Sin Chesterday en el palacio de la loba

0

Uno de los pocos placeres que extraigo de las recientes votaciones es que al menos no estaremos siendo regalados con Chesterday en el Palacio de la Loba. En efecto, nuestra diva tropical Anabella de León se quedará con ganas de “deleitarnos” con sus canciones en la municipalidad de Guatemala (de repente y nos sorprende gratamente al cantar en Santa Teresa como reclusa). Claro que este pequeño placer se relativiza al ver que el feudo sigue en manos de nuestro fascista criollo Álvaro Arzú.

En todo caso, los resultados de las elecciones permiten ofrecer algunas observaciones preliminares:

Pese a los graves señalamientos alrededor de los partidos políticos, de la pobre y mala oferta electoral y de las protestas que enrarecieron el clima electoral, los guatemaltecos y guatemaltecas fueron a emitir su voto por un candidato particular en un alto porcentaje. En relación a las elecciones de 2011, el número total de personas que llegó a votar, así como el porcentaje de empadronados que emitieron su sufragio se mantiene muy similar (hasta un poco más…). Incluso, pese a los llamados, el porcentaje de votos nulos y en blanco parece haber bajado un poco.

Morales, Baldizón y Torres obtuvieron cerca del 60% de votos y entre votos nulos y en blanco se llega a un 9%. Es decir que los 11 candidatos restantes se reparten el 30%, aunque hay algunos que resaltan como Giammatei y El PP, pese a los señalamientos, todavía saca algunos miles de votos y obtiene un número importante de diputaciones.

Este congreso no tiene una mayoría y llegue Morales, Torres o Baldizón (todavía no están los datos definitivos) tendrán que negociar para poder establecer agenda en el legislativo. Líder, Une, Todos y PP parecen ser las principales fuerzas del congreso. Como quien dice, los mismos. Incluso gente de Avelmigua llega gracias al partido de Jimmy Morales (y los que votaron por ellos, claro).

Morales se supo vender como el candidato que no pertenecía al sistema (a pesar de que pertenece de sobra, con militares y oligarquía apoyándolo), mientras Baldizón recibió todo el castigo del rechazo que se supo ganar a pulso. Ya tendremos una clase media dándose baños de pureza y suspirando porque participó en la cruzada nacional contra Baldizón.

¿La izquierda? Su presencia es marginal y dividida. Si existiera la posibilidad de que dejaran de pelear y de verse con suspicacia, podrían actuar como una bancada minoritaria pero con cierta presencia (Convergencia, Winaq-Urng y Encuentro). Claro que las probabilidades de que esto ocurra son las mismas que Zury se vuelva la “más sórdida confidente” de Rex Mamey (lo siento).

En segunda vuelta Jimmy Morales, con el apoyo de Giammatei, Ríos y los pushos que votaron por los otros candidatos de derecha (excluyendo a Baldizón) podría ganar sin demasiada dificultad. Mientras que Sandra Torres, si es que al final el TSE logra contar las mesas que faltan y pasa a segunda vuelta, la tendría difícil con un electorado urbano ya alineado. Por cierto, aunque no tengo los datos exactos, pero podría apostar que los que votaron por el PP en el 2011 son los mismos que votaron por Morales, Giammatei y Ríos en este 2015.

¿Qué pasará con las protestas? Nadie lo sabe con certeza, pero es probable que estas elecciones sirvan para calmar los ánimos de la mayoría. Hay que advertir que los principales reclamos de las protestas: “renuncia ya” y “no te toca” están cumplidos y esto podría desactivar, momentáneamente al menos, las protestas (“justicia ya” está en proceso). Y digo momentáneamente, porque ya se tendrá que ver cómo evoluciona este gobierno y el próximo. Dada la “alta preparación” de los políticos ganadores podrían cometer cualquier mulada en cualquier momento y reactivar el enojo de las calles.

Una minoría activa, con peso político que no quería elecciones y no quería estos partidos no pudo oponer sus razones (y sus medios, sobre todo protestas y redes sociales) a la política tradicional. ¿Cómo cambiar la correlación de fuerzas y politizar efectivamente a la ciudadanía?

Los resultados de las votaciones están ahí: un porcentaje importante de personas participando, votando por derecha y con la sensación de “misión cumplida”. Frente a ello, ¿qué hacemos?

Share.

About Author

Mariano González

Psicólogo errante por otros campos y quizás errado. Ha llegado aquí por azares del destino y haber recibido privilegios inmerecidos, como comer los tres tiempos. Perpetra algunos artículos y ensayos. Fascinado con la imagen del ángel de la historia de Walter Benjamin, intenta (sin saber si bien), seguir la exhortación de "pasar por la historia el cepillo a contrapelo".

Leave A Reply