Ser campeón en Guatemala

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Erick Barrondo, Jorge Vega, Sofía Gómez, Kevin Cordón, Mirna Ortíz, Charles Fernández, Juan Meagli; todos tienen algo en común: son jóvenes, varios de ellos son del interior del país, son o han sido campeones continentales en sus respectivas disciplinas.

No son todos los que han ganado medallas en Panamericanos, por supuesto que faltan nombres memorables como Heidy Juárez, Shirley González y otros pero los menciono porque la existencia de las redes sociales hoy en día ha hecho que se mediatice y publicite más la vida y los logros pero también las penas que pasan estos atletas para practicar su deporte, ir a competiciones internacionales y luego ganar una medalla.

No parece exagerado decir que estamos viendo a una generación de oro en Guatemala y que quizá no volvamos a ver en muchos años si no se hace algo al respecto. Si nos atenemos exclusivamente a los resultados, en las dos últimas competiciones panamericanas de Guadalajara 2011 y Toronto 2015 se obtuvieron 13 medallas de oro, casi el doble de las medallas de oro que se obtuvo en 54 años entre Buenos Aires 1951 y Río de Janeiro 2005.

Lo anterior me lleva a reflexionar sobre si estos resultados son fruto de procesos planificados en las respectivas federaciones o si por el contrario son resultado de esfuerzos individuales de estos deportistas fuera de serie, que contra viento y marea, han logrado destacar en condiciones difíciles y adversas.

De los testimonios que se leen en los periódicos, de las entrevistas hechas a los atletas, de lo que conozco por haber vivido en la zona 5 y haber recorrido por años las instalaciones deportivas de la ciudad olímpica, puedo casi asegurar que ha sido sobretodo la determinación individual el principal factor de éxito de estos deportistas. Es obvio que es imprescindible en todo campeón sus aptitudes personales pero también es obvio que cuando comparamos el presupuesto público destinado al deporte en este país y las condiciones en que se practica a todo nivel algo no corresponde a la realidad.

En tiempos de lucha contra la corrupción, de jueves de CICIG y de escándalos en todas las instituciones y en todos los ámbitos, sería bueno voltear los ojos al deporte federado y no federado, al Comité Olímpico Guatemalteco, a la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala y por supuesto al mundo del futbol para determinar la forma en que los recursos públicos son utilizados.

A nadie escapa por ejemplo, las penas que tuvo que pasar el equipo de marcha para obtener un autobús que les fue donado finalmente por una empresa privada, los problemas con los uniformes que tuvo la delegación que asistió a Toronto y que los recibieron a último hora, las denuncias constantes sobre las sumas exageradas de viáticos que llevan los directivos comparado a los viáticos que les dan a los deportistas. O por ejemplo, que llevan de viaje a sus familiares y amigos, mientras que los deportistas no reciben el apoyo necesario para practicar en buenas condiciones los deportes a los que se dedican o las becas que reciben son insuficientes.

Ser campeón americano de un país llamado Guatemala no es lo mismo que serlo de uno llamado USA o Canadá, aquí vale el triple. Que lo diga Jorge Vega o el mítico Barrondo.
¡Felicitaciones campeones!

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About Author

Juan Carlos Carrera

Abogado especialista en materia ambiental y administración pública. Escribo en El Salmón desde octubre de 2013. Creo en la palabra como uno de los mejores medios para construir puentes entre las personas, exponer nuestras ideas y abrirnos a los demás: Fragoso es un intento de ello.

4 comentarios

  1. Felicitaciones por su articulo Señor Juan Carlos Cabrera. le ha pegado en el clavo a muchos directivos. que eso es su forma de ESTAFAR Y ROBAR de alguna forma, La CDAG casi nunca se ha preocupado por el deporte nacional, solo buscan sus dirigentes , dea donde “sacar raja” , como decimos en buen chapin. En mi juventud en los años 60, NUNCA nos motivaron ningun deporte . A pesar de haber tenido en esos años un AMOR POR EL DEPORTE, que solo yo en particular me motive individualmente, y logre practicar los 1,500 mtrs. planos teniendo el unico apoyo de la directora de mi Colegio San Sebastian, Josefina Alonzo, (1964). Aparte de esto en la federacion de Andinismo tambien me involucre, teniendo un vehiculo REGALADO por una miembra de esta federacion , para poder llegar a escalar los Volcanes.. en conclucion los directivos solo ven su bienestar a CORTO PLAZO, no planifican a LARGO PLAZO, como en el Futbol, deberian tener un vivero de jovenes futuros futbolistas , para salir del pozo NEGATIVO en lo que nos encontramos en esa disciplina . Pero eso no les interesa a los DIRECTIVOS como usted dice solo ven su rancho, y sacarle jugo LA CORRUPCION, esto esta desde hace años, y ya es hora de erradicarlo.

  2. Juan C. Carrera
    Juan C. Carrera on

    Gracias por su comentario sr. Eceheverría. Tiene razón, el semillero debe cultivarse. Ojalá los éxitos de esta genración haga que las cosas mejoresn en el COG y la CDAG y que llegue ahí gente honrada, que appoye a los jóvenes a todo nivel y sin ánimo de aprovecharse del cargo.

    El deporte es un articulador social y un antídoto contra otros males como la delincuencia y al enfermedad. Es un crimen no aprovechar toda la palta que el Estado le otorga al deporte.

    Saludos,

  3. Moisés Berducido on

    Lic. Carrera, tiene razón en su reflexión, ser campeón deportivo en un evento internacional es un honor muy grande en Guatemala porque lleva a una vida dura y de sacrificios. Muchos de nuestros atletas han tenido que labrarse su esfuerzo por méritos propios, ya que las exiguas y minúsculas becas que reciben por parte del Gobierno central y de los patrocinadores no les alcanzan para poder tener una vida al menos decorosa. También, considero que debería ser obligación del Estado únicamente en tener instalaciones adecuadas y programas para promover el deporte entre la niñez y juventud; si alguno desea ya seguir como un profesional, que exista un programa de la iniciativa privada para que los mejores atletas representen al país en justas deportivas. Considero que en nuestra situación, ese dinero es mejor invertirlo en nuestra niñez y juventud, ya que una medalla de oro no nos va a bajar el precio de la canasta básica o a servir para que nuestros hospitales estén surtidos y bien administrados.

    Volviendo al tema, es lamentable como se ha tratado a los deportistas por parte de las autoridades de la ConfeDe. De vergüenza. Es común que “cuelen” amigos y familiares a las delegaciones. Si se recuerda bien, a la selección sub-20 del 2011 (hasta el momento, la única mundialista), denegaron su participación, aduciendo que no se habían presentado a la juramentación, acto que hicieron entre semana, a sabiendas que los jugadores ya tenían contratos profesionales y que deben cumplir su contrato ¿Resultado? Una delegación compuesta por una cantidad inmensa de gente, y más de la mitad eran hijos y amigos de los directivos, ya que se habían “ahorrado” los cupos de los 18 jugadores, 5 del cuerpo técnico y alguno más. Mi hermano jugó en selecciones juveniles de voleyball y me contó en una ocasión un viaje que hicieron para El Salvador en vistas de un torneo. Los integrantes del equipo y el cuerpo técnico viajó en un bus destartalado al vecino país, mientras los directivos viajaron en avión. Y jugado el torneo, los chicos se regresaron en el bus. Sólo estuvieron UN día en El Salvador; mientras los directivos pasaron todo el fin de Semana en el Royal Decameron Salinitas. Esto no puede seguir así.

    • Juan C. Carrera
      Juan C. Carrera on

      Gracias Moisés por sus comentarios y vivencias que enriquecen el planteamiento de la columna. La noticia de hoy, por ejemplo, sobre la imposibilidad de que Kevin Cordón vaya al mundial de bádminton por “asuntos o dificultades administrativos” es otra raya más para el tigre institucional de esas instituciones.

      Los atletas hacen lo que pueden y les toca y lo hacen bien. Las personas que deberían trabajar para apoyarlos por lo visto hacen lo contrario.

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