La no-receta de Bachelet

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#BacheletEnGuate

El viernes 30 la Universidad de San Carlos y la Fundación Esquipulas invitaron a la conferencia impartida por la presidenta chilena, Dra. Michelle Bachelet. El MUSAC estuvo lleno a tope para presenciar a esta mujer inteligente, cálida y coherente.

Comenzó diciendo que no se debía creer en recetas importadas, que cada sociedad debería buscar la suya propia. Atinado mensaje para un país como el nuestro, donde se copian programas como los de ayuda social, pero de forma tan mediocre que terminan haciendo más daño que bien.

Se centró en el tema de la equidad de género,  enfatizando que aunque se ha logrado mucho, falta aún tanto camino por andar. Como anterior directora ejecutiva de ONU-Mujeres y como estadista interesada en políticas con enfoque de género, citó varias cifras que enseñan que la pobreza y la exclusión “tienen rostro de mujer” en nuestro continente. Interesante fue que mencionó el número de femicidios en su país, 40 al año, como algo que no se debería permitir. En Guatemala, por contraste, ocurren 800 femicidios anuales.

Particularmente interesante fue cuando mencionó que con frecuencia se dice que solo los países ricos pueden permitirse la inclusión de las mujeres, cuando en realidad estos países llegan a serlo en parte por aplicar la equidad de género.

Se refirió a la reforma electoral ya acometida, que permite a los chilenos en el exterior votar. Mientras tanto, nuestros compatriotas que viven fuera sostienen al país a pura remesa, pero no tienen voz ni menos voto en el diálogo de sordos selectivos donde se toman las grandes decisiones.

Habló de la necesaria reforma educativa y de cómo se dañaba el tejido social cuando “los ricos estudian con los ricos y los pobres estudian con los pobres”. Remarcó que la educación debe dejar de ser un bien de consumo y convertirse en un derecho. Palabras apropiadas en  un contexto de mercantilización de la instrucción pública y privada.

Terminó refiriéndose a la importancia de respetar la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y citando el Popol Vuh. Recibió la ovación de pie que su discurso sencillo, claro y didáctico merecía.

Michelle Bachelet no es la gobernante perfecta. Nadie lo es. Tiene temas pendientes en su país, a pesar de haber cumplido casi todas las promesas de campaña en sus primeros 100 días. Alguien en mi muro decía que su gobierno solo mostraba una mejor gestión del capitalismo.  En el Índice de Desarrollo Humano, datos del  2014, Chile ocupa el primer lugar de Latinoamérica, con un nivel muy alto de desarrollo; mientras tanto Guatemala aparece como el penúltimo, siempre nos salva Haití de ser los coleros.

Con sus carencias y debilidades, ya quisiera una Bachelet en Guatemala, una mujer que se negó a ser víctima y se convirtió en forjadora de un nuevo futuro para su país.

Fotografía: Isabel Juárez.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

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