La huella del atraso

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Las decisiones y acciones del gobernante de turno son claras expresiones de un pensamiento ultra-conservador. Y, aunque esta semana corone las ocho décadas, no es un asunto de edad cronológica sino, en realidad, de ubicación política y social. Y en eso, el efímero gobernante se encuentra anclado en un accionar político de servilismo gubernamental a los poderes fácticos, económicos y militares.

Afanado por imponer una disposición inconstitucional, el gobernante de transición, Alejandro Maldonado Aguirre violentó reglas elementales. Primero, dispuso que se emitiría un acuerdo gubernativo que daba vida a la aprobación de salarios diferenciados en varios municipios del país. La medida marcaba diferencia no para favorecer a las y los trabajadores de tales distritos. Por el contrario, es una medida para discriminarles negativamente al permitir que en esas localidades, los patronos paguen como mínimo un salario menor que en el resto del país.

La lógica jurídica en el marco de los derechos plantea que no puede aprobarse una medida de tal naturaleza. Máxime cuando la propia Constitución Política de la República establece los principios de igualdad ante la ley. A tal grado que, en la intención nacida del antecesor de Maldonado, el hoy reo Otto Pérez Molina, la propia Corte de Constitucionalidad amparó al Procurador de los Derechos Humanos (PDH) en su reclamo por la inconstitucionalidad de la medida. Es decir, Maldonado Aguirre, a sabiendas de una sentencia en firme que le impedía imponer salarios diferenciados, persiste en la necedad.

Como despedida de año, el Ejecutivo emite el acuerdo de marras, mismo que el Viceministro de trabajo en funciones de Ministro (al titular lo habían enviado de viaje, oportunamente), se niega a firmar el acuerdo y el gobernante lo destituye por dicha negativa. Nombran al sustituto del Viceministro y así consiguen aprobar y publicar el acuerdo discriminatorio e incontistitucional.

Sin embargo, en el afán por imponer su autoritaria voluntad, cometen ilegalidades por las cuales habrán de responder ante la ley. Resulta que publican el acuerdo suscrito por un funcionario, el nuevo viceministro, sin que este hubiese asumido en ley y recibido el cargo de su sucesor.  Buscando darle forma “legal”  a una arbitrariedad más, pretendieron que el ex-Viceministro, ya destituido, firmase su salida con fecha anterior a la publicación del decreto para que no hubiese delito en su emisión.

Pero lo hay. El sustituto, nacido de las fauces mismas de la voraz pretensión empresarial por imponer relaciones de esclavitud, usurpó funciones, cometió falsedad material e ideológica y, además, incurrió en abuso de autoridad. En tanto que, todos los funcionarios que junto a él suscribieron el decreto, cometieron el delito de omisión de denuncia y, por haber acordado la medida, podría tipificarse la figura de conspiración para delinquir.

Legalmente no la tienen fácil y, aunque solo quede una semana para que entreguen los cargos, se les debe aplicar la ley debe  y mandar una lección por este hecho. Amén de lo que corresponda por actuar de manera contumaz y persistir en el hierro de violar la Constitución con estas medidas discriminatorias contra los trabajadores y trabajadoras que privilegian a unos cuantos avorazados.

Maldonado Aguirre, quien antes de este delito pretendió elevar a general del ejército a una imagen religiosa, ha ejercido la presidencia tan vergonzosamente como su antecesor. Pérez Molina salió expulsado por la ciudadanía que aborreció su gobierno de corrupción y ladronismo. Maldonado Aguirre se irá en una semana con más pena que gloria pero, además, con las movidas de favoritismo del pensamiento más rancio y anacrónico, contrario a toda expresión de desarrollo. Le queda una semana en el cargo presidencial, pero su carrera política deja huella de atraso político que ya es tiempo de superar.

Fotografia tomada de http://www.elcolombiano.com/alejandro-maldonado-aguirre-asume-presidencia-de-guatemala-CE2655004

 

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Iduvina Hernández

Defensora de Derechos Humanos, hija y nieta de gente honrada, convencida de que otro mundo es posible. Sobreviviente de la contrainsurgencia y excavadora de la verdad y la memoria. Como no sé nadar, por eso nado contra la corriente y, cómo pueden ver, no me he ahogado.

1 comentario

  1. antonieta garcia on

    Si de joven tenia mentalidad de dinosaurio como los de sus conteporaneos idiologicos, la vergonzante “juventud emelenista”. No es cuestión de edad es de postura al lado de la clase mas ladrona, asesina y genocida de Guatemala.

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