No más impuestos

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A pesar de las varias reformas tributarias –como se llama eufemísticamente a los aumentos de impuestos–, que hemos tenido a lo largo de nuestra historia, los indicadores sociales no han mostrado mejoría. Somos el país de Latinoamérica con más pobreza crónica y ojo, el más desigual. Eso quiere decir que hay un pequeño grupo viviendo en opulencia, una mayoría de pobres y una clase media más de nombre que de hecho que está en riesgo permanente de caer a la pobreza.

¿Se solucionaría esto con un aumento de impuestos? Yo creo que mencionarlo es absurdo dadas las condiciones actuales y que primero deberíamos analizar y debatir ciertas cifras y acciones que deberían ser paso previo:

–Comencemos por las falacias del tipo “aquí sólo la clase media paga impuestos”, “el 20% que sí trabajamos mantiene al 80% que no” “La economía informal no paga impuestos”.

En este país todos pagamos impuestos, desde el que compra una libra de arroz en la tienda rural, hasta el que importa millones en maquinaria, pasando por el que compra un carro de segunda mano. La diferencia es cuánto afecta pagar esos impuestos a cada uno. No es lo mismo para un empresario que paga ISR  sobre lo que le queda de ganancia al final del período fiscal, que para un asalariado con poco más del sueldo mínimo; tampoco para la mujer que lava ropa ajena pero paga impuestos en todo lo que compra, o para un vendedor ambulante de accesorios de celulares. Porcentualmente, los dos últimos pagan  más impuestos que los otros. Y claro que no es lo mismo para el exportador de productos derivados de la palma africana que se beneficia de las exenciones por leyes hechas a la medida. Él resulta pagando mucho menos porcentualmente que los otros tres. Y eso hace el sistema actual tremendamente injusto. El “que paguen todos” se escucha mucho. Pues ya pagamos todos, pero unos más que otros.

–Sigamos con todos los gastos innecesarios que el gobierno tiene, desde la cantidad de comida que se compra para Casa Presidencial, hasta asesores, eventos, seguridad, celulares y viáticos de funcionarios a las Olimpíadas. Tenemos exceso de dependencias estatales y escasez de buena administración. Reorientando estos fondos veríamos diferencia significativa.

–Pero aún hay más, el ejército nos cuesta más de Q600 millones de quetzales al mes y es una institución innecesaria. Piense en ese dinero destinado para salud, educación o para ir abonando a la deuda de más de 31,000 millones que el Estado le tiene al IGSS.

–Decía el Procurador de los Derechos Humanos que deben pagar más quienes más tienen, eso sería lo justo. Pero no es lo que ocurre ahora. Por eso necesitamos que más de los grandes evasores sean auditados y cumplan con sus obligaciones. Por ejemplo, para llegar a la meta de recaudación del 2015 hicieron falta Q5,400 millones. Solo Aceros de Guatemala pagó la quinta parte de eso, Bellamar 340 millones, Camino Real 45 millones, Ajemaya –Big Cola- 28 millones. Imaginemos si todas las grandes empresas pagaran lo que deben. Solamente en cobros jurídicos, la SAT está ahora esperando Q11,000 millones, el doble de lo que hizo falta recaudar el año pasado.

–Ahora pensemos en las transnacionales extractivistas que vienen a obtener grandes ganancias a costa de nuestro medio ambiente. El porcentaje de regalías que el gobierno les cobra es ridículo comparado con lo que obtienen. Otro rubro que hay que sanear. Y no, no se irán porque no encontrarán lo que buscan tan fácilmente como aquí. Hay países donde deben dejarle al Estado 40% y hasta más de sus regalías. Y sigue siendo buen negocio y lo hacen. ¿Por qué aquí nos conformamos con el 1-3%?

Finalmente, sabemos que todo impuesto directo, trae una repercusión para los más vulnerables, porque quienes deben pagar más simplemente lo trasladan. Un hecho que podemos comprobar cada vez que sube de precio el combustible, los precios de los productos básicos se disparan, para no bajar.

Así que primero hablemos de sanear. Administrar efectivamente, alardear de no ser corrupto ni ladrón es ignorar que la ineptitud es una de las peores formas de corrupción cuando se manejan fondos públicos.  Entonces, una vez tomadas todas las medidas para que paguen quienes más ganan, eliminando privilegios fiscales y con el Estado administrado eficientemente, podremos hablar de ampliar la base tributaria, si es que no alcanzara. Antes de eso, es inmoral e inhumano.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

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