La permanente cortina de humo

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Todo lo que sale de la boca de Jimmy es pura incoherencia. No hay aparición pública en la que no meta la pata. A estas alturas no se sabe si es inepto o es que quienes lo pusieron de presidente sabían lo que hacían y mientras el comediante mantiene ocupados a los guatemaltecos, proporcionándoles material para memes y tuits, ellos desarrollan su agenda para consolidar los privilegios que ya tienen y asegurarse otros más.

Mientras el Ministerio Público y la CICIG meten presos a una bola de mafiosos y sacan a luz el caso de TCQ, otro en el que Otto Pérez y Roxana Baldetti también fueron cabecillas, el brillante presidente de la república solo atina a decir que van a evaluar si rescinden el contrato con la empresa española. Algo que ni siquiera debería entrar a consideración, pues se trata de una concesión realizada con soborno de por medio. Nada hay que evaluar ahí.

Desde el año pasado se hizo evidente que la élite de siempre, los que detentan el poder económico; y otros que también tienen su pistío, están luchando por colar leyes que les permitan consolidar sus privilegios, incluso añoran reformar la Constitución Política de la República para que todo quede escrito en piedra. Para ellos es importante que Jimmy se la pase entregando escritorios y aburriendo a los escolares con fábulas sin gracia, cuando no es con la jura a la bandera.

A casi 100 días de gobierno, es evidente que el fulano en el poder no tiene la menor idea de qué es gobernar. El país va a la deriva, las condiciones que llevaron a la renuncia, y posterior encarcelamiento, de Otto Pérez y Roxana Baldetti siguen intactas. La recaudación de impuestos no aumenta, la violencia está imparable, los diputados en el Congreso siguen incurriendo en actos de corrupción; los antejuicios no caminan, los acusados no renuncian, y vivir en este país ya es insoportable.

Todo ocurre al tiempo que se multiplican las filtraciones de audios y videos en los que se escucha a diputados incurrir en actos sospechosos, sin que hasta el momento haya consecuencias serias para ellos.

El humo permanente no deja ver la situación real; pero es necesario que todos nos demos cuenta de que detrás de la cortina hay llamaradas que empiezan a quemarnos. Depende de nosotros apagar o atizar el fuego.

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About Author

Fernando Ramos

Me he ganado la vida desempeñando la prosaica profesión de la contabilidad y la auditoría; sí, soy de esos tipos cuadrados a quienes todo mundo teme, porque encuentran descuadres y faltantes. Pero también escribo poesía, y otras cosas por ahí; de eso trata este espacio, de las cuentas que hago con las palabras.

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