El cuco del voto nulo

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#VotoNulo

Últimamente han surgido opiniones alarmadas por el auge que la opción de votar nulo ha tomado entre muchas personas en el país. Las críticas negativas van desde llamar malos ciudadanos a quienes nos inclinamos por esta opción, hasta decir que es un gesto inútil, porque no cambia nada. Tampoco faltan los que dicen que se favorece los que puntean en las encuestas. Hay mucha desinformación al respecto.

Tratemos de aclarar algunos mitos al respecto:

1. Abstenerse significa no ir a votar: Falso. Hay dos tipos de abstención: La pasiva, que consiste en no acudir a las urnas y puede ser por muchos motivos: por ejemplo, no estar empadronado, estar enfermo, apatía o desagrado hacia los contendientes. La abstención activa, el voto nulo, es contundente y envía un mensaje claro de rechazo al sistema electorero.

2. Quienes votan nulo atentan contra la democracia: Falso. Nada más democrático que expresar una opinión. Imaginemos que usted se dirige a realizar determinadas compras a un supermercado. La oferta existente no llena sus expectativas, así que decide anotarlo en el libro de sugerencias y se marcha. Está ejerciendo su legítimo derecho a no elegir algo que le disgusta. Lo mismo pasa con los votos. No “tenemos que” votar por alguien que no nos satisface.

3. El voto nulo favorece a los punteros: Falso. En el sistema electoral guatemalteco, quien gane lo hará incluso por un voto de diferencia, por lo que el voto nulo no favorece a ningún candidato.

4. Se debe votar por el “menos peor”. Tal como solo recibimos el amor que creemos merecer, como nación elegimos lo que creemos digno de nosotros. ¿Quién es el menos peor si todos son malísimos? ¿Quién de los que votaron por el PP en la elección anterior se siente orgulloso de su decisión? De menos peor en menos peor, hemos recorrido un camino que ha descendido a todos los infiernos.

5. Se debe votar por una opción minoritaria, pero decente; Incierto. ¿Se sienten satisfechos de su elección quienes han votado por minúsculos partidos de “izquierda”, que después se han plegado al sistema hegemónico? ¿No es verdad que las fuerzas llamadas progresistas, en lugar de unirse, cada vez se atomizan más? ¿Qué opción minoritaria tiene real incidencia, programa serio y trayectoria decente?

6. El voto nulo no cambia el resultado de la elección: Cierto. Pero es que el voto nulo no pretende modificar lo que previsiblemente sucederá, sino ser la primera acción articulada ciudadana que impulse un cambio radical, comenzando por la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Si esta indignación ciudadana no se logra organizar, no seremos culpables de lo que ocurra. Eso es mejor que apostarle al “menos peor”.

La ingenuidad es peligrosa. No nos engañemos: en Guatemala se vota, pero no se elige. No son las personas las defectuosas, es el sistema que se alimenta de incentivos perversos. Eso explica por qué incluso un puñado de bien intencionados han terminado absorbidos por él. No esperemos resultados diferentes si seguimos haciendo lo mismo. Ni Mujica clonado lograría algo en un sistema tan degenerado que debe ser completamente modificado.

Mi opción es la abstención activa. Ir y manifestar mi rechazo. Nadie va a un restaurante a pagar carísimo por un menú lleno de platos putrefactos. No hay por quien votar. Y no quiero ser cómplice.

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About Author

Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

5 comentarios

  1. Iván Barrientos on

    El voto nulo como legítima expresión ciudadana no es sólo porque ningún candidat@ es bueno —eso es sólo un componente del hartazgo— es contra un sistema politiquero clientelar colapsado. Va contra la deuda política que aún después del acto electorero le queda al país con los caciques de los partidos. Es sólo un primer paso —por favor, no lo ninguneen tomándolo como el único— para empezar a exigir q se escuche la voz de una expresión ciudadana real. Que no se va a lograr nada, que se va a lograr muy poco? Quizás. Estamos en Guatemala. Pero se necesita empezar a andar ya. Y agradezco su artículo.

  2. Lucía Mendizábal on

    Lamento estar en total desacuerdo con su bien articulada opinión. Mi desacuerdo tiene una base casuística. El caso de Venezuela.

    Durante la presidencia de Chavez hubo un momento en que el pueblo venezolano, aburrido con la forma en que el gobierno actuaba impunemente, decidió dejar de ir a votar y fueron más allá. Dejaron de participar. Hubo unas elecciones en que ningún partido de oposición se inscribió. Según ellos para enviar un mensaje contundente de desacuerdo con el gobierno.

    Error que hasta hoy pagan. El presidente, sin un solo diputado de la oposición se sintió a sus anchas e hizo todos los cambios que le vinieron en gana para perpetuarse en el poder. los resultados son fáciles de leer en las noticias.

    Cuando los ciudadanos siguen ciegamente la opinión de los demás, cuando no exigen la renuncia de los corruptos, no se pronuncian y además ceden sus derechos a la mafia, son tan culpables de los resultados como los gobiernos corruptos.

    Si de verdad quieren hacer algo, en lugar de dejar de votar, o ir a votar nulo, involúcrense en la política. Manifiesten su desacuerdo. Actúen. Aunque sea haciendo plantón frente al palacio de gobierno. Pero no sigan el camino que ya se demostró que solo lleva a algo peor.

