Los Q’eqchi’ y los Duwamish

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Ken Workman es nativo de Seattle, tiene gran estatura pero sus facciones evocan a su famoso antepasado del siglo XIX el jefe indígena Seattle (Si’ahl) que le dio nombre a esta ciudad en el Estado de Washington en la costa pacífica del norte de Estados Unidos. Parado frente a una numerosa audiencia en la sede Duwamish (la denominación indígena a la que pertenece) habla alternando entre el idioma lushootseed y el inglés acerca de su gente y de su lucha. Junto a él Víctor Caal Tzuy, representante q’eqchí de Las Margaritas Copón, escucha atentamente mientras se prepara para hablar de la propia lucha 4,500 kilómetros al sur.

Ken narra que en el siglo XIX su tribu hizo un trato con los colonos estadounidenses bajo la inminente invasión cedieron sus tierras a cambio de algo de dinero y permisos para habitar, pescar y cazar. No se les concedió una reservación indígena como a muchas de las tribus que tuvieron la suerte de estar en regiones más remotas y no en este lugar tan geográficamente estratégico que es la ciudad de Seattle. Los Duwamish no son una tribu reconocida, hace mucho que se dispersaron e integraron a otras tribus perdiendo sus costumbres y cultura cohesiva. Ken expone los esfuerzos actuales para revivir la cultura Duwamish de escasa tradición oral que queda, «ustedes están a tiempo» dice mientras observa a Víctor.

«¿Ma sa sa’ laach’ool?» saluda Víctor en q’eqchi’ con una sonrisa y un gesto, luego nos expone en español las consecuencias que traería la construcción de la represa Xalalá en las comunidades aledañas al proyecto entre Quiché y Alta Verapaz. Por eso se han organizado en la Asociación de Comunidades para el Desarrollo, Defensa de la Tierra y los Recursos Naturales (ACODET) para preservar sus comunidades y consecuentemente su cultura; 50 comunidades serían desplazadas y 13,000 personas afectadas directamente con la construcción de la represa (y 18000 más en 44 comunidades indirectamente). De llegar a forzarse un trato con el INDE tendrían que dispersarse, integrarse con otras comunidades, un escenario muy familiar; imposible ignorar el paralelismo con la historia de Ken casi 150 años atrás y que las conversaciones la gira Rivers for Life organizada por la Network in Solidarity with the People of Guatemala (NISGUA) nos hizo ver.

En Washington el que alguna vez fue el río Duwamish o Black River ahora está seco porque dio lugar un canal marítimo. Como una coincidencia sorprendente y triste en Guatemala otro río que lleva el mismo nombre, el Río Negro, está en peligro de sufrir transformaciones irreparables a su ecosistema y a las comunidades que dependen de él. Las comunidades de área son organizadas, valientes, integradas por gente inteligente preocupada por el desarrollo local, concepto que no necesariamente está alineado con lo que en la capital percibimos como «progreso» y está bien, por qué no; la auotodeterminación es importante. «En mi río se pesca muy bien y son todos bienvenidos, excepto los que vienen a querer inundar nuestras comunidades» terminó diciendo Víctor con una diapositiva mostrando a un patojo sosteniendo un pescado casi tan alto como él.

Mientras tomábamos café en la recepción de una estación local de radio de Seattle donde Víctor tuvo espacio para exponer, aprendí acerca de las reglas que tienen establecidas a nivel local en su comunidad para del uso adecuado de los recursos naturales, la caza y la pesca; políticas mucho más razonables de lo que cualquier capitalino con un smartphone en mano pueda llegar a googlear. Se habla mucho del impacto ambiental, la flora, la fauna, los estudios ambientales incompletos, de que es necesario generar más energía para la ciudad –oh el progreso–, tan numerosos los pros y los contras, todos desde una perspectiva tan de ciudad pero para nada cosmopolita. El hecho es que poco se habla del impacto cultural, a pesar de que yo ya conocía por separado el asunto de Xalalá y la historia de los Duwamish nunca los había visto en paralelo y abrí los ojos: hay comunidades en nuestro país que ya han pasado por esto mismo con la represa Chixoy; estamos en una coyuntura única si sabemos escuchar y decidimos aprender de la historia.

 


Lea más acerca del proyecto de la represa Xalalá en http://www.nisgua.org/ y http://acoguate.org/tag/acodet/

Escuche la entrevista radial de Víctor en la radio KEXP: http://hotpotatomedia.com/mpgs/100414cf.mp3

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About Author

Alejandro Echeverría

Alejandro es ingeniero, tecnólogo, fotógrafo y montañista.

1 comentario

  1. Brenda Marcos

    Desde ayer quise comentar pero el sitio a veces no me deja. Me gustó eso que llamás paralelismo porque tenés razón, dos “razas” tan distintas unidas por la misma historia. Que sorprendente e interesante que solo por el testimonio de primera mano uno puede enterarse mejor porque definitivamente “google maps” no llega hasta allá.

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