La operación Tito Arias

11

Entre 1992 y 1993, Otto Fernando Pérez Molina fue el jefe de la Dirección de Inteligencia (D2), del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN). Llegó a ese puesto como una jugada de ajedrez del entonces jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP), Luis Francisco Ortega Menaldo. Pérez Molina fue transferido a la D2, de la jefatura de la Dirección de Operaciones (D3) del EMDN. Ámbito que le era más cercano a su formación y experiencia en el terreno.

La D3 lleva a cabo en la práctica, la acción operativa que la inteligencia militar nutre con sus análisis e información directa. En operaciones se realizan actividades relacionadas con las Operaciones Sicológicas (OPSIC) que, como diría la protagonista de “La Hija del General”, se dedican a “joder con las mentes de las personas”. Forma prosaica de indicar que todo, absolutamente todo, en el marco de una OPSIC está, como diría el Chapulín Colorado, “fríamente calculado”. Nada queda al azar. Todo encaja en un plan concreto y busca alcanzar un objetivo determinado.

De manera que la aparición de Otto Pérez Molina, victimizándose en el tribunal durante las sesiones de la audiencia de primera declaración, tienen un propósito. Pérez Molina no es un ser indefenso. Es un hombre en su sano juicio y sin afecciones o padecimientos de salud. Durante su experiencia en el terreno tuvo a su cargo mando de tropa la cual, según testimonios fílmicos, recibió órdenes de ejecutar a presuntos insurgentes que se negaron a hablar.

Durante su alocución en el tribunal, Otto Pérez hizo gala de sus años como oficial contrainsurgente, precisamente en el área ixil en donde se documentaron, ante tribunal competente, los actos de genocidio. De igual forma, está documentado en cortes cómo la desaparición de Efraín Bámaca Velásquez, capturado en combate, se encuentra relacionada con Otto Pérez Molina. El mismo que habló con voz quebrada cuando dijo que estaba triste por lo que estaba viviendo.

Al libreto ejecutado por Otto Pérez Molina le sigue la actuación de su defensor principal, César Calderón. Este, al parecer, ha retomado la cartera de casos de Francisco Palomo, asesinado en un hecho criminal aún no esclarecido, especialista en defensa de militares. Calderón añade, además, su cartapacio de mandatario legal de empresas explotadoras de recursos naturales. Entre ellas, la Hidro Santacruz, en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango. Empresa responsable de que los líderes comunitarios de esa zona sean prisioneros políticos, perseguidos por el gobierno de Otto Pérez Molina.

Con un escenario montado desde la lógica de operaciones militares enfocadas al tipo de OPSIC, han pretendido dejar en duda la base jurídica de la imputación que le hacen a Otto Pérez el Ministerio Publico (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). A tal grado que, Calderón prácticamente acuñó el imaginario de que ambos entes acusadores debían presentar pruebas irrefutables de la culpabilidad de su representado. Es decir, volvió a trocar las etapas procesales y se saltó, prácticamente toda la etapa de investigación.

Pero, vamos por partes, lo que plantea la norma vigente en Guatemala. La primera fase es de preparación e inicia con la indagatoria de la persona imputada. En este caso, el ex presidente Otto Pérez Molina quien renunció al cargo luego de perder la inmunidad por voto unánime del Congreso. En esta etapa se produce la primera declaración, que es la fase en la cual, los entes de persecución penal presentan ante el juzgado elementos que muestran indicios de la participación o posible responsabilidad de la persona sindicada. Solamente indicios. En personas que no gozan de antejuicio, es factible realizar investigación y emplear métodos especiales para tener elementos de valoración de otra naturaleza. En el caso del ex presidente, esto fue imposible merced al derecho de antejuicio de que disfrutó. Es decir, él estuvo en ventaja con respecto al ente perseguidor pues, habiendo iniciado la persecución para el resto de la estructura de La Línea desde el 16 de abril, Otto Pérez Molina contó con cuatro meses para protegerse. No obstante, los elementos de valoración presentados al tribunal, sí plantean indicios de la participación de Otto Pérez, dadas las características de la estructura criminal investigada, de manera que, su ligazón a proceso no debe ser cuestionada.

En la etapa siguiente, conocida como fase intermedia, el MP y la CICIG habrán de completar la investigación a fin de presentarse en la fecha fijada por el tribunal, para presentar la acusación formal en el caso. Luego, seguirá, una vez declarada la apertura a juicio, la tercera etapa que es la de sentencia y en la cual, habrá de documentarse mediante prueba irrefutable la responsabilidad del sindicado y con ello quebrantar la presunción de inocencia que habrá prevalecido en las dos fases iniciales.

El éxito relativo de la estrategia de Otto Pérez, en lo que respecta a dar una imagen lastimera sobre su responsabilidad, no necesariamente es indicador de su inocencia sino muestra palpable de su juego operativo como oficial militar. Mediante la escena montada y una bien afinada OPSIC ante el público, se ha erigido casi como un pobre anciano cuando, según la investigación, es el cabecilla principal de la estructura delictiva.

