La justicia es el mazo contra el terror y la barbarie

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La captura de 18 ex militares acusados de los delitos de desaparición forzada y de deberes contra la Humanidad, representa en varios sentidos un avance significativo en la búsqueda del derecho a la justicia, como elemento central de la garantía de que tan deleznables hechos jamás vuelvan a suscitarse en el país; y abren una senda de esperanza y posibilidades de futuro a una sociedad urgida de cambio.

Varios informes académicos y de recuperación de la Memoria Histórica del pueblo guatemalteco, entre ellos el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico –CEH- concluyeron que fenómenos como “la injusticia estructural, el cierre de los espacios políticos, el racismo, la profundización de una institucionalidad excluyente y antidemocrática, así́ como la renuencia a impulsar reformas sustantivas que pudieran haber reducido los conflictos estructurales, constituyen los factores que determinaron en un sentido profundo el origen y ulterior estallido del enfrentamiento armado” (CEH 1999).

En ese sentido el Conflicto Armado Interno resultó siendo el factor desencadenante de varias procesos y por ello no se puede hacer el simple y anacrónico reduccionismo de dos bandos militares enfrentados. Si hiciéramos dicho reduccionismo, dejaríamos fuera a las miles de víctimas civiles, que haciendo uso de su legitimo derecho a la manifestación, reclamaban mejores condiciones de vida o apertura política y democrática. Pero también dejaríamos fuera el involucramiento directo e indirecto de partidos políticos y del poder económico tradicional en el génesis y mantenimiento de la política de terror que el ejército impuso sobre la población civil.

Sin embargo, para el poder económico, político y militar  la premisa fundamental desde 1960, fue incluir en un solo concepto a los opositores.  Tal y como fue demostrado en el juicio por genocidio en contra de Ríos Montt, el ejército diseñó una doctrina nacional con un único sujeto opositor – homogeneizado como el enemigo interno-, que sirvió para que demócratas o no, pacifistas o guerrilleros, legales o ilegales, comunistas y no comunistas, se justificarán graves y numerosos crímenes. Frente a una amplia oposición de carácter político, socioeconómico y cultural, el Estado recurrió́ a operaciones militares dirigidas a aniquilarla físicamente o amedrentarla por completo, a través de un plan represivo ejecutado principalmente por el ejército y los demás cuerpos de seguridad nacional. Sobre esta base, la CEH explica por qué la vasta mayoría de las víctimas de las acciones del Estado no fueron combatientes de los grupos guerrilleros sino civiles (CEH, 1999).

Según la CEH el Estado de Guatemala y sus instituciones, en particular el ejército, fue el responsable del 93% de  las violaciones a los derechos humanos.  De las cuales en su gran mayoría fueron ejecutadas entre 1978 y 1982, durante los gobiernos de Romeo Lucas García y Efraín Ríos Montt.

Pero detrás de estas estadísticas, está el drama humano que conocíamos y hemos podido conocer en los testimonios a lo largo de los juicios contra los militares.  Sin lugar a dudas le hemos dado rostro humano a lo que con profundo dolor vivimos o leímos. Tanto el Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica –REMHI-, la CEH y otros esfuerzos de recuperar la verdad de lo sucedido, recogieron testimonios que dan cuenta de el asesinato de niños y niñas indefensas, a quienes se dio muerte en muchas ocasiones golpeándolos contra paredes o tirándolos vivos a fosas sobre las cuales se lanzaron más tarde los cadáveres de los adultos; la amputación o extracción traumática de miembros; los empalamientos; el asesinato de personas rociadas con gasolina y quemadas vivas; la extracción de vísceras de victimas todavía vivas en presencia de otras; la reclusión de personas ya mortalmente torturadas, manteniéndolas durante días en estado agónico; la abertura de los vientres de mujeres embarazadas. Estas y otras acciones igualmente atroces, constituyeron no sólo un acto de extrema crueldad sobre las víctimas, sino además, un desquiciamiento que degradó moralmente a los victimarios y a quienes inspiraron, ordenaron o toleraron estas acciones.

Estas atrocidades cometidas por el ejército empiezan a ser develadas a través del hallazgo de una fosa común clandestina en el Zona Militar No 21 de Cobán Alta Verapaz conocido hoy como CREOMPAZ, en donde fueron recuperadas 558  osamentas que fueron víctimas del terror y la ignominia de quienes planificaron y ejecutaron la política contrainsurgente.  Según el pronunciamiento realizado hoy por los familiares de las víctimas (FAMDEGUA, GAM, ADIVIMA), de estas 558 víctimas ha sido posible identificar a 97 personas que sufrieron desaparición forzada y detallan que gracias al  análisis osteológico, realizado a las osamentas encontradas se pudo determinar la edad de las mismas: 22 infantes (0 a 3 años), 19 niños (4 a 12 años), 
44 adolescentes (13 a 17 años), 129 adultos jóvenes (18 a 25 años), 314 adultos (26 a 29 años), 3 ancianos (mayores de 50 años), 22 individuos no determinado (debido a la erosión de los restos óseos) y 5 individuos (partes óseas como sub adulto menor a 18 años).

