Lo que (no) cambió después del 2015 y qué hacer al respecto

1

Sigue siendo difícil escribir sobre Guatemala. Provoca sensaciones contradictorias; por un lado, se siente como si cambiara todo tan rápido que lo que se escribe hoy no va a tener validez mañana, pero, por otro lado, también se siente como si nunca cambiara nada, como que todo sigue trágicamente igual.

Han pasado más de tres décadas desde la apertura democrática y veinticinco años desde el Serranazo. En todo este tiempo, los hombres que han ocupado el puesto de presidente de la República han sido corruptos, autoritarios e incluso violadores de derechos humanos. También han tratado de aparentar al menos, un respeto por la frágil institucionalidad democrática en construcción. Ninguno pareció perfilarse como dictador. No ocurre lo mismo con Jimmy Morales. El antiguo comediante racista se pasea por la capital del país presumiendo del apoyo del ejército, en una posición amenazante y, aunque no lo dice, con toda la intención de romper la institucionalidad y erigirse como un dictadorzuelo que no sabe respetar la separación de poderes.

La bonita idea de que Guatemala había cambiado luego del 2015, luego de las múltiples manifestaciones y de la renuncia de Otto Pérez, parece desvanecerse en el aire. Más bien, pareciera que hay una sensación de que el país está en una peor situación.

No lo sé. Creo que, en medio de esta sempiterna crisis, vale la pena tomarse un tiempo para reflexionar qué ha pasado, porque la promesa de una Guatemala menos corrupta parece rota y sobre todo, pensar en dónde hay que poner las energías, si es que queremos vivir dignamente en Guatemala y no limitarnos a sobrevivir.

El mejor maestro, el fracaso es, dice en su particular gramática el maestro Yoda. Con eso en mente, me pregunto por qué en lugar de avanzar hacia una sociedad y un gobierno menos corruptos, terminamos con una mala copia de dictador, un Congreso cooptado que busca legalizar sus propios crímenes y un incremento en la represión a las comunidades que defienden sus territorios. Esto se me ocurre:

EL 2015 presentó un tipo de “agujero de gusano” en la política guatemalteca. Pensé en ese concepto de la física en un artículo que escribí ese año y aún lo encuentro útil. Las revoluciones ocurren cuando se abren agujeros de gusano sociales, es decir, se abre la posibilidad de dar un salto cualitativo muy grande en un tiempo muy corto. En Guatemala, las protestas ciudadanas y el surgimiento de una potencia democrática, permitió la apertura de un agujero de gusano, y pienso que de haber sido aprovechado habría podido conseguir cambios estructurales que en poco tiempo permitieran una democratización más amplia de la sociedad guatemalteca. El campo del “hubiera” y los “te lo dije” son poco útiles. No sé qué habría pasado si hubieran cancelado las elecciones, si se habría reformado sustancialmente la Ley Electoral y de Partidos Políticos y luego convocado a elecciones más democráticas. Tampoco sé si el proceso hacia una asamblea nacional constituyente estuviera en marcha.

Lo que sí sé es que al haber continuado con las elecciones en las mismas condiciones, provocó que Jimmy Morales apareciera como una opción válida para muchos que pensaron que sería un idiota inofensivo, quizá fácil de controlar por la embajada estadounidense, la cual al final de cuentas quería “limpiar” el país como solución para dejar de tener que lidiar con más refugiados.

Mientras tanto, en Estados Unidos, Donald Trump fue electo presidente y las fuerzas anticorrupción empezaron a verse vulnerables. El problema de tener un idiota de presidente, es que cualquiera lo puede controlar y el idiota se vio acorralado al descubrirse que además es un vulgar ladronzuelo sin siquiera la sofisticación para robar que tenía OPM, por ejemplo. Lo advirtieron varios que detrás de Jimmy había actores con una larga historia de violaciones a derechos humanos y actos de corrupción. Detrás de los partidos políticos más grandes también.

De igual forma se dijo, aunque sin mucho eco, que el sistema económico nacional -aunque añadiría que también el mundial- depende de la corrupción. La corrupción dista de ser una cuestión de moral, de buenos y malos, sino que es más bien estructural y se encuentra íntimamente ligada al sistema económico. Raymond Fisman argumenta que la forma más atinada de pensar en la corrupción es como un “equilibrio”, es decir, el resultado de personas actuando de forma racional dentro de un sistema fallido. No ser corrupto termina siendo más costoso que los costos de la corrupción. Esto se advertía en algunos de los análisis de coyuntura que la Universidad Rafael Landívar publicó en 2016 y 2017.

Vale la pena pensar en estas ideas al momento de discutir opciones para el país. Hubo errores al confiar en que la institucionalidad del 2015 iba a poder brindar soluciones al problema de la corrupción; hubo errores al confiar acríticamente en los intereses de Estados Unidos y considerarlos compatibles con los del pueblo guatemalteco. Hubo errores al perder de vista la relación inherente y racional entre el sistema económico vigente y la corrupción. Para superar esos errores, vale la pena mirar hacia las alternativas políticas que quieren atacarlos y que están pensando en cómo hacerlo de una forma sostenible. Las organizaciones indígenas y las organizaciones feministas llevan tiempo en eso.

Share.

About Author

Andrea Tock

Curiosa, preguntona, torpe y ridícula. Estudié Ciencias Políticas y trabajo en investigación social. Disfruto comer, ver fútbol, escuchar música y hacer el amor, entre otras cosas. Me gusta el azul. Escribo para dejar registro.

1 comentario

  1. Sra. ANDREA TOCK, esta muy bien que le guste escribir, PERO tiene que ser en UN topico claro y SOSTENIBLE. Abarca muchos topicos en su articulo. y desafortunadamente en algunas partes esta UN POCO CONFUNDIDA : PRIMERO : Habla de que por culpa de “LOS HOMBRES”, por ser los unicos presidentes en nuestra historia (hablo de los ultimos 60 años), han sido los que han creado el DESASTRE en la que se encuentra nuestra Guatemala en el 2018 ? Ya se le olvido el actuar de la Señora Sandra Torres viuda de Colom, Roxana Baldetti, ladrona y estafadora de profecion, que son “MUJERES”, AMBAS, que sin ser presidentas se burlaron de los ciudadanos ??? Habla de ESPECULAR, con lo que “hubiera “, Guatemala no esta para especular, hay que actuar HOY , NO MAÑANA. Habla de sentir una SENSACION,de que el Pais esta peor, ” ESO NO ESTA DENTRO DEL CONTEXTO DE SENSACION, ES REAL !!!”. menciona a Estados Unidos como influyente en nuestras vidas, esto SIEMPRE lo hemos tenido, lo tendremos y es asunto de NOSOSTROS , el saber que aceptamos de bueno y QUE NO. SEGUNDO habla de organizaciones INDIGENAS y FEMINISTAS, no cree seria mejor hablar del Guatemalteco como SER HUMANO, NO separar indigenas, feministas, porque de lo contrario se siguen separando blancos, negros, Ladinos , feos, bonitos, etc. cada quien con su organizacion que le convenga ???

Leave A Reply