Ella y otras mujeres

1

Al contrario que con una novela, no se necesita tener paciencia para leer un libro de cuentos, menos si se trata de uno de relatos breves, y menos aún si las veintisiete historias fueron escritas por Rubem Fonseca (Juiz de Fora, Minas Gerais, Brasil, 1925).

El autor lo dice en la contraportada: “Decidí publicar un libro de cuentos por dos razones fundamentales, porque se leen sin interrupciones y porque son más rápidos de escribir”.  La frase está salpicada del típico sentido del humor y sarcasmo del maestro; mismos ingredientes que se desbordan en cada página de “Ella y otras mujeres”.

Cada texto constituye una etapa en la introspección que Fonseca hace de la naturaleza femenina, pero no es un viaje superficial, es la inmersión en zonas menos visibles de la condición humana, sin hacer concesiones al lector, sin prejuicios, llamando a cada cosa por su nombre, utilizando personajes y situaciones cotidianas.

Los protagonistas, principalmente mujeres, son próximos a la realidad, es posible identificarlos;  quizá sean:  la compañera de la oficina, la vecina del piso de arriba, la jovencita que gusta de los hombres mayores, el ama de casa que recoge a su hijo en el colegio, el tipo engañado por su mujer, el feligrés en la misa de domingo; otros más; todos juntos posando para un retrato en tonos grises, en donde se ponen en evidencia los deseos ocultos, las obsesiones, los pequeños vicios, las mentiras; en otras palabras, la doble moral de la sociedad.

Escritos con la garra característica de la obra del brasileño, los relatos contenidos en este tomo se dejan leer sin pausas, y los bien logrados finales invitan a la re-lectura. Sin duda, es un libro que provoca diversas reacciones: sonrisas cómplices, ceños fruncidos, expresiones de asombro, quizá hasta repulsión; lo cierto es que leer a Rubem Fonseca nunca nos deja indiferentes.

 

Rubem Fonseca

Ella y otras mujeres

Bogotá, Norma, 2008

198 páginas

Share.

About Author

Fernando Ramos

Me he ganado la vida desempeñando la prosaica profesión de la contabilidad y la auditoría; sí, soy de esos tipos cuadrados a quienes todo mundo teme, porque encuentran descuadres y faltantes. Pero también escribo poesía, y otras cosas por ahí; de eso trata este espacio, de las cuentas que hago con las palabras.

1 comentario

  1. Gloria Hernández on

    Gracias por una reseña excelente. Amo ese libro. Me inspiró a escribir uno mío llamado Ellos con relatos sobre hombres, titulados con los nombres de pila de sus protagonistas… Un beso,

Leave A Reply