El abuelo Juan

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El Cerrito del Carmen no siempre fue como está hoy, jardinizado y con seguridad. No siempre tuvo barandas que protegían sus árboles. Ahí jugábamos debajo de una buganvilia tupida, o bien a encerrar dentro de dos manos, y por un momentito, la luz de las luciérnagas. El Cerrito era también ese lugar oscuro que parecía bosque embrujado, en donde un tal Pie de Lana -una mezcla entre don-juan-y-robin-hood-, fue ahorcado en uno de los pasillos del parque y que según decía mi papá (que también decía su papá) su alma seguía rondando por ahí.

Lo sé porque cada domingo iba yo por allá a visitar a los abuelos, el abuelito Juan y la abuelita Cristy. Hoy el abuelo estaría cumpliendo años, el día de San Juan Bautista, y como buen cristiano, su segundo nombre era Bautista. Hasta arriba de las gradas de su casa, estaban todos los diplomas y reconocimientos del abuelito. Faltaba el de autodidacta, aunque eso lo supe  mucho tiempo después, ya pasada la hora de los juegos infantiles. Fue locutor, de una radio que quedaba en Santa Rosita. Al morir, pedí que me regalaran una de sus credenciales de periodista, un carné hecho de metal en donde aparece un Juan Baustista joven.

El abuelo siempre me pareció que tuvo la misma edad, para mí nunca envejeció, siempre mantuvo su misma postura, su mismo silencio. Yo tímida y él severo, siempre lo abrazaba al llegar, pero luego no sabía muy bien qué decir. Solo un día, sí: tenía que hablar en público en el colegio y debía preparar un texto para leer frente a varios cursos. Él se emocionó, yo me emocioné, no gané, pero es tal vez el momento más cercano que guardo del abuelo. Bueno, aparte de ese día en que me dijo que le echara sal a la ensalada y me pasó el sustituto que tomaba por salud, para luego reírse de buena gana de mí. Aunque me la pasé amargada, por su buena carcajada valió la pena.

Las cosas han cambiado mucho, más rápido de lo que pensé en los últimos años. Acumulamos recuerdos, revivimos escenas cuando estamos de nuevo frente a la misma casa en la que crecimos. Vemos a los abuelos de manera diferente, nos preguntamos por su vida, por cómo vivieron los problemas de sus hijos, qué pensaban, qué sentían. Me he preguntado con mucha curiosidad, luego de entender que venimos de muchos hombres y mujeres que han determinado parte de la historia personal de cada quien, cómo me miraba el abuelo Juan.

Si tuviera el chance de visitar al abuelo por estos días, le pediría que me contará algunas cosas de la historia, y si se anima la charla, también me atrevería a preguntarle algunas cosas de su historia. Le daría gracias por mi papá, que me enseñó que se aprende porque a una le gusta aprender, no porque se debe. Lo trataría siempre de usted, pero sí que probaría a abrazarlo un poco más. Dejaría de confundir el temor con el respeto, y le confesaría que me gusta la comunicación para ver que me dé uno que otro consejo. Intentaría a sacarle más la risa, echando mano del sustituto de sal, o bien del humor a veces negro que también me heredó.

En fin, lo que quiero decirle abuelito, es que tenga un feliz cumpleaños.

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About Author

Gabriela Carrera

Siempre es difícil decir quién es una. Soy la más pequeña de tres hermanos (un abogado, un agrónomo y un cura) y soy la única mujer (que duda de las leyes, no le gusta la berenjena y su vida espiritual es un reto). Estudié Ciencias Políticas y todavía pienso que tengo pendiente estudiar la literatura y todos sus secretos. Me gusta pensar en que se puede construir, poco a poco y con mucha paciencia, una Guatemala diferente y esa es mi mayor motivación para escribir en El Salmón. Agradezco las muestras pequeñas de la vida que me hacen seguir creyendo en la humanidad, y por eso busco en el fondo de la Cajita de Pandora muy seguido.

7 comentarios

  1. Brenda Marcos
    Brenda Marcos on

    Feliz Cumple a tu abuelo, se me hace complicado hablar de los abuelos. Y de paso hago catársis porque la muerte de mi abuelita hace unos meses me dejó literalmente en la lona. Los abuelos deberían ser eternos.

  2. Señora , Gabriela Carrera. La felicito por su articulo sobre el ” CERRITO DEL CARMEN “. Yo vivi toda ami vida frente al Cerrito. Primero sobre la segunda calle y 11 Av. A. y luego desde 1954, sobre la Av. Juan Chapin y 1a calle. Y tambien por lo consiguiente tengo muchas aventuras personales, y mucha historia de ese parque. BUENAS Y MALAS . Con el tiempo en 1975, cuando regrese de Estados Unidos , y haber visitado en Canada en Victoria, los famosos “BUTCHARD GARDENS”, pretendi llevar esa idea a la muicipalidad de Guatemala, pero desafortunadamente , yo NO sabia la burocracia existente en esos tiempos y mis proyectos por mejorar el Cerrito, NO le dieron mayor importancia, apesar de haber formado un comite de vecinos, para recuperar esa joya . Con el Tiempo en 1980, tuve el privilegio de haberme casado en esa Iglesia, y bautizar a uno de mis hijos aqui tambien. Ahora vivo en Washington, añorando lo que mis planes pudieron haber sido para el famoso ” CERRITO DEL CARMEN”. Gracias por su articulo.

  3. Patricia de Oliva on

    Hola Gaby, nosotros también recordad con todo cariño a tus abuelitos y hoy en especial al tío Juanito, hoy también estamos celebrando el cumpleaños de tu Tío Juan Guillermo y claro su Santo por ser el día de San Juan así que celebramos su Cumplesanto, Dios te bendiga Gaby ato y tu familia completa, te quiero mucho

  4. Juan C. Carrera
    Juan C. Carrera on

    Así mero: abuelito. Así le gustaba que le dijéramos.

    Fue también mi padrino de confirmación, de eso hace más de 20 años. Llevaba su corbata roja, creo.

    Un lindo homenaje querida hermana, Gracias.

  5. Yo he tenido la dicha de compartir mucho con mi abuelita y sé por experiencia que las personas mayores están llenas de sabiduría. Le agradezco a mi abuelita por sus historias y consejos; realmente es una persona admirable y una gran mujer.

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