Honrar la deshonra

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Primero, quiero referirme a una historia real. En mi colonia había una señora que tenía dos hijos adolescentes, ya corrían rumores de que estos chavitos andaban asaltando y golpeando a la gente. En una ocasión entraron a la casa de su vecino y después de haberle dado un tiro de escopeta, fallido afortunadamente, incendiaron su casa. El hombre logró salir de su casa en llamas y fue al centro de salud y llamó a la policía.

Él con la valentía y deber de todo ciudadano llevó a la policía a la casa de la señora a acusar a los responsables. La señora, con el dolor de su corazón, como relató después, entregó a sus hijos a la policía y ahora están presos cumpliendo condena.

La señora no se dedicaba ni se dedica a actos ilícitos se puede decir que dentro de toda la desgracia ella es una mujer de bien que por azares del destino o como quiera juzgarse tuvo dos hijos criminales. Viendo de lejos esta historia uno puede deducir muchas cosas certeras o equivocadas. Alguien pensará que ella hizo lo mejor porque al fin y al cabo no debemos cubrir actos criminales. Como debe ser.

En Twitter alguien puso la foto de Zury Rios mientras acompañaba a su padre que iba en una camilla hacia el hospital, la leyenda decía: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Sin duda esta premisa deja de ser axioma cuando levantamos la letra del mandamiento y vemos el trasfondo. En una entrevista que Ismael Cala le hace a Zury ella muy orgullosa de su padre vuelve a hacer énfasis sobre el mandamiento bíblico, en su defensa –parafraseando– ella dice que los valores y lo que es, se lo debe a su padre que siempre estuvo con ella y que él era un padre ejemplar. No lo dudo. Sería, dentro de todo, una vergüenza que Efraín Ríos Montt aparte de ser uno de los íconos más crueles de nuestra política también fuera un mal padre.

Zury Rios se enfrenta a una de los pruebas más duras que la vida pueda poner, como hija es fácil estar del lado de su padre, y debe hacerlo, pero desde el momento en que hace propaganda política y habla de corruptos o sobre el mal manejo del país en manos de gente deshonesta es cuando traemos la balanza para pesar sus palabras. ¿Cuántas veces por medio de cuellos y camaraderías se ha desobedecido la ley en el caso de Ríos Montt, incluso avalados por la Corte de Constitucionalidad? Muchas. Muchísimas.

Se han presentado pruebas irrefutables, testimonios de testigos, peritajes y cuanta cosa legal para llegar a una condena por genocidio y resulta que ahí, en labios de Zury Ríos prevalece la justicia porque su padre es inocente. No, él no es inocente, él es su padre, pero inocente no. A juzgar ella tampoco está dispuesta a bajarse del banco y exigir justicia por la muerte de muchos niños durante la gran idea del plan Victoria, en ese momento su integridad de madre no desbalancea porque, obvio, es su papá el que lleva a lomos esa deuda.

No podemos pintar un cuadro de nitidez parental cuando nos cegamos a ver los crímenes de Estado y menos si predicamos y pedimos al Estado cuentas sobre la violencia actual. Eso, a todo lo que da es deshonesto.

Simulando un foro de discusión: un hombre llega borracho a su casa en la madruga, levanta a la esposa mientras se saca el cincho dándole una tremenda paliza; pensemos que esto lo hace por años y los hijos ya adultos cansados del episodio deciden un día llamar a la policía y acusarlo de violencia, esto en el mejor de los casos. ¿Están ellos deshonrando a su padre? ¿Les va a caer la maldición testamentaria?

Lo más desalentador es ver como los programas a los que Zury es invitada la dejan hablar sin descanso mientras se llena la boca sobre la justicia y la corrupción. Ninguno ha sido capaz de entrar en ese terreno de padre e hija sin antes tomar las medidas como caminando en un campo minado. No se trata de lapidarla, sino de hacerle ver que sus propias palabras y denuncias dejan de tener peso al ampararse en un versículo que pierde objetividad cuando de un criminal se trata.

Por ejemplo político Zury debería de dejar de hacer campaña tirando indirectas sobre corrupción y deshonestidad, por compañerismo femenino debe de tomar conciencia y avergonzarse de haber rociado perfume en la sala del juicio porque: “Esas mujeres como apestan”.

Por ejemplo maternal, tal como lo hizo en un video condenando la muerte de un niño de 7 años, también debe hablar sobre los niños muertos como resultado del bosquejo del plan victoria. Como política debe asesorarse para no salir con un bisturí imitando cortar el cáncer del país, ni el cáncer se cura solamente utilizando el bisturí ni mucho menos, el bisturí, es la figura para terminar con los políticos corruptos.

Trayendo al ruedo a la Biblia y ya que tanto les gusta mencionarla pues: “El juicio –está escrito–
debe comenzar por casa”, y eso parece que se olvida cuando se supone debemos aplicarlo con alguien de los nuestros. Es difícil, por supuesto. Pero es más fácil dejar de cubrirse con una sábana tan sucia y desgarrada que deja ver lo miserable que fue una vez en el poder Ríos Montt, pues no conforme se trajo a su familia de corbata, familia que no está dispuesta a entregarlo sino más bien a acuchuchar la culpa junto con él antes de bajar un escalón de orgullo y aceptar que el gran patriarca es sin duda, culpable.

—Biblia, vaya que sigues dando mucho miedo.

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About Author

Brenda Marcos

Nací en la ciudad de Guatemala, emigré a Estados Unidos. Por ahora estudio y trabajo para obtener mi licencia como maestra de lenguaje de señas. Estoy sentada junto al camino que conduce al sueño americano, quizá un día me levante y siga a otros que he visto pasar. Contribuyo escribiendo mis observaciones y me hago los quites con el racismo que pega tan duro por estos lados.

2 comentarios

  1. Excelente escrito. ¿Qué podemos decír? de tal rama, tal astilla. Criminal el padre, cómplice la hija , los que la invitan a sus programas y los que le apoyan. ¿Cómo puede hablar de corrupción? Ah! el burro hablando de orejas…

  2. Conveniente y falsa es lo que es, utilizar La Biblia para justificar el apoyo a su padre es mas conveniencia que honra. El utilizar La Biblia para justificar actos que no son correctos, interpretarla a conveniencia y olvidar su esencia es tan común como lamentable. No dudo que a de querer a su papá pero mas que lealtad y honra huele a conveniencia personal y política.

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