La rabieta de Maldosaurio

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Emelenista una vez, emelenista para siempre. El aparentemente comedido Vicepresidente electo por el Congreso más corrupto de la historia, que no le pedía su renuncia a OPM aduciendo que “no sería elegante”, el cultivado constitucionalista que sirvió cual fiel capataz en la Corte Comercial a sus patronos, el interesado en las artes que pidió una exposición en su honor, no pudo más y estalló.

Esto a raíz del salario mínimo diferenciado, un eufemismo insultante para beneficiar aún más a las exportadoras que ya bastantes privilegios obtienen de la Ley de Maquilas, decreto 29-89. Como si no fueran pocos las exenciones de que disfrutan, ahora su pasivo laboral será una carga considerablemente menor si se cumplen los deseos del mandatario, a pesar de que la CC ya ha fallado en contra.

Con indignadas frases como:

“Si consideran indigno el salario que no lo tomen, ya vendrá atrás alguien con la mamá enferma que sí lo quiera“

“Nadie los obliga a trabajar, quien no quiera que no vaya”

“Lo quieren o lo dejan ”Dijo que no de aceptarlo esto les esperaba a los jóvenes:  “Irse a la capital al  infierno de las maras o irse con los coyotes para que los maten y los violen”.

Aparte de acusar de “leninistas” a los que se oponían, con lo que demostró que su capacidad de razonar es menor a la de la momia del susodicho.

Hasta ahora su presidencia había pasado entre tonos grisáceos y gestos ridículos como la intención de conceder grado militar al Nazareno de la Merced o pedir una exposición pictórica a su nombre y mandar a hacer un cuadro de él y su esposa saludando desde el balcón de palacio.

Pero con empeñarse en esta ley hecha a medida de los de siempre y que vulnera principios constitucionales, demuestra que su servilismo es mayor que su buen criterio, que su ego pesa más que el bienestar de las mayorías, a quienes ya demostró que desprecia y se probó por enésima vez en su vida el perfecto lacayo de la oligarquía, como ya lo era cuando participó activamente en el comité anticomunista de 1954.

En la borrachera ciudadana que creyó haber tumbado al 1 y a la 2, sin darse cuenta que fueron otros quienes los quitaron de una posición donde ya eran incómodos, no se percataron del golazo que fue aceptar a este individuo para la Presidencia. No se vio más allá y todo el daño que podría hacer este perfecto muñeco de ventrílocuo.

Queda sólo agradecer que la presidencia de Alejandro el Breve se haya limitado a unos pocos meses, y protestar y exigir que la ley que condena a la miseria a miles de compatriotas en el “paíz” diferenciado, no logre su propósito.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

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