El neoliberalismo más allá del discurso

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Después de aportar al debate en mi anterior artículo sobre el modelo económico que rige en Guatemala y concluir que es un modelo neoliberal dentro de la lógica del modo de producción capitalista, se pretende explicar en qué consiste el neoliberalismo. Pocos países latinoamericanos han comenzado a romper con el modelo neoliberal y han implementado un modelo económico más heterodoxo, con variaciones técnicas, o diferente al establecido por las políticas de ajuste. Son las experiencias económicas construidas bajo las banderas del Socialismo del Siglo XXI que no se propone romper con el capitalismo sino terminar con su faceta neoliberal. Los casos son diferentes entre los países que están bajo está avanzada que no es socialista aunque su nombre lo indique, por ejemplo, Ecuador y Venezuela son dos casos que han establecido una serie de medidas para terminar con el neoliberalismo, y sin embargo, hay grandes diferencias que han hecho a una experiencia mucho más exitosa que la otra.

El neoliberalismo adopta forma cuando se configura la economía a través del miedo para cimentar el nuevo modelo (la famosa doctrina del shock basada en los planteamientos de Milton Friedman). Se caracteriza por encarecer de recursos al Estado y la débil generación de empleo, dificultando de esta manera la otorgación de servicios básicos a todos los niveles de la sociedad. Reduce el apoyo a sectores históricamente empobrecidos y excluidos, provocando que se disparen los niveles de desigualdad y pobreza. A la vez que ha generado las condiciones para que se experimente un crecimiento económico continúo y gradual, pero que principalmente ha sido destinado a la corrupción o al financiamiento de la deuda. Una deuda que entró en crisis cuando se triplicaron las tasas de interés internacional y el deudor privado no pudo pagar, y le correspondió a su Estado asumir esa deuda no adquirida que ha pagado con los impuestos de la ciudadanía y por eso es ilegítima.

El neoliberalismo en su expresión más general ha permitido el crecimiento significativo de las exportaciones y su diversificación, con mayor presencia de productos manufacturados y de transformación de los recursos naturales. La transformación productiva que se está produciendo de manera heterogénea, destaca ciertos sectores y empresas, aunque la gran mayoría del aparato productivo no se caracteriza por grandes mejoras tecnológicas, de productividad y competitividad. A su vez mantiene cierto control de los tradicionales desequilibrios macroeconómicos, cuando se reduce el desequilibrio de la cuenta corriente y el control de la inflación. Además de presentar bajos incrementos de productividad general. Ha permitido también una intensificación de la inserción al mercado internacional comercial e incipientemente al mercado financiero internacional, beneficiada por la liberalización de los mercados que ha permitido relaciones comerciales favorables con el aumento significativo de los precios de los productos básicos (petróleo, minerales y metales). Lo cual incrementó el flujo de la inversión extranjera directa acuerpado por tratados de libre comercio que ha provocado que la región esté experimentando un relanzamiento de proyectos de integración regional con el propósito de consolidar el modelo neoliberal o transformarlo (dependiendo del caso).

El neoliberalismo mantiene la concentración de la riqueza, pues el aumento de la producción y la riqueza no cambia significativamente las condiciones de vida de una familia porque los porcentajes de la desigual distribución del ingreso siguen siendo los mismos y el costo de los bienes y servicios también aumentan. El acceso generacional a oportunidades de desarrollo es estático. De forma paralela, el crecimiento económico que mantiene el neoliberalismo ha permitido el descenso significativo de tasas de desempleo urbano, mejoras salariales y avances importantes en el sector de salud y pensiones al elevarse la cobertura de la seguridad social, producto todo de una mayor formalización del empleo y la consolidación de los salarios mínimos. En Guatemala estos avances existen aunque en menor magnitud y son eclipsados en su mayoría por la corrupción incesante. Debido a que sus élites, especialmente las emergentes, están formadas vía privilegios y construyen su capacidad económica a través de integrar cargos públicos o por beneficios adquiridos a cambios de financiamiento electoral expresados en la cadena de otorgación de obras públicas, concesión o privatización de servicios públicos. Promueve un sistema político clientelar, corrupto y poco democrático.

Problemas generales de la economía política latinoamericana que ya existían pero que el neoliberalismo profundizó:

1.Concentración de la exportación en productos agrícolas y manufactureros, basando en uno o dos productos de exportación la economía nacional. Ocasiona problemas en el financiamiento de políticas públicas en las temporadas en las que existe una caída de los precios de ese producto por la conflictividad política internacional y la demanda internacional. Por ejemplo: La caída del petróleo a finales de 2014 e inicios de 2015, la cual afectó a países como Venezuela y Colombia (países que basan mayoritariamente su economía en el petróleo)

2. Primitivismo del sector servicios. La baja diversificación en el sector servicios siendo un sector potencial para la economía en países latinoamericanos perfectos y equipados naturalmente para el turismo. Sin un proyecto que posicione a América Latina como zona de descanso para la ajetreada cotidianidad industrial de los países occidentales y asiáticos.

3. Debilitamiento de las instituciones del Estado por la generalizada concesión o privatización de servicios públicos claves (transporte, energía, telecomunicaciones, agua, etc.). El Estado deja de percibir una buena cantidad de ingresos económicos y pierde capacidad y experiencia en el manejo de recursos y en el otorgamiento de servicios a la sociedad.

4. Sistemas políticos y electorales clientelares, que funcionan con la adquisición de compromisos por parte de partidos políticos a cambio de financiamiento de todo tipo que se pagan una vez alcanzan el poder público. A la vez que no tienen profundos mecanismos democráticos internos, externos y ajenos al partido debido a una larga tradición autoritaria, de golpes de Estado y dictaduras que en los años setentas y ochentas implantaron el modelo neoliberal, creando de esa forma las condiciones necesarias para que los financistas consoliden y expandan su poderío económico y político.

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About Author

Luis Guillermo Velásquez

Latinoamericano y estudiante de Ciencia Política. Concibo en la política desde su enfoque científico y filosófico, los pilares del estudio de la problemática nacional desde una perspectiva histórica y coyuntural.

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