Juzgar para avanzar, sea guerrillero o militar

0

Los juicios por los delitos cometidos por el ejército y la guerrilla son un buen momento para transparentar los sucesos acontecidos durante la guerra, los criterios académicos esenciales para esclarecer e interpretar la historia y la justicia para alcanzar la reconciliación nacional. En ocho puntos abordo cuestiones que suelen tergiversarse en las discusiones sobre lo que en la guerra sucedió.

  1. El artículo 8 de la ley de reconciliación nacional otorga amnistía solo a los crímenes de guerra. Los delitos contra la humanidad, desaparición forzada y genocidio son juzgables y aplicables por igual para el ejército y la guerrilla.
  2. Matar por pensar distinto no es crimen de guerra sino contra la humanidad. Manuel Colom Argueta, Oliverio Castañeda de León, Adolfo Mijangos López, entre otros, no se levantaron en armas, eran civiles y fueron asesinados por sus labores políticas, sus ideologías y sus incidencias que le restaban campo en las áreas urbanas al oficialismo militar.
  3. En proporción fueron pocos los comunistas que se involucraron en la lucha armada, la mayoría no se levantó en armas, se mantuvieron en la clandestinidad y en la lucha política vía formación de cuadros. La guerrilla guatemalteca y su lucha armada fue más leninista-socialista. El comunismo en Guatemala como una amenaza es más bien un fantasma fabricado por Estados Unidos para triunfar en su agenda internacional.
  4. El ejército no nos salvó del comunismo, únicamente ganó una guerra que inicia con la rebelión de militares que buscaban una reforma institucional del ejército guatemalteco que posteriormente se constituye en la primera columna guerrillera.
  5. Los comunistas guatemaltecos no fueron la fuerza conductora de la lucha armada como muchos lo quieren hacer ver. El extremo de llevar la toma de poder del Estado por la lucha armada no constituye una radicalización ideológica, sino una radicalización de medios para la consecución de un objetivo. Y para eso no se necesita ser comunista.
  6. Es más fácil ligar al ejército a los delitos contra la humanidad y genocidio porque fueron la representación institucional de una política contrainsurgente dirigida desde el Estado que catalogaba lo no conocido como enemigo. Una política que extralimitó el combate entre ejército y guerrilla, generando masacres y asesinatos para derrotar al enemigo a costa de poblaciones y civiles que no tenían armas para defenderse porque nunca llevaron sus luchas por dicha vía. La extralimitación del ejército en el área urbana ocasionó, principalmente, delitos de lesa humanidad contra dirigentes sociales -no guerrilleros- y en el área rural generó progresivamente el genocidio, cuyos componentes de la tipificación penal han sido demostrados: http://elsalmon.org/el-genocidio-en-guatemala-desde-los-hechos-y-ajenos-a-los-discursos-ideologicos/
  7. Estados ajenos al de Guatemala, principalmente Estados Unidos, tienen complicidad en los delitos contra la humanidad ejecutados por el ejército, y deben ser juzgados en la Corte Interamericana de Derechos Humanos -CIDH-. En el caso de Estados Unidos, la administración de Carter le retira el financiamiento al ejército por el incipiente genocidio y por la avanzada neoliberal que para instaurarse exitosamente necesitaba países en normalización democrática.
  8. La guerrilla también cometió delitos contra la humanidad que deben ser investigados por el Ministerio Público en colaboración interinstitucional. Para ello, sería de utilidad que la facción pro ejército en vez de tratar de impedir el esclarecimiento histórico y negar las masacres plenamente documentadas, elementales para sanar y alcanzar la paz, debería de señalar los delitos de los guerrilleros que no aplican en la amnistía.

Todo país ahora desarrollado que estuvo en guerra o en algún otro tipo de conflicto, especialmente interno, ha procesado a los actores que se extralimitaron. La paz es una convicción que se construye con el esclarecimiento, la justicia, la tolerancia, el respeto, la cohesión desde la diversidad y la aceptación de errores que no deben volver a repetirse. Por mucho que sean familiares los que se equivocaron.

Share.

About Author

Luis Guillermo Velásquez

Latinoamericano y estudiante de Ciencia Política. Concibo en la política desde su enfoque científico y filosófico, los pilares del estudio de la problemática nacional desde una perspectiva histórica y coyuntural.

Leave A Reply