Estas 18 capturas sin lugar a dudas representan una nueva luz en la búsqueda de justicia por parte de las familias de las víctimas. De ser encontrados responsables, se establecerá como un precedente para que como sociedad nos permita gritar con contundencia que estos deleznables hechos jamás pueden volver a suscitarse.

Fotografía tomada de la página web de Comunicarte: noticiascomunicarte.blogspot.com

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Jorge Santos

Hombre guatemalteco, centroamericano y profundamente latinoamericano, defensor de derechos humanos, amante de la vida, la esperanza, la humanidad y fiel creyente que otra Guatemala es posible.

8 comentarios

    • Jorge Santos
      Jorge Santos on

      Estimada Angélica: muchas gracias por leer y comentar el mismo. En cierto sentido es un triunfo, en la medida que las familias de las víctimas llevan más de 30 años buscándola. Sin embargo, habrá que esperar el resultado de las diligencias judiciales.

  1. Comprendo el contexto pero… en donde están los comandantes de URNG – menor escala, pero igual, cometieron delitos y asesinatos.
    Entonces?
    Además, en el período de la historia en que se dan los hechos, se trataba de la influencia de USA en la lucha contra la izquerda. Ellos hicieron lo mismo en Viet Nam.

    • Jorge Santos
      Jorge Santos on

      Estimado Gonzalo: muchas gracias por leer y aportar al debate. Efectivamente la justicia transicional consiste en juzgar aquellos delitos considerados de lesa humanidad, tales como tortura, Genocidio o desaparición forzada y si cualquiera de estos fueron cometidos por miembros de la guerrilla es necesario que se investigue. En el caso de las recientes capturas los familiares de las víctimas han luchado y aportado al Ministerio Público para aportar elementos que coadyuven a la investigación que se realiza. En declaraciones recientes la Fiscal General del MP refiere que este apoyo no lo obtiene en las investigaciones que se realizan contra miembros de la guerrilla denunciados de diversos hechos. Ojalá y el Pueblo de Viet Nam sea capaz de llevar frente a la justicia a quienes cometieron graves violaciones a derechos humanos en dicho país, sin importar de quién se trate.

  2. Señor Jorge Santos lo felicito por su articulo, PARA , agregar algo mas de lo que la lacra del Ejercito a undido a Guatemala, desde 1954 , en mi concepto de encontrar las RAICES de el POQUE surgio la guerrilla , fue por la INDIFERENCIA TOTAL de los derechos del campecino, originado por la famosa United Fruit Company, Que en este campo SE, algo de lo que mi Padre Lic. Adalberto Pereira Echeverria me contaba, cuando el siendo Magistrado de Trabajo (1953), tuvo que enfrentar muchos Dialogos , con los abogados de esa empresa. Al pasar los años , cuando mi Señor Padre se dedicaba a su porofesion, TUVO que enfrentar de NUEVO , los controles del ejercito sobre el Pais (1967), cuando el ejercito lo SECUESTRO, por varios dias, en esa epoca afortunadamente, YO descubri que lo tenian en un calabozo de Matamoros, donde lo trataron muy mal, al mismo tiempo miembros del ejercito llegaron varias veces a CATEAR nuestra casa, Gracias a Dios mi Padre regreso con vida. pero el punto, ES que EL EJERCITO sigue , y sigue fastidiando a Guatemela solo por el ” HAMBRE DE PODER Y ENRIQUESIMIENTO ILISITO,”. Ahora YO , a mi edad me siento con la obligacion de aprovechar la INTERNET, para proporcionar SOLUCIONES REALES PARA BIEN DE LOS GUATEMALTECOS en general, Saludos Don Jorge.

    • Jorge Santos
      Jorge Santos on

      Estimada Adalberto: muchas gracias por leer y por el comentario que aporta a la discusión y debate.

  3. Pingback: La semana n.º 1

  4. René Villatoro on

    No dudo que la Justicia es indispensable para la construcción de un país mejor, en el cual quepamos todos. Sin embargo no me deja de inquietar “los tiempos” en que estos actos se dan. Estamos a las puertas de un cambio de gobierno, Maldonado lanza su propuesta de salarios diferenciados, dejan libre al yerno de Otto Pérez, en fin, ¿no será que están utilizando estos casos para distraer la atención, en primer lugar y en segundo, para dividir nuevamente a la sociedad que tímidamente logró unirse en las manifestaciones del año pasado?
    Si algo ha caracterizado a las élites gobernantes, es precisamente su habilidad para mantener al pueblo separado, sumiso e ignorante. ¿No es esto parte de un plan aun mayor, en dónde los titiriteros siguen jalando los hilos?.

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