  3. Voy más en la línea de Lucía Mendizabal:

    https://unionccp.files.wordpress.com/2011/05/voto3.jpg

    Me parece que seguir votando nulo, aunque es un mensaje clarísimo, no es un mensaje eficiente, es decir no logra nada… tenemos que encontrar articulaciones más efectivas para cambiar tantos elementos del sistema: la ley electoral, la educación mediocre, la solidaridad de la clase media (que no pasa de dar, cuando hay una emergencia, lo que le sobra). En fin, creo que hay que hacer más que abstenerse.

  4. Carmen López on

    En Guatemala el VOTO NULO O LA ABSETENCIÓN
    no inciden en el resultado de las elecciones.
    Carmen López
    Abogada guatemalteca
    Guatemala, 22 de abril de 2015

    Algunos elementos necesarios pare el análisis:
    El voto es un derecho y un deber cívico inherente a la ciudadanía. Es universal, secreto, único personal y no delegable.
    Son emitidos por medio de la papelería electoral en donde cada ciudadana o ciudadano marca únicamente el símbolo por el que emite su voto.
    Tipos de votos:
    Votos emitidos: El número total de votos en los que se hizo una marca
    Voto válido: El que utiliza una persona votante y que define claramente el símbolo del partido o comité por el que vota (o decisión en caso de consulta).
    Votos válidos emitidos: los votos en los que se manifiesta en forma clara la decisión del votante.
    Voto nulo: Todo voto emitido en el que no esté marcado claramente con una .X., un círculo u otro signo adecuado, cuando el signo abarque más de una planilla, a menos que esté clara la intención del voto, o cuando la papeleta contenga modificaciones, expresiones, signos o figuras ajenas al proceso. También serán nulos los votos que no estén consignados en boletas legítimas, aquellos que pertenezcan a distrito electoral diferente o que no correspondan a la Junta Receptora de Votos de que se trate, así como aquellos votos que en cualquier forma revelen la identidad del votante.
    Votos en blanco: cuando la o el votante no hace ninguna señal en la papelería electoral (boleta)
    Papelería electoral no empleada: la papelería restante que no fue utilizada en el proceso de votación. La mesa receptora de votos le coloca un sello con la inscripción NO USADA.
    Cómo se califica el sufragio. En la calificación del sufragio se aplicarán los siguientes sistemas:
    a) Mayoría absoluta: Es aplicable tan sólo a las elecciones de Presidente y Vicepresidente de la República, consiste en que la planilla triunfadora deberá obtener, por lo menos, la mitad más uno de los votos válidos emitidos. Si en la primera elección ninguna de las planillas obtuviere tal mayoría, deberá llevarse a cabo la segunda elección con las dos planillas que hayan alcanzado la mayor cantidad de sufragios
    b) Mayoría relativa: es aplicable a las elecciones municipales de alcaldes y síndicos, obtendrá la elección en su totalidad la planilla que haya alcanzado el mayor número de votos válidos.
    c) Representación proporcional de minorías. Se aplica en las elecciones de diputados, por lista nacional, por planilla distrital, a diputados al Parlamento Centroamericano, así como las de concejales para las corporaciones municipales, se llevarán a cabo por el método de representación proporcional de minorías. Bajo este sistema, los resultados electorales se consignarán en pliego que contendrá un renglón por cada planilla participante y varias columnas. Se determina una cifra repartidora, obteniendo cada planilla el número de candidatos electos que resulten de dividir los votos que obtuvo entre la cifra repartidora, sin apreciarse residuos.
    Cancelación del partido. Para lograr la cancelación de un partido sea cancelado –deje de existir- como resultado de las elecciones generales, éste no debió alcanzar ninguna diputación o no obtener al menos el 5% de los votos validos emitidos en dichas elecciones, o en caso que participó como parte de una coalición en las mismas elecciones se determinará el porcentaje entre quienes participaron en esa coalición.

    Fuente: Ley Electoral y de Partidos Políticos de Guatemala

    Comentario personal:
    En el sistema guatemalteco el voto nulo al igual que la abstención en el ejercicio del voto no es tomado en cuenta más que para fines estadísticos y de análisis de comportamiento de la ciudadanía guatemalteca. La legislación no contempla una decisión en cuanto a lo que podrían manifestar las mayorías que se abstienen de votar o que votan nulo.
    Los resultados se basan en los votos válidos emitidos de acuerdo. Por ejemplo, si hubo una abstención del 80% el 20% que llegó a votar es quien decide; así mismo, si de los votos emitidos se tiene el 90% de votos nulos, el 10% restante decide la elección porque únicamente se toma en cuenta el número de votos validos emitidos. Además, en el caso que en una elección general los votos validos emitidos solamente fueran 200,000, para cancelar a un partido éste debió obtener únicamente 10,000 votos y no lograr ninguna curul en el Congreso de la República. Esto si se ha dado con partidos pequeños.
    Un ejemplo en la vida real guatemalteca de lo contraproducente que puede ser una actitud de abstencionismo o de votar nulo se puede comprobar en la consulta popular para la reforma constitucional de enero 1994. La reforma constitucional la decidió el 10.75% de las personas aptas para votar. Estos fueron los resultados:
    Comportamiento: Sumas Porcentaje
    Personas empadronadas aptas para emitir su voto: 3,439,331 100%
    Votos emitidos 545,894 15.87%
    Abstencionismo 2,893,510 84.13%
    Votos válidos 440,805 12.81
    Votos por el SI 370,044 10.75%
    Votos por el NO 70,761 2.05%
    Votos nulos 97,107 2.82%
    Votos en blanco (no dijo nada en la boleta) 7,982 0.23%

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