Somos malos vecinos

0

Jaqui GonzalezPor Jaqueline González

Suponga que a pesar de esfuerzos por descontaminar el lago de Amatitlán, toneladas de plástico, ropa, duroport, neumáticos, desechos acumulados y hasta cadáveres, siguen terminando siendo parte del paisaje, ahuyentando a los turistas y condenando a la naturaleza; todo por ser el tramo final de ríos que forman frontera con otros países. Injusto, ¿no?

Este es el caso de Honduras, que a través del río Motagua que nace en Guatemala, arrastra toda la basura por 14 departamentos, desde occidente hasta oriente, para finalizar su recorrido en el Mar Caribe del golfo hondureño.

No solo se trata de contaminar sus playas sino que además la basura afecta el Sistema Arrecifal Mesoamericano, el cual es esencial para frenar los efectos provenientes de huracanes que pueden afectar a la Ciudad de México, Guatemala, Belice y Honduras.

Hace más de una década que se había detectado el problema, pero ninguno de los dos países había llegado a un acuerdo en común. El año pasado, la cancillería hondureña reclamo a Guatemala reparar el daño ambiental que está afectando a su población en Omoa. Incluso las autoridades de Honduras propusieron demandar a Guatemala como un intento desesperado para frenar la problemática.

Fue hasta entonces que el gobierno de turno se dignó a ponerle atención a la situación, creando mesas de dialogo entre ministros de ambiente, donde se acordó llevar a cabo algunos proyectos como la elaboración de un centro de acopio de plástico en Izabal y una biobarda industrial que funcione todo el día.

Somos testigos de que el gobierno guatemalteco no responde la atención que se merece ante situaciones como esta sin ningún tipo de presión nacional o internacional. Se debe pensar en vías más allá de pequeños proyectos.

Una solución permanente y consolidada sería una intervención de la Corte Internacional de Justicia donde sentenciara al Estado, recordándole los principios del derecho internacional ambiental; donde se responsabilizan a no causar daño al ambiente de otros Estados en áreas fuera de la jurisdicción nacional.

Por otra parte, no puede ser más claro que el agua en que necesitamos un cambio de actitud de 180 grados en cuanto a dónde terminan nuestros desechos. Las consecuencias no se limitan al exterior de la frontera, se sienten en las comunidades rurales del país.

Varios ríos que terminan interconectando con el de motagua, pasan por comunidades donde no tienen acceso al agua potable. Por lo que no ven otra opción que bañarse, lavar su ropa y su comida en el agua que ya se encuentra contaminada. El dengue y otras enfermedades dermatológicas, no tardan en aparecer.

Si al gobierno aún le interesa que las relaciones con Honduras persistan, es necesario hacer campañas de concienciación donde eduquen a la población en temas ambientales, de otra forma, de nada servirán los proyectos que proponen para descartar la contaminación.

Cambiar la mentalidad en que “una vez desaparece de mi vista ya no es más mi problema”, es un obstáculo que se debe priorizar.

Share.

About Author

En Paralela

Somos cuatro mujeres con mucha consciencia de género. Nos une la voluntad de hacer escuchar aquella forma de pensar nuestra realidad que corre en paralela a la opinión hegemónica y que frecuentemente es subestimada o ignorada. Queremos reivindicarnos como mujeres, como estudiantes universitarias y como ciudadanas guatemaltecas. Bienvenidos y bienvenidas a nuestro espacio. Primera semana: Celeste Guzmán Jugando a la vida, respetando sus respectivas reglas, algunas de ellas difíciles. Me encuentro en un momento desafiante: se está moviendo al mundo, con evoluciones y revoluciones de generaciones que al igual que yo están en la búsqueda de aquello que llaman democracia. Segunda Semana: Jaqui González Nací en el extranjero pero crecí en el oriente del país. Soy estudiante de relaciones internacionales, abierta a la verdad y optimista sin remedio. Convencida de la reconstrucción de una mejor Guatemala, me uno a la lucha contra la conformidad y exclusión. Tercera Semana: Sofía Fuentes Futura internacionalista. Idealista frustrada. Columnista amateur. Me gusta el sarcasmo, la literatura y toda conversación inteligente. Detesto la corrupción, la discriminación y los pelos en la lengua. Creo en que el diálogo y el disenso son el camino al progreso, en que el cambio se realiza con acciones y en que las redes sociales son aún un pozo inexplorado de imaginación política. Cuarta semana: Alejandra Escobar Mujer aprendiz de la vida, consciente del ahora y creyente de un mejor mañana. Soy amante de la igualdad, la justicia y la tolerancia en la sociedad. Estudiante de Relaciones Internacionales empeñada a buscar y dar lo mejor para Guatemala. Busco expresarme para crear reflexiones positivas con la esperanza de crear un cambio.

Leave A Reply