Más allá de las elecciones: el proyecto de acumulación

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Todos conocemos (superficialmente) a los candidatos y a los partidos. Spots publicitarios, declaraciones vacías pero altisonantes, anuncios, canciones y eslóganes llenan los espacios cotidianos por más tiempo del pertinente. Se discuten los errores, los chismes o posibilidades de este o de aquel candidato. Un poco menos frecuente, se habla sobre sus financistas, del derroche publicitario sospechoso, de la ideología que representan y de intereses inmediatos. Pero este nivel todavía es insuficiente.

Lo que usualmente está fuera de la discusión y del debate público es que lo que se encuentra en juego en las elecciones es el control del Estado como instrumento de acumulación del capital.

El señalamiento conciso lo escuché de Mario Alfonso Bravo: las elecciones pueden verse como una disputa entre distintos grupos por el reparto y control del Estado como instrumento de acumulación.

Grupos tradicionales y grupos emergentes, con combinaciones e intereses diversos, complementarios en algunos casos y contradictorios en otros, tienen como objetivo servirse del Estado como medio para lograr hacerse de los grandes negocios o las condiciones más favorables para que se realicen esos grandes negocios que marcan el desarrollo económico del país. “Pero esta disputa no altera dramáticamente el carácter del proyecto de acumulación extractivista que excluye y perjudica los intereses nacional-populares”. No es que la lucha política sea irrelevante, pero hay que ubicarla dentro de este contexto.

El Estado es el terreno de disputa de grandes intereses económicos y ello se advierte notablemente en momentos de reconfiguración: cuando se busca introducir cambios en la correlación de fuerzas entre distintos actores o se buscan cambiar las reglas del juego y en el que, entonces, aparecen crisis políticas. Dos ejemplos en los que hubo forcejeo por el Estado son el caso de Portillo con la apertura comercial de diversos productos y en el caso de Colom como intento infructuoso de reforma tributaria.

De esta cuenta, una interpretación de lo que sucede en las contiendas electorales es que ciertos grupos adquieren autonomía relativa de los sectores económicos tradicionales porque ellos mismos se convierten en actores económicos importantes con intereses propios, como en el caso de ciertos empresarios medios (gobierno de Colom) o el caso de intereses mafiosos (Baldizón y otros), pero que no abandonan o modifican significativamente el proyecto económico principal. De lo que se trata es participar en mejores condiciones en el reparto del pastel.

Todas las opciones electorales con posibilidades reales de ganar el ejecutivo o de representar fuerzas importantes en el congreso tienen vínculos diversos con los sectores tradicionales o sectores emergentes que compiten para disputarse los grandes negocios pero convergen en las líneas fundamentales de desarrollo del proyecto de acumulación (en el que se incluyen diversos motores como la minería, el petróleo, comercio y finanzas, telecomunicaciones, palma africana, caña de azúcar, construcción y la reconversión de la matriz energética).(1)

Ya se ve que la disputa real frente a este proyecto no se va a dar en estas elecciones, aunque puedan existir algunas opciones relativamente peores que, en términos institucionales, provoquen crisis severas.

Una lucha con carácter nacional-popular se debería estar articulando con vistas, al menos, para las elecciones de 2019. En este momento es muy difícil introducir cambios en la correlación de fuerzas a través de este torneo electoral.(2)

Participar o no participar, votar por algún candidato en particular o votar nulo, en blanco o abstenerse, debería tomar en cuenta que el carácter profundo del Estado y de las relaciones económicas no se ve en cuestión por ningún actor con posibilidades reales de ganar. No hay proyectos de modificar el carácter extractivista del proyecto de acumulación actual y de dotar de más peso a los sectores populares, aunque su construcción sea tan necesaria.

(1) Recuento del analista político Fernando Solís en una reunión de análisis de coyuntura en el Instituto de Transformación de Conflictos para la Construcción de la Paz, INTRAPAZ, de la Universidad Rafael Landívar, 11-03-2015.

(2) El caso de las municipalidades es distinto, pero está ligado en ciertos aspectos. En las municipalidades se encuentran los territorios en disputa de todo tipo de proyectos y actividades económicas, legales e ilegales.

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Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

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