La R puede ser de Revolución o de Río Revuelto

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Cerca de la Revolución…

El jueves 16 de abril de 2015 la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, sorprendió a los guatemaltecos con un duro golpe contra una estructura de corrupción cuya figura más relevante en ese momento era Juan Carlos Monzón, el Secretario Privado de la Vicepresidencia. Casi un mes después, la crisis institucional desatada por el destape del escándalo parece lejos de apaciguarse. Por el contrario, las manifestaciones ciudadanas, las investigaciones de la CICIG y las negociaciones de los poderes estadounidenses (embajada y departamento de Estado) forzaron la salida de la ahora ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, del poder. Y no contenta con ello, la primera de estas tres fuerzas también reclama la salida del presidente Otto Pérez Molina.

El hartazgo por la corrupción, acumulado por una parte de las capas medias urbanas, propició que desde un inicio las protestas se salieran del control de los poderes tradicionales y de la posibilidad de que alguien o alguienes pudieran canalizar su energía. Se trata de un caos que busca reordenar el desorden y sacar el grito de dolor que la gente ha estado tragando por años.

Al principio se organizaron plantones frente a la Casa Presidencial que coincidieron con una acampada de algunos miembros del Comité Campesino del Altiplano, reclamando la normalización de la tenencia de las tierras que habitan en Alta Verapaz. Aunque no fueron masivos, los plantones prepararon el malestar para la protesta convocada bajo la consigna de #RenunciaYa, el 25 de abril.

Se estima que hasta 45,000 personas manifestaron en la Plaza Mayor. También hubo manifestaciones en algunas de las principales cabeceras departamentales, así como frente a las sedes diplomáticas guatemaltecas en lugares tan distantes como Chile, Suecia, Argentina, México o Canadá.

¿Por qué esta manifestación ha llamado la atención y se le ha señalado de diferente, cuando en Guatemala frecuentemente hay protestas que son perseguidas o criminalizadas, muchas veces por las mismas personas que se acercaron a protestar el 25A?

Por sus características, #RenunciaYa y otras manifestaciones que surgen día a día, organizadas por ciudadanos de a pie, universitarios, motociclistas, ciclistas urbanos, punks, saiko, gays, lesbianas y otras agrupaciones de todo tipo, no han sido permeadas y han obligado al gobierno a tomar decisiones más allá de lo que en un principio parecía dispuesto a ceder, al punto que el capital tradicional, agrupado en el CACIF, se vio forzado a sumarse a la ola, sin posibilidades de encausarla hacia sus intereses gremiales, aunque esa era su intención.

En un Estado sin legitimidad y con la debilidad a la que ha sido llevado por el partido de gobierno y los poderes tradicionales, con el objetivo de permitir todo tipo de actividades ilícitas para su propio enriquecimiento y de las bandas del crimen organizado, se hizo necesario que otros dos actores asumieran un papel determinante para que la situación no terminara en una crisis de ingobernabilidad más grande de la que ya es: la CICIG y el Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su embajada en Guatemala.

El bufete de la impunidad, la red de abogados desarticulada por la CICIG, ligada a estructuras de inteligencia militar de pasado golpista, es un ejemplo claro de dicha debilidad. En un Estado como el guatemalteco, recién salido de un conflicto armado, el crimen organizado se sirve de esas estructuras paralelas y de personajes que conocen la administración pública y el entramado legal, para facilitar sus negocios. Por el momento, las figuras visibles de ese andamiaje son el ex director de un periódico, la jueza que dio medidas sustitutivas a los cabecillas de la Línea y el ex militar y empresario que pagó su soborno.
Pero la aspiración del movimiento ciudadano va más allá de pedir la cabeza de la ahora ex vicepresidenta…
…el pueblo pide sangre.

Es absolutamente comprensible que la gente esté harta y que quiera que se vayan todos, como pasó en Argentina tras el corralito del 2001, después del cual se fueron todos, pero quedaron los mismos, pues los cambios no ocurren ni en el corto ni en el mediano plazo.

Otro ejemplo de ese poder regenerativo del crimen organizado lo constituye la red de Byron Lima que, tras ser descabezada también por la CICIG, siguió su operación dentro del sistema penitenciario, pues ocurre lo mismo que con el narcotráfico: con la captura de un capo surge uno nuevo, cada vez más despiadado.

Como afirma Edelberto Torres-Rivas, esta no es una crisis de Estado, es una crisis que se extiende a la sociedad en su conjunto y se manifiesta día a día en el uso de la violencia, la corrupción y la indiferencia.

Cabe hacer la salvedad de que la propuesta por una nueva ciudadanía no debe partir del discurso, vacío de contenido, de los valores, que en este gobierno se ha reflejado en políticas públicas a lo interno del Ministerio de Educación, que en aras de promover la moralidad entre los estudiantes, les despoja del derecho a la educación sexual.

Los eventos de las últimas semanas no dejan de estar inmersos en el marco de las dos Guatemalas de las que tanto se ha hablado desde la academia. Una Guatemala indígena, campesina y popular que ha estado en crisis permanente y otra que tiene sus necesidades económicas medianamente resueltas y que no ha tenido necesidad de movilizarse en los últimos años. Esta es una oportunidad para que diversos sectores de la sociedad puedan entender las protestas que históricamente han sido criminalizadas, sesgadas y polarizadas; y puede ser un punto de confluencia entre un sector que despierta y otro que se ha mantenido constantemente demandando sus derechos y denunciando los abusos que se cometen dentro del poder político y económico.

Ahora estamos cantando esta canción que alguna vez fue hambre pero… si mañana es como ayer otra vez, lo que hoy es hermoso será horrible después.

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César Ramiro García

Parafraseando a Savater y Galeano, soy un pesimista que piensa que es necesario actuar para que las cosas cambien porque los optimistas están felices con nuestra situación actual. Trabajo contra el racismo y considero que es necesario luchar por la memoria y el medio ambiente. Soy lector y ciclista urbano.

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