Religión y política

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Sofía FuentesPor Sofía Fuentes

En el Congreso, arriba de las sillas de la Junta Directiva, arriba y a los lados del escudo de Guatemala se lee ‘Unión’, ‘Libertad’ y ‘Dios’. Es esta última palabra la que ocupa el lugar central y más elevado. En el preámbulo de la Constitución Política de la República las primeras palabras son: ‘Invocando el nombre de Dios’. Y decimos ser un Estado “laico”.

No sería problemático si no fuera un símbolo de algo más grande. Tampoco sería problema si fuera la simple referencia a la moralidad cristiana per se. El clavo es que, si sumas conservadurismo religioso y oportunismo político, obtienes manipulación de la opinión pública. ¡Cómo ama el gobierno esa táctica!

Tomemos por ejemplo el traslado de la Embajada en Israel. Después de que Morales hiciera el anuncio, muchos comentarios en Twitter citaban la Biblia, felices. Los analistas lo veían desde otro punto. Coincidían en que era un movimiento con miras a congraciarnos con Estados Unidos. Eso, o que Jimmy se dejó llevar por su religión al determinar nuestra política exterior, que es aún más preocupante.

Me pregunto si quizá habrán intentado matar dos pájaros de un tiro. Con esa movida, Jimmy logró caerle bien a Estados Unidos y también a parte de la sociedad civil en un momento en que su legitimidad andaba por los suelos.

Otro ejemplo: la procesión de la prodigiosa vulva. Entonces, hubo fotos en que aparecía el Procurador de los Derechos Humanos y al fondo las marchas ­y también la vulva­. El Procurador nunca comentó respecto a la vulva. Pero el Congreso igual lo citó, bajo la excusa de que debió evitar las ‘difamaciones a la Iglesia Católica’.

Incluso la Conferencia Episcopal tachó de sospechoso y malintencionado el acto de los congresistas, afirmando que era una manipulación de los hechos.

La infame iniciativa 5272, sobre la protección de la vida y la familia, puede ser otro ejemplo. Esto porque al generar debate respecto al aborto y la homosexualidad, quitaban el foco del Ejecutivo y sus actos. Se evidenció en las manifestaciones; el 31 de agosto Morales anuncia que no renovará el contrato con CICIG, y dos días después, la manifestación que hubo fue convocada por la Iglesia Católica en contra del aborto.

Un par de días después seguíamos discutiendo sobre la 5272 y el Congreso discutía reformas a la Ley en Materia de Antejuicio.

Quiero recalcar que esto no es una crítica a la Iglesia o a los creyentes y sus creencias. Es una crítica al gobierno, por utilizar tan lindos sentimientos para sus fines perversos. Es, también, un llamado a la atención. Es necesario estar alertas; el Gobierno ha usado todo tipo de herramientas para hacer su voluntad, y si no estamos atentos nunca nos enteraremos.

Le puedo pedir al gobierno que deje de sacar ventaja a la religiosidad de los guatemaltecos, pero, ¿de qué serviría? Así que le pido a la ciudadanía que piense. Que despierte su sentido crítico y se acostumbre a cuestionarse las cosas. ¿Qué se oculta tras esto? ¿A qué le dejó de prestar atención por esto? Y lo más importante: ¿quién se beneficia de esto?

Quizá algún día quitemos ese ‘Dios’ de la pared del Congreso (mejor que Dios esté en el corazón de los diputados). Quizá algún día quitemos ese: ‘Invocando el nombre de Dios’ del preámbulo de la Constitución. Quizá algún día no tengamos que cuidarnos las espaldas de un gobierno oportunista y corrupto. Pero ese largo camino empieza con una ciudadanía crítica que pueda darse cuenta de cuando le dan atole con el dedo.

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En Paralela

Somos cuatro mujeres con mucha consciencia de género. Nos une la voluntad de hacer escuchar aquella forma de pensar nuestra realidad que corre en paralela a la opinión hegemónica y que frecuentemente es subestimada o ignorada. Queremos reivindicarnos como mujeres, como estudiantes universitarias y como ciudadanas guatemaltecas. Bienvenidos y bienvenidas a nuestro espacio. Primera semana: Celeste Guzmán Jugando a la vida, respetando sus respectivas reglas, algunas de ellas difíciles. Me encuentro en un momento desafiante: se está moviendo al mundo, con evoluciones y revoluciones de generaciones que al igual que yo están en la búsqueda de aquello que llaman democracia. Segunda Semana: Jaqui González Nací en el extranjero pero crecí en el oriente del país. Soy estudiante de relaciones internacionales, abierta a la verdad y optimista sin remedio. Convencida de la reconstrucción de una mejor Guatemala, me uno a la lucha contra la conformidad y exclusión. Tercera Semana: Sofía Fuentes Futura internacionalista. Idealista frustrada. Columnista amateur. Me gusta el sarcasmo, la literatura y toda conversación inteligente. Detesto la corrupción, la discriminación y los pelos en la lengua. Creo en que el diálogo y el disenso son el camino al progreso, en que el cambio se realiza con acciones y en que las redes sociales son aún un pozo inexplorado de imaginación política. Cuarta semana: Alejandra Escobar Mujer aprendiz de la vida, consciente del ahora y creyente de un mejor mañana. Soy amante de la igualdad, la justicia y la tolerancia en la sociedad. Estudiante de Relaciones Internacionales empeñada a buscar y dar lo mejor para Guatemala. Busco expresarme para crear reflexiones positivas con la esperanza de crear un cambio.

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