbanización y desarrollo.

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About Author

Luis Guillermo Velásquez

Latinoamericano y estudiante de Ciencia Política. Concibo en la política desde su enfoque científico y filosófico, los pilares del estudio de la problemática nacional desde una perspectiva histórica y coyuntural.

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