Por qué no voto por partidos pequeños

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En estos días muchos llaman a hacer un “contrapeso” a los grandes partidos, e instan a votar por los pequeños. Quiero dar mis razones en contra de tal intención:

1. Los partidos pequeños no pudieron ponerse de acuerdo para hacer un frente de oposición que lograse alguna incidencia. Si no han mostrado la mínima capacidad de negociación para ponerse de acuerdo entre ellos, es porque no la tienen. ¿Cómo lograrán entonces acuerdos con fuerzas mucho mayores?

2. Todos los partidos pequeños se dicen incluyentes y progresistas, pero todos sin excepción llevan hombres encabezando sus listados de diputaciones. Las mujeres somos la mayoría de la población y del padrón, pero demuestran con esto que solo les interesamos para lo mismo que a los otros partidos: Servir el café, hacer trabajo de base, ah, y por supuesto, votar por ellos.

3. El historial de partidos pequeños ha demostrado que escasas golondrinas, aparte de no hacer verano, terminan anuladas o absorbidas por el sistema, votando incluso en contra de aquellos intereses que dicen defender.

4. Los partidos pequeños se manejan exactamente como los partidos grandes, solo que con menos presupuesto. Tienen un dueño que se comporta como cacique y es incapaz de ceder espacios, aunque haya personas más capaces que ellos. Ninguno de sus candidatos posee el liderazgo que el país tanto necesita.

5. La rosca que rodea al presidenciable no permite que nadie se le acerque y le hace creer que está cerca de ganar.

6. Los partidos pigmeos tienen complejo de grandes. No quieren darse cuenta del poco impacto que generan y se niegan a usar las herramientas que podrían acortar la brecha, como las nuevas tecnologías.

7. Votaré por la izquierda, dicen algunos que les favorecen. La realidad es que la izquierda como tal no existe en Guatemala: lo que sí hay es un juego de egos e intereses que utiliza tal etiqueta.

8. Dejo para el final la más grande de las incoherencias de los partidos pequeños: se dicen antisistema, apoyan el que no hayan elecciones, mientras están luchando por su minúscula cuota de poder. Esta gran contradicción solo permite contemplar dos escenarios: o son tremendamente ingenuos o van tras lo mismo que los otros, las ventajas de un cargo, sin pensar en el beneficio de la población. Ambos escenarios son terribles.

Caer en la trampa de votar por los pequeños, aparte de hacerle juego al sistema, es servir de tontos útiles para el beneficio de unos cuantos y no lograr ningún cambio fundamental. Por eso se comprende que le tengan tanto miedo al Voto Nulo, la única opción que considero digna y consecuente en las actuales circunstancias.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

1 comentario

  1. Señora Elizabeth Rojas bien su analisis en lo que corresponde a lo que son los partidos PEQUEÑOS Y GRANDES, Sin embargo me confunde un poco la FORMULA para como llegar a ser grandes, si no se principia de abajo, siendo primero pequeño ?. o sin experiencia en la vida individual, politica u otro aspecto de la vida humana, en la vida NADA sale de la NADA, hay que principiar con algo. Por ejemplo : UN atleta , para llegar a lo que el o ella sueña , sea en el deporte que sea, siempre principia de abajo, para ir paulatinamente mejorando, hasta cumplir con sus sueños de ser uno de los GRANDES. Todo lo que manda es ” LA ACTITUD ” de la persona, grupo social, o nacion. La VIRTUD de la ACTITUD, que estoy hablando no tiene nada que ver con el poder del “dinero”, simplemente la ” VIRTUD DE UNA COMUNICACION POSITIVA”

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