Lo superficial en el asesinato de Lima

1

Inmediatamente después del asesinato de Byron Lima, condenado por el asesinato de Monseñor Gerardi y acusado de muchas otras cosas más, empezaron a circular una serie de hipótesis sobre el origen de su muerte, incluyendo la seria acusación que realiza el director de El Periódico, José Ruben Zamora, a quien se considera una de las personas mejor informadas en el país, contra CIACS famosos como La Cofradía y el personaje que identifica como parte de la seguridad del presidente de apellidos Melgar Padilla.

Sobre todo después de las continuas afirmaciones respecto a un complot para atentar contra la fiscal Thelma Aldana y dentro del clima enrarecido que ha dejado la serie de juicios contra figuras poderosas del país, así como la propia figura de Lima, las conexiones se disparan.

Evidentemente que el mejor escenario posible es que exista una investigación seria e imparcial que permita conocer lo que sucedió incluyendo la identidad y los móviles de los autores, en un tiempo razonablemente corto. Pero lo único que se puede hacer al respecto es pedir que se investiguen los hechos y esperar los resultados.

En este río revuelto de información y de intereses, no nos es dado sino considerar el aspecto superficial de la muerte de Byron Lima. Siendo un personaje conocido y poderoso la sensación que queda es la preocupación y temor.

A esto hay que añadir la cotidiana dosis de violencia que, aunque ha bajado, sigue presente en la vida del país, con la amplificación que de ella hacen los medios.

El resultado es que, como se ve ahora, un crimen de alto impacto viene a reforzar la sensación de inseguridad y disparar los rumores y las hipótesis. Incluso se trae a cuenta el temor de que el tiempo oscuro de la violencia política nunca se haya ido del todo y pueda reaparecer en el escenario del país.

Lo superficial del asesinato de Byron Lima, es decir, lo que aparece a vista de todos es ya suficientemente preocupante. Precisamente genera una serie de creencias que buscan la profundidad de este asesinato. Temores, inseguridad, etc.

Parte intencional del hecho, o no, sus resultados se dejan ver en este siempre sorprendente y delirante país.

Share.

About Author

Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

1 comentario

  1. Emiliano Castro on

    “Investigación seria e imparcial”… igual de “seria e imparcial” fué la investigación del asesinato de Kenedy…
    No espere peras del olmo Licenciado. Hay temas que de una u otra forma, no lograrán esclarecerse – por lo menos no en 50 o 100 años …
    Lo único claro es que Lima fue uno que debió actuar como “chivo expiatorio” del asesinato de Monseñor Gerardi – tema que tampoco será esclarecido pues tampoco fue el ejercito el que mandó a asesinar al Monseñor.
    Por último: algunos medios de prensa pueden “manipular” la opinión pública…

Leave A Reply