Otros significados de Charlie Hebdo

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Si algo queda muy claro después del ataque al semanario Charlie Hebdo recientemente ocurrido en París, es la vulnerabilidad de un continente completo ante la rabia del islamismo. Esa fragilidad no tiene que ver exclusivamente con las capacidades en tecnología de seguridad o la alta capacidad instalada de los aparatos de inteligencia, que de todos modos no pudieron prevenir un ataque con una frialdad tal para ser ejecutado, que dejó absorto a toda la comunidad europea que veía batida a su propia gente por dos encapuchados al grito de “Alá Akbar!”.

Tiene que ver con la contradicción histórica que enfrenta Europa en su afán por erigirse en un solo poder geopolítico y económico. Se relaciona con lo que el sociólogo alemán Ulrik Beck propone como causa de la crisis europea, que no es en la esfera de lo económico, sino en la sutil dimensión de los valores de la vida. Es la aceptación y la conciencia colectiva plena de volver a sus raíces en tanto naciones cosmopolitas. En otras palabras, Europa ya era una unidad en la diversidad y hoy esas condiciones son aún más favorecidas por la dinámica imposible de detener de la pluralidad cultural, que se ve promovida, no solo por el internet sino por fenómenos como el cambio climático o las migraciones. Como dice también Beck, cada nación europea avanza a todo vapor hacia el cosmopolitismo, por tanto no es posible dejar de entender que la necesidad de fronteras se afianza en la medida en que más cosmopolita se vuelve el mundo.

He ahí la contradicción para Europa que quiere actuar como un bloque sin fronteras para un futuro incierto, sin comprender y aprovechar su propia historia de identidades nacionales. Europa se erigió como una geografía de la que partieron grandes flujos de población hacia otros confines del mundo y luego se convirtió en lugar de destino de otras culturas. Solo la comunidad islámica abarca en proporciones significativas a Francia, Suecia Bélgica, Alemania, Gran Bretaña y también en otras latitudes mediterráneas. Europa pues, debe recordar que su historia está basada en la coexistencia con el extranjero, lo cual a su tiempo se volvió en su propio enriquecimiento.

En este contexto le toca a los europeos preguntarse cómo poder enfrentar la amenaza terrorista de aparentes radicales islamistas, sobre un escenario social que se debate entre ser europeos o ser nacionalistas. La exacta comprensión de lo que está siendo amenazado, si la constitución de un poder continental, las naciones individuales o la arrogancia occidental que lleva en combo de libertad de expresión que incluye la sátira a las expresiones religiosas, puede arrojar las claves que ayuden a diseñar las mejores estrategias de convivencia social y política y no de reacción bélica, puesto que el escenario para los atentados de micro escala con impactos a gran escala está dado.

La vía de la implementación reaccionaria al terrorismo es un callejón sin salida como ya se ha visto en las empeñadas campañas militares de Estados Unidos en Oriente Medio. Europa no puede dejar de entender que la vía de la lucha anti-terrorista es una trampa histórica que puede disponer de altos riesgos en vidas y en costos financieros enormes. El nuevo victimario puede actuar casi de manera individual, sin apoyo de ninguna infraestructura y se esconde fácilmente en la planta del pie del elefante que si bien se erige grande, es incapaz de observar la hormiga en su propio cuerpo que recorre libremente.

Le toca a Europa una profunda reflexión sobre los derroteros que elegirá, si la vía de la lucha anti-terrorista que la defenderá de un supuesto agresor que vive en su propio patio y que le puede llevar a una guerra sin cuartel, sin rostro de agresor y sin campo definido para batalla, o el camino del desafío de su propia identidad histórica forjada a partir de la diversidad.

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About Author

Julio Donis

Guatemalteco, nací en Xela en la primavera del 68´y desde los cuatro años me llevaron a la capital. El consumismo es la principal actividad del ser humano moderno, y es la que nos llevará a la extinción como especie. Propongo romper lo establecido, no conformarse con las respuestas porque son mejores las preguntas. La realidad impone buscar las raíces de todo, hay que radicalizarnos. Soy sociólogo de formación y mi experiencia profesional ha sido en programas de fortalecimiento y reforma a la institucionalidad del sistema de partidos políticos, del sistema electoral y del sistema parlamentario. Me expulsaron del único periódico vespertino que existe por escribir contra corriente, y ahora escribo en El Salmón.

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