Share.

About Author

Iduvina Hernández

Defensora de Derechos Humanos, hija y nieta de gente honrada, convencida de que otro mundo es posible. Sobreviviente de la contrainsurgencia y excavadora de la verdad y la memoria. Como no sé nadar, por eso nado contra la corriente y, cómo pueden ver, no me he ahogado.

11 comentarios

  1. yvette schlesinger on

    Hablan como si supieran todo de la estrategia militar. Queridos, lo que pasa en el ejercito en el ejercito se queda, no se las lleven de que saben esto y aquello. Todo en base a presunciones a base de su “análisis”. ah y por cierto NO HUBO GENOCIDIO. SI hubo conflicto armado en el que el ejercito y el país salieron vencedores vs. la gente activista, izquierdista, marxista, comunista, como lo quiera ver. Gracias al Gral. Ríos Montt y al ejército de Guatemala, no somos un país como Cuba o Venezuela. ¡ Que viva el ejército de Guatemala!

  2. Contundente análisis. OPM se hace hoy la víctima para crear simpatía y compasión. Hasta he leído que hay personas que lo consideran inocente después de su intervención en la corte. Y no se necesita un dedo de frente para dar por sentada su culabilidad. No puede alegar ignorancia de lo que sucedía justa abajo de su nariz. Lástima que nunca los medios nos mostraron las fotos de las personas que agonizaban por negligencia del IGSS.

  3. Bueno creo, que juzgarlo por lo del conflicto armado interno es algo un tanto “injusto” porque al ser militar ellos si tenían un rostro y ambos lados cometieron atrocidades, la guerrilla también torturo y ejecuto vilmente civiles y militares, pero ese lado nadie dice nada, díganme en todo este tiempo UN solo guerrillero que halla sido juzgado por crímenes de guerra? Ninguno verdad, solo digo que si van a hacer “justicia” que sea de ambos lados, muchos de los “campesinos” tenían escondidos fusiles en sus hogares.
    En cuando a su participación, si creo que tuvo que estuvo involucrado es imposible que no lo estuviera con el cargo que tiene, pero mas creo que fue roxana baldetti quien era la codiciosa en esta área.

  4. Gracias por el análisis, comentaba con mi circulo de amigos justamente este tema, aunque no sabia que OPM era muy hábil en el juego psicológico. Desde el punto de vista de un comunicador, su discurso fue muy convincente, con un uso muy bueno de retorica, cosa que aquellos que no han seguidos los casos o simplemente escucharon la declaración del ex general, les pareció que tenia toda la verdad y que esto era un circo político. Afortunadamente hay espacios como este y mucha juventud atraída por la verdad que al escucharlo recordó que también hay acusaciones por el caso de enfermos renales del IGSS

  5. Carlos C. Nassar on

    Mis felicitaciones a Eduvina. Buen analisis que refleja las tacticas de un cobarde criminal de guerra que, al igual que Lopez Bonilla, se solazo vertiendo sangre de menores inocentes, torturando y ejecutando campesinos, como buen kaibil. Guatemala tiene el lastre de su castrense estructura. Habra que cerrar los institutos Hall, la escuela kaibil, la politecnica y el ejercito que no es mas que una horda de cobardes delincuentes que se repartieron medallas y ascensos matando inocentes.

  6. Más claro no canta un gallo, sin embargo lo de muy gallo cuando mato gente a diestra y siniestra (niños y mujeres indígenas) se le fue, por pura estrategia, como decían muchos por acá en el chance, es un mal actor en un mal momento, el cual el mismo se lo busco. Tarde o temprano pagara por todo el daño que han hecho a nuestro país, no era de extrañarse que este gobierno colmado de Kaibiles tronara a sapo tarde o temprano. No hay comparación entre el daño que hizo el ejército en relación al que la guerrilla pudo haber hecho, esto quedó demostrado en la investigación que hizo Gerardi 90% al 10%, pero lo más triste es que después de todo el daño hecho durante el conflicto armado, lo sigan haciendo, al final no se les puede pedir mucho, se han pasado la vida gozando de las riquezas que han robado a nuestro país, luciendo con sombrero ajeno, lo que no es suyo.

  7. Ivette: vete a la chingada.
    Roger del 11 de septiembre: de la guerrilla poco se dice, porque poco se hizo de esas canalladas, y no hay guerrillero juzgado por crímenes de guerra (yo creo que por allí hay un caso, de un exmaestro), es porque la guerrilla no tuvo mentalidad asesina, como tu “glorioso” ejército de cobardes (torturaban y mataban amarrados), asesinos (cegaron la vida de gente valiosa como Gerardi) y traidores a la patria (remember 1954). Así que, Roger, igual que la tal IVETTE: VETE TAMBIÉN A LA CHINGADA!

  8. Únicamente no creo, sobre el derecho que usted misma menciona de presunción de inocencia, que sea coherente tildar de persecución política el caso de los comunitarios de la Hidro Santacruz.

Leave A Reply