¿Qué le preguntarías a un político?

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Por estos días, pese al descontento casi generalizado de la población con la clase política y todo lo malo que esta representa, se pueden observar esfuerzos en ciertos medios para llevar hacia adelante campañas de “información”, en donde se pretende dar a conocer o entender las aspiraciones de todos aquellos que buscan cargos de elección popular.

Todo con buenas intenciones y en un marco de presunta objetividad periodística, pero ¿Cómo hacer para que esas entrevistas, debates, e, incluso, relaciones públicas disfrazadas de investigación, no degeneren en lavados faciales y mero posicionamiento de imagen de las figuras políticas que buscan hacerse del poder?

Al margen incluso de aceptar la total falta de figuras de liderazgo y personas honorables, compitiendo por llegar a ocupar un puesto de servicio público –perdón, me gusta llamar las cosas por su nombre– es de aceptar que hay un proceso electoral en movimiento y es necesario no desgastarse en superficialidades respecto a ciertos personajes de la vida política. La situación actual, presenta una oportunidad de oro para quienes responsablemente pueden llevar información veraz y crítica sobre asuntos importantes de aquellos que buscan llegar al poder.

Y desde que los cargos de servicio público no son un certamen de belleza o de popularidad, per se, es imperativo que, tanto medios como la población en general, estén atentos a todos esos cuestionamientos que deben hacerse a un candidato político, centrarse en lo importante, en lo medular. Basta de tolerar y consentir la manipulación política, de aquellos que pretenden, a través del miedo, la intimidación e incluso la lástima, vender una imagen equivocada y superficial de lo que representan, de lo que intentan vender.

Es necesario demandar de los medios un periodismo objetivo, de preguntas que no solo busquen la simple provocación, el amarillismo o el sensacionalismo barato que venda titulares. No estamos interesados en saber el color favorito del candidato, su comida favorita, sus películas favoritas, si prefiere orinar sentado, si ha contraído matrimonio una o veinte veces, si por las noches le gusta salir disfrazado de drag-queen o si es un ferviente creyente de domingos.

Si los medios pretenden ejercer un periodismo responsable y que realmente traslade la información útil a los guatemaltecos, es necesario que sean muy incisivos e insistentes en torno a temas que son de total relevancia en el quehacer político. Preguntas como: ¿De dónde obtienen su financiamiento los políticos? ¿Quiénes y por qué están financiando? ¿Qué compromisos políticos han adquirido y con qué personas? ¿Cuál es el círculo de personas que acompañarán un eventual gabinete? ¿Cuáles son las credenciales de transparencia de los candidatos? ¿Cómo y por qué llegaron a ocupar candidaturas en su partido político? ¿De qué manera piensan comprometerse con las demandas de la población? ¿Qué compromisos estarían dispuestos a firmar si realmente quieren trabajar a favor de la población?

No estamos solicitando el mapa genético del candidato, ni siquiera una prueba de cociente intelectual –y vaya si nos vendría haciendo falta–, son algunas preguntas que deberían ser bastante sencillas de responder y demostrar el compromiso que muchos de los candidatos dicen tener hacia la población. Un ejercicio de responsabilidad y objetividad es lo que demandamos, no más relaciones públicas, no más campañas de marketing político disfrazado de periodismo, no más infomerciales, ni campos pagados solapados. Seriedad.

Seguramente hay muchas preguntas y más importantes que podríamos hacer, ahora mismo se me ocurren cosas tan básicas y sencillas que han estado dejando pasar o que sencillamente, no se atreven a responder.

Y vos, ¿qué le preguntarías a un político?

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About Author

Wiliam Ajanel

Discípulo de la normalidad y el perfil bajo. Aprendí a escribir por necesidad, más que por gusto. Estudié mercadotecnia y me gusta la informática; la academia me hizo una persona necia y la vida, un poco cínico. Mi rebelión tiene que ver con intentar ser feliz.

2 comentarios

  1. Martín Berganza on

    La pregunta pertinente, para mí, sería: ¿Cree usted que la situación del país es mala? Si contesta que sí, ¿cuál cree usted que son las causas del problema? Y, para finalizar, ¿cómo propone usted resolver concretamente los problemas que describió anteriormente?

    De aquí saldría una cantidad de paja impresionante y podrías medir la comprensión del medio del político en cuestión. Podrías fácilmente remover a varios candidatos superficiales si te comienzan a hablar pendejadas. Luego, entre los que pintan ser algo más “serios”, sería bueno hacerles una serie de preguntas de seguimiento a los comentarios que te hicieron. De esa forma, podés observar la sinceridad, la habilidad y la comprensión del político. Así empezaría yo.

    • Wiliam

      Muchas gracias por tu comentario, Martín -y por la lectura, desde luego-. Considero que, especialmente en medios televisivos, donde el tiempo es oro -para los anunciantes, desde luego- hay que se cuidadosos en el aspecto de llevar la discusión a esos temas que mencionás, puede que en aras del rating se termine desarrollando una amplia discusión sobre temas que solo distraen la atención de las cosas importantes. Creo que básicamente de esos cuestionamientos que proponés ya se puede uno dar la idea de qué clase de político tiene en frente.

      Saludos.

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