La Berna y el pago de impuestos

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Me imagino que muchas de las personas que han probado los panes de la Berna (panadería que se encuentra actualmente en una calle cercana a la sexta avenida) compartirán juicio conmigo: sus panes son buenísimos. Un pan de pollo o frijol o jamón y queso, más un licuado, además de ser  sabrosos, bien pueden sustituir un almuerzo, ser una buena refacción o un desayuno o cena.

Prueba de la calidad de sus productos es que siempre se mantiene llena y más de algún gordito o gordita lo será parcialmente por su culpa.

Pero por las redes sociales se ha mostrado cierto pesar porque como a todo negocio, le ha caído la SAT: parece una práctica recurrente que en la panadería se hacen la brocha con los impuestos.

Lo sorprendente es la reacción: muchos alegan en su favor por la cercanía afectiva-gustativa-monetaria que tienen respecto a sus productos. ¡No jodamos!

Es como si Campero no pagara impuestos y después nos rasgaramos las vestiduras porque cerraran los restaurantes y ya no nos vendieran sus pollitos tapa-arterias…

El punto es que deberíamos lograr una sociedad vivible y con mayor justicia e igualdad. Pero ese reflejo de mostrarnos apesadumbrados y defender lo indefendible es precisamente el sustrato emocional-actitudinal sobre el que se asienta la corrupción.

Hay muchas otras preocupaciones en este inicio de año, pero es interesante considerar cómo en pequeños actos, en reflejos que se nos escapan, en las pequeñas causas que escogemos se muestra bien el rostro de esta sociedad: apoyo a los privilegios porque algunos me caen bien o son de los nuestros.

He ahí cómo construimos esta sociedad…y después nos quejamos.

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About Author

Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

4 comentarios

  1. Yvonne Aguilar on

    Mariano, tienes razón, pero no crees que es de alguna manera tendencioso el hecho de que de repente inicien con x empresa, cuando se ve la generosidad dispensada en los GRANDES EVASORES, MILLONARIOS EVASORES? Además, por qué tenemos que aceptar prácticas horrendas como dispensar de impuestos a los más ricos, a la manera de los reyes? Y claro que sí! Una cosa se vincula con la otra. La justicia en todo caso, implica equidad, es decir al menos más y al más menos. Saludos!

  2. MUY BIEN SU ARTICULO Y ANALISIS , asi como la conclucion. ” apoyo a los privilegios , porque algunos me caen bien, o son de los nuestros ” . Lo que creo es que nos falta algun tiempo muy largo, para llegar a ser una SOCIEDAD MADURA !!!!. a mi me encantan los famosos franceses con frijol y queso fresco , DELICIOSO !!! Los extraño mucho , por vivir un poco lejos de Guatemala .

  3. Berna debe pagar impuestos, pero me parece que el análisis presentado en este artículo tiene algunas fallas.

    La primera es que se da por sentado que los Gutiérrez, de Pollo Campero, cumplen con su parte del acuerdo social, lo cual da mucha tela para corrar, pues en las prácticas inmorales del gran empresariado se encuentran las raices de “todos” los problemas sociales de Guatemala, especialmente el empobrecimiento de la población.

    La segunda es que se omite lo relacionado a las materias primas de la Berna y es allí donde se encuentra la verdadera evasión fiscal

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