Suecia aprueba ley de consentimiento sexual

0

Mientras en Guatemala los temas de igualdad de género y derechos de las mujeres están ausentes del debate político, en otros países se ven avances interesantes e históricos. La victoria del sí el pasado 25 de mayo en la consulta sobre la octava enmienda de la constitución irlandesa, que hasta ahora ha criminalizado el aborto en casi todos los casos, es un ejemplo. Otro ejemplo es la nueva ley de consentimiento sexual que fue aprobada en Suecia el 23 de mayo, y que hizo a Suecia el décimo país a nivel mundial en contar con este tipo de ley.

En el caso de Suecia, el cambio legislativo implica mayor énfasis en el consentimiento activo en cