Hiroshima

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HiroshimaHiroshima
Autor John Hersey
Primera edición en español, abril 2009.
184 páginas
Random House Mondadori, colección De bolsillo

Por Fernando Ramos

En estos tiempos en los que la imagen tiene preponderancia sobre la palabra escrita y los medios de comunicación prefieren llamar la atención de visores y no de lectores, utilizando fotografías de gran tamaño calzadas con breves textos, es cada vez menos común encontrar textos largos y bien documentados. Aunque todavía existen algunas revistas que privilegian la crónica y brindan a sus lectores textos de largo aliento, tal cosa sucede cada vez menos.

Para conmemorar el primer año del estallido de la bomba atómica sobre Hiroshima, la prestigiosa revista New Yorker, que por aquellos años costaba quince centavos de dólar, encargó a John Hersey, corresponsal de guerra y escritor ganador del Pulitzer en 1945, que viajara a Japón y escribiera sus impresiones. No sabían que el resultado los pondría en un dilema bastante serio, que afortunadamente resolvieron y brindaron para la posteridad un trabajo periodístico imprescindible.

El 31 de agosto de 1946 los editores de New Yorker llenaron las páginas del número correspondiente a aquella fecha con un solo artículo, la crónica que John Hersey escribió acerca del estallido de la primera bomba atómica. Bajo el título de “Hiroshima”, Hersey narró lo acontecido a los seres humanos que vivían en la ciudad japonesa.

El autor toma como hilo conductor el testimonio de seis sobrevivientes, de quienes dice en la introducción: “La bomba atómica mató a cien mil personas, y estas seis estuvieron entre los sobrevivientes. Todavía se preguntan por qué sobrevivieron si murieron tantos otros. Cada uno enumera muchos pequeños factores de suerte o voluntad –un paso dado a tiempo, la decisión de entrar, haber tomado un tranvía en vez de otro– que salvaron su vida. Y ahora cada uno sabe que en el acto de sobrevivir vivió una docena de vidas y vio más muertes de las que nunca pensó que vería”.

El episodio del 6 de agosto de 1945 es de conocimiento general, todos saben que la ciudad fue destruida, al igual que Nagasaki, tres días después; sin embargo, el espanto y el sufrimiento experimentado por las víctimas es inimaginable, de ahí el mérito de la crónica de Hersey, pues su texto logra describir lo indescriptible.

Leer “Hiroshima” es hacer un viaje a las profundidades del dolor, sus páginas se transitan con el aliento contenido y la lágrima en el parpado, cada línea deja huella; de un párrafo a otro se pasa del asombro a la repulsión, nadie puede quedar indiferente después de terminado el libro.

A pesar de ser considerado obra maestra del periodismo, fue hasta en 2009 cuando se publicó en todo el mundo una traducción al español (en 1962 circuló una traducción de Ana Teresa Weyland, pero fue una edición limitada), realizada con gran acierto por Juan Gabriel Vásquez.

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About Author

Fernando Ramos

Me he ganado la vida desempeñando la prosaica profesión de la contabilidad y la auditoría; sí, soy de esos tipos cuadrados a quienes todo mundo teme, porque encuentran descuadres y faltantes. Pero también escribo poesía, y otras cosas por ahí; de eso trata este espacio, de las cuentas que hago con las palabras.

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