Las mujeres en Guatemala hacemos historia todos los días

1

“La forma más común de renunciar al poder es pensando que no lo tenemos.”  Alice Walker

Por Pilar Girón*

El día Internacional de la mujer tiene una historia que es protagonizada, en su mayoría, por mujeres que sabían que podían cambiar su presente. Tomar conciencia de la historia nos empodera porque implica reflexión sobre lo que hemos sido; nuestros logros y luchas, nuestros sacrificios y obstáculos; pero sobre todo, asumimos el potencial que tenemos de seguir transformando nuestra situación en el presente y hacia el futuro. Revisar nuestra historia como mujeres es clave para no renunciar al poder que tenemos y las formas en las que tenemos derecho a ejercerlo.

¿Cómo llegó a  ser el 8 de marzo un día para reflexionar sobre nuestra historia? Según la ONU, todo inicia en 1909 cuando se declaró en Estados Unidos el 28 de febrero el primer Día Nacional de la Mujer en conmemoración de la declaración el Partido Socialista. Los movimientos que buscan que la mujer ejerza sus derechos y sea reconocido como un sujeto político llevan más de un siglo de acontecer. En 1910 se proclamó el Día de la mujer, tenía carácter internacional por ser un homenaje al movimiento a favor de los derechos de la mujer y buscaba ayudar a conseguir el sufragio universal femenino. Al año siguiente se celebró el 19 de marzo en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza con mítines que exigían poder ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, el derecho a la formación profesional y a no ser discriminadas laboralmente.

En vísperas de la primera guerra mundial, Rusia (1913) celebró su primer Día Internacional de la Mujer. El resto de Europa apoyó en solidaridad el 8 de marzo de 1914, protestando por la guerra y solidarizándose con las causas de otras mujeres. Luego, en 1917, en Rusia el 23 de febrero, en el calendario juliano u 8 de marzo en el gregoriano, se hizo una huelga de hambre exigiendo el derecho al voto, aunque fue criticado; al día siguiente el Zar abdicó y el gobierno provisional concedió el derecho al Voto. A partir de 1975 las Naciones Unidas celebran, en el marco del Año Internacional de la Mujer, por primera vez el día el 8 de marzo.

La búsqueda de ser reconocidas en la vida política de nuestros países, no solo es exclusiva de una sociedad, es una causa universal. Las mujeres visibilizamos durante el siglo XX desde el activismo político, la actividad intelectual, las manifestaciones artísticas-culturales, que somos y tenemos un rol histórico así como la capacidad de generar transformaciones sociales. Más allá de lo que aconteció cada 8 de marzo o en los días que cada país decide conmemorar a la mujer, lo más importante es que la fecha es símbolo del poder que tienen las mujeres para crear su propia historia, reconociéndose como protagonistas.

Este protagonismo histórico ha necesitado de mujeres valientes que manifestaron su indignación, asumieron una causa, se aferraron a sus principios y aportaron desde sus diferencias con pasión y conexión. Al revisar esta historia encontramos nuestros logros y la necesidad de seguir actuando en el presente para alcanzar lo que queremos.

En Guatemala las necesidades de las mujeres son muchas. Vivimos en un sistema político y cultural que aunque reconoce legalmente nuestros derechos no necesariamente nos permite ejercerlos. Además vivimos violencia sistemática que está naturalizada por el hecho de ser mujeres. En el Observatorio Contra el Acoso Callejero Guatemala estamos trabajando por eliminar este tipo de violencia, que es un problema social, aunque actualmente no es reconocido como tal. El acoso callejero es una forma de violencia sexual, evidencia que las mujeres han tenido educación de sumisión, porque muchas veces cuando nos pasa lo callamos, modificamos nuestra forma de vestirnos y hasta nos llegamos a sentir culpables o avergonzadas por algo que no es nuestra responsabilidad. También evidencia cómo nuestra sociedad valida relaciones desiguales de poder, pues el hombre tiene el derecho a expresarse sobre el cuerpo de una mujer como un objeto de placer.

Este 8 de marzo quiero reconocer la causa de las mujeres que están cansadas de vivir con miedo en las calles. Así como la necesidad de que tomemos conciencia de cómo es nuestra interacción en las calles y cómo la misma refleja todos aquellos patrones que no nos permiten ejercer nuestro derecho a la libertad y autonomía como mujeres. Desde los hechos más “sutiles”, como una mirada lasciva, hasta los más explícitos, como “una metida de mano”, o la incitación sexual que tantos confunden con piropo.

Es cierto que es necesario conocer la historia para no repetirla en sus hechos más atroces, pero también es necesario conocerla para recordarnos que la causa por la mujer es fundamental en nuestro país. Necesitamos provocar cambios culturales y políticos, cambios en nuestra estructura social. Invito a reflexionar que el 8 de marzo va más allá de una felicitación por el hecho de ser mujer, es momento para  reconocer lo que han hecho las mujeres hasta hoy por cambiar su historia; así como reconocer el valor que tienen las mujeres guatemaltecas que saben que tienen poder para actuar y buscan los medios para ejercerlo, desde diferentes ámbitos, con el fin de transformar nuestro presente y provocar un futuro diferente.

*Coordinadora de Intervención de OCAC GT

Share.

About Author

Firma Invitada

Autores invitados y colaboradores en la página de El Salmón

1 comentario

  1. Los que apreciamos a la mujer, decimos todos los días, desde hace dos mil años: “bendita eres, entre todas las mujeres” inspirados por nuestra consciencia, regalada por el Jefe al ser engendrados.
    Feliz día de la Mujer… MUJER.

Leave A Reply