El dinosaurio contraataca

0

Es evidente que las elites políticas, económicas, militares y del crimen organizado temblaron del miedo frente a la importante avalancha social que se ha venido gestando. Temerosos de perder los privilegios que el Estado les provee, decidieron como gato encerrado defenderse y contra atacar, para mantener su sistema de privilegios, impunidad, clientelismo y corrupción existentes.

El año pasado estas élites privilegiadas y mafiosas, habían decidido subirse al vehículo de Líder, con el fin de darle continuidad al proyecto oligárquico militar que les permitiría refuncionalizar el modelo de desarrollo vigente; de esa cuenta es que se evidencia la alianza entre el Partido Patriota y el Partido Líder. Este último partido alcanza a partir de la compra y del oportunismo una bancada de más de 60 diputados, que junto a la bancada oficial, hizo del Congreso un mercado donde la compra venta era la lógica central de su quehacer. Es así que, tal y como lo hicieron hace cuatro años, dichas elites que llevaron al poder al Partido Patriota ya habían realizado su elección “democrática”.

Este proyecto oligárquico militar que no le importa el vehículo que deba usar para garantizar sus intereses, ya había logrado cooptar el Organismo Judicial y contaba que en el actual proceso electoral iba a dominar el escenario en el Ejecutivo y Legislativo. Sin embargo al llegar abril de 2015 los casos de corrupción destapados por la CICIG y el MP, dan paso a la movilización social y popular, que en algunos lugares del país como Cobán, Alta Verapaz, revistieron características insurreccionales. Es esta movilización social de calle que provoca el pánico entre estas elites, que al verse asediadas, inician el plan que les permita volver a ser los conductores de la institucionalidad pública en el país.

El Pacto por la Impunidad del 2014 les había dejado tan amarrados que desnudó por completo la alianza macabra entre el partido patriota y Líder. El primero de ellos, se fracciona, pierde a su candidato natural y el otro en actitud triunfalista ofrece garantías de protección e impunidad a su socio principal. Estos factores llevaran a que el partido Líder, pase de encabezar las “preferencias electorales” a iniciar la caída libre, su descenso precipitado.

Frente a estos hechos, las élites vuelven a pactar y propician que las reformas a Ley Electoral y de Partidos Políticos no sean alcanzadas y que con ello la aspiración de atrasar las elecciones no se diera. La elite económica, política, militar y del crimen organizado sostienen a sangre y fuego al presidente Genocida y Ladrón hasta las últimas consecuencias, el objetivo era no permitir la suspensión o aplazamiento de las elecciones, que produciría según ellos la crisis que daría paso a la transformación del modelo de Estado actual.

El segundo gran acuerdo se concentró en la búsqueda inmediata de otro vehículo o instrumento político electoral que viabilizará su proyecto oligárquico militar. Esta búsqueda rinde sus frutos en el candidato Jimmy Morales y el FCN-Nación, en tanto que ya contaba con una importante cuota de representantes de la elite militar. Pareciera ser que el segundo paso a dar, era el andamiaje comunicacional que le permitiera crecer dentro del electorado y constituir una estructura que el 6 de septiembre movilizará el voto hacia dicha opción.

El apartado comunicacional se construyo a partir de la publicación de los resultados de encuestas que daban el primer lugar en las preferencias electorales, la colocación de vallas publicitarias y otros medios necesarios para el efecto. La estructura evidentemente fue construida al amparo de la organización que le quedaba al Partido Patriota, así como la estructura de las ex patrullas de autodefensa civil, aprovechando el control que sobre estas mantiene la Asociación de Veteranos Militares –AVEMILGUA–.

Hay quienes se atreven a pensar que los recursos económicos fueron puestos por el ex candidato del Patriota Alejandro Sinibaldi y el ex ministro de energía y minas Erick Archila. Incluso existen fuertes indicios de que candidatos de la oligarquía regados en otros partidos políticos realizaron llamados a votar por esta candidatura presidencial y no por los de su propio partido.

De tal cuenta, que, de ser así, aquellos mismos actores que fueron sacados gracias al poder ciudadano movilizado y activo en las calles, vuelve a configurarse en FCN y su candidato y por ende al permitírsele llegar a la segunda vuelta y con la posibilidad de alcanzar el ejecutivo, el dinosaurio a punto de ser extinto, revive y vuelve amenazar con sus fauces.

Share.

About Author

Jorge Santos

Hombre guatemalteco, centroamericano y profundamente latinoamericano, defensor de derechos humanos, amante de la vida, la esperanza, la humanidad y fiel creyente que otra Guatemala es posible.

Leave A Reply