La gobernabilidad en Guatemala: Mecanismos del presidente para formar coaliciones en el Congreso

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El transfuguismo, la repartición de cargos públicos que son designados por el Congreso de la República después de recibir la lista final (1) elaborada por las comisiones de postulación y la satisfacción de intereses partidistas o personales de integrantes de determinada agrupación política son los principales mecanismos utilizados por el presidente de Guatemala para formar coaliciones. El presidente con respaldo de su partido político se encarga de crear las condiciones y de establecer relaciones entre partidos para formar coaliciones o alianzas coyunturales, dependiendo de los intereses y de la negociación que se pueda generar de la importancia de tener injerencia en un determinado cargo público o de los beneficios que se puedan adquirir por la aprobación de una serie de leyes o decretos impulsadas desde el gobierno o desde el seno del Congreso. Pocas veces la aprobación de una ley y la elección de una o varias personas para cargos públicos ha sucedido sin que el partido de gobierno tenga participación y cuando ha ocurrido por ser coyuntural en el siguiente proceso de decisión a lo interno del Congreso se ha integrado nuevamente al partido de gobierno en las negociaciones iniciales y/o finales.

En el pleno del congreso los partidos políticos no protagonizan la defensa y la aplicación de una ideología política, ni procesos de negociación con objetivos del desarrollo nacional. En el mejor de los casos y producto de la corruptela han llegado a escenificar en algunas ocasiones una disputa entre dos bloques que en la práctica legislativa privilegian en mayor o menor grado todo lo relacionado a la rendición de cuentas, por un lado un bloque que busca la transparencia y por el otro un bloque que pretende agilizar procesos de dudosa transparencia. Aunque la lógica operativa para formar alianzas coyunturales y esporádicas que prevalece es la de recibir cuotas de poder y/o la satisfacción de intereses privados, particulares e individuales producto de las diligencias que ocurren en el Congreso, independientemente si son o no en beneficio del país. Cumpliéndose de esta manera la teoría conductual de Strom y Müller en el comportamiento de los partidos políticos para buscar votos, cargos y políticas, a la ley de la oferta y la demanda aplicada en las interrelaciones de los partidos políticos con representación en el Congreso y a las relaciones entre el ejecutivo y el legislativo en un sistema presidencialista.

El apoyo parlamentario se traduce en la siguiente formula: “entre mayor interés mayor apoyo de un partido político a una determinada propuesta”. Si la propuesta es de interés presidencial, el presidente y el partido de gobierno diseñan estrategias con el objetivo de generarle a un partido político la necesidad de apoyar una determinada propuesta, en caso de que no sea importante en un primer momento para un partido. Dicha necesidad es creada a través de incentivos monetarios, beneficios partidistas, división de cuotas de poder en una determinada institución del Estado, designación de cargos en comisiones o junta directa a lo interno del Congreso y por clamor de la opinión pública televisada o expuesta vía medios de comunicación (2).

En contextos en los que se impone la corruptela, como en el caso de Guatemala es mucho más fácil para el presidente crear coaliciones coyunturales porque no existen partidos políticos con una definida y respetada identidad ideológica ni estructura programática. La dificultad de formar una mayoría de apoyo al oficialismo que sobreviva el ciclo de gobierno lo han ido resolviendo en detrimento de la democracia y en beneficio de lo funcional que resulta para recibir apoyo momentáneo a una determinada propuesta la satisfacción de intereses particulares, de pago de compromisos adquiridos a cambio de apoyo parlamentario o electoral, y el enriquecimiento de particulares a costa de los bienes públicos.

Un ejemplo para ilustrar estos problemas es el del partido LIDER, principal partido de oposición, que entre citaciones para interpelar ministros de Estado y abandono del pleno al momento de votar han bloqueado y se han opuesto a las propuestas del oficialismo para ganar simpatía o porque no van a obtener beneficio de la aplicación de la propuesta. Un caso de lo anteriormente descrito fue la oposición que LIDER hizo a la aprobación de la Ley Monsanto que fue aprobada y después derogada por la polémica que generó. Pero no ha sido una posición eternizada en sus funciones legislativas durante su período como partido de oposición, puesto que en una alianza parlamentaria con el partido de gobierno (PP) se impulsó y efectuó la elección de magistrados a Corte Suprema de Justicia en el pleno del Congreso. Una estrategia para que el partido de gobierno y el partido que lidera las encuestas electorales tuvieran respaldo judicial como prevención a cualquier sanción que se les pueda imponer desde el Tribunal Supremo Electoral o demanda desde cualquier organización partidista o desde la sociedad civil. En las negociaciones se excluyó a fuerzas parlamentarias que usualmente se incluyen cuando se tiene como propósito promover y asegurar una elección. En este caso y respondiendo a una clara correlación de fuerzas se excluyó al partido UNE por ser la tercera fuerza parlamentaria y el partido que tiene oportunidades de vencer a LIDER en las elecciones presidenciales del 2015, por tanto, era estratégico no incluirlos en la repartición de magistrados y así reducir su influencia en las resoluciones legales de la CSJ relacionadas a materia electoral.

El sistema presidencialista guatemalteco reproduce el autoritarismo de la cultura política de sus ciudadanos; Concentra el poder, genera expectativas de mejora social en época de elecciones únicamente en la figura del presidente, quien por mandato constitucional tiene más funciones. Provocando que se jerarquice las relaciones de poder entre los organismos del Estado y que la mayoría de las responsabilidades recaigan en el presidente (como si la gobernabilidad de un Estado dependiera de una sola persona).

Podría parecer obvio entonces que se aplique en Guatemala un sistema parlamentario por ser evidentes los problemas que genera el diseño del sistema presidencialista guatemalteco. Y en vista que los sistemas parlamentarios han permitido la especialización de la representación política en las cámaras legislativas. Sin embargo, comparto la línea argumentativa de Sartori cuando indica que en países sin tradición disciplinada de los partidos políticos, los sistemas parlamentarios solo podrían agudizar la ingobernabilidad. Además, podría ser peligroso para la consolidación democrática que el parlamento tenga la autoridad de desplazar a un presidente democráticamente electo, la revocatoria de mandato es competencia de los electores por ser ellos quienes votan por el candidato de su preferencia y en resultado final se elige al Presidente. Sería una violación a la representación y a la decisión democrática de la población que el parlamento despida o desplace de su posición al Presidente, lo viable podría ser reducirle funciones al presidente para eliminar las brechas jerárquicas entre los organismos del Estado.

En contextos más progresistas y menos corruptos como en Chile (multipardista y polarizado), la identidad ideológica de los partidos logran crear grandes coaliciones para el ciclo político electoral y en el organismo legislativo en función de una línea ideológica y proyectos en común que permiten crear procesos de negociación entre las coaliciones y a lo interno de las mismas (a pesar de que pueda existir una larga distancia ideológica entre ellos). Seguir manteniendo coaliciones coyunturales con las condiciones clientelares actuales significa la evolución del deterioro de la representación política en el país. Chile ha demostrado que en sistemas presidencialistas es posible concretar coaliciones que se han mantenido vigentes más allá del ciclo electoral, de gobierno y de período legislativo.

(1) Dependiendo de cómo se maneje la negociación, la lista final puede estar integrada por personas afines al gobierno, a grupos de poder económico o algún partido político con relevancia en el Congreso nacional. Su designación dependerá de cómo se dividan las cuotas para la elección final.

(2) Si el Presidente logra la difusión de una propuesta en los medios de comunicación y es aceptada por la opinión pública, su aceptación es difundida por los medios y se convierte en una forma de presión para el resto de partidos políticos,principalmente en época cerca a elecciones.

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About Author

Luis Guillermo Velásquez

Latinoamericano y estudiante de Ciencia Política. Concibo en la política desde su enfoque científico y filosófico, los pilares del estudio de la problemática nacional desde una perspectiva histórica y coyuntural.

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