“Quitarle el agua a Pérez”

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Corría el inicio de la década de los ochenta del siglo pasado, y la doctrina de seguridad nacional era lo que se imponía en las fuerzas de tarea del ejército que desarrollaban una guerra interna por todo el territorio nacional. La guerrilla había desplegado sus frentes, el Ho Chi Min, el TurciosLima y otros. El ejército era un cuerpo entrenado por las mejores escuelas anti insurgentes; la inteligencia de Israel, la crueldad de los carabineros de Chile y los métodos de la Escuela de Las Américas ya probados en Vietnam y Corea. Su desarrollo logró tales grados de especialización que formarían su propia escuela de élite militar (los Kaibiles), y su propia industria para producir sus balas y sus armadillos. La guerrilla contaba con mística, compromiso y convicción, todos componentes con los que seguramente no se ganaría una guerra.

La ventaja en una guerra informal la tiene hasta cierto punto, el que se sabe adaptar a las condiciones materiales del territorio y a las condiciones sociales que motivan el altercado. La guerrilla aspiraba a capitalizar las contradicciones de clase, para que la población se convirtiera poco a poco en base social de apoyo, como plataforma para crear un movimiento revolucionario. El ejército detectaría pronto esa estrategia, enfocando su brutalidad hacia la gente, esa estrategia se llamaría “quitarle el agua al pez”. A partir de ese momento, la guerra se extendería y cobraría dimensiones de genocidio y la tierra quedaría arrasada. Luego la historia daría cuenta de los horrores cometidos y la pecera se rompería en mil pedazos, el agua caería al suelo y el pez perdería su hábitat.

Uno de aquellos líderes de tropa de esa guerra salvaje, libra hoy día una batalla de otro tipo, una que seguramente perderá. Él se convertiría con el tiempo en el comandante de todas las fuerzas armadas como General, y además llegaría a ser el principal responsable de la administración del Estado de Guatemala. Seguramente la historia también dará cuenta de su paso, como uno de los peores momentos del país. Las fuentes dirán que un 25 de abril se desataron jornadas espontáneas de la ciudadanía que reclamaba indignada Justicia ya, renuncia ya, transparencia ya, que habrían coadyuvado a la renuncia de la vicepresidente, la señora Baldetti.

Al parecer, el Presidente Pérez ha resistido el apremio ciudadano desde la Plaza Central y la fina presión internacional, pero esa es una perspectiva. Hay otra que pareciera indicar que los dos adalides de la Liga de la Justicia, le están socavando el castillo de arena de Pérez, aplicándole su propia estrategia en otrora en una extraña coincidencia con el pasado del propio Presidente.

Es ahora Pérez el que se queda nadando solito en una pecera que se derrama. Todos sus alfiles ha ido cayendo, unos por si mismos que largaron antes y otros acusados por la ley; el más reciente su yerno que solo le mereció el comentario de “lamentable”, pero lo cierto es que solo le va quedando su propia trinchera de origen, la castrense.

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About Author

Julio Donis

Guatemalteco, nací en Xela en la primavera del 68´y desde los cuatro años me llevaron a la capital. El consumismo es la principal actividad del ser humano moderno, y es la que nos llevará a la extinción como especie. Propongo romper lo establecido, no conformarse con las respuestas porque son mejores las preguntas. La realidad impone buscar las raíces de todo, hay que radicalizarnos. Soy sociólogo de formación y mi experiencia profesional ha sido en programas de fortalecimiento y reforma a la institucionalidad del sistema de partidos políticos, del sistema electoral y del sistema parlamentario. Me expulsaron del único periódico vespertino que existe por escribir contra corriente, y ahora escribo en El Salmón.

1 comentario

  1. María Antonieta García on

    Es refrescante leer artículos de análisis que fortalecen los elementos de la realidad que hemos vivido en Guatemala. Sobre todo tener claro que quienes sirviendo a la oligarquía y al imperialismo, robaron, mataron y cometieron genocidio en contra de poblaciones indefensas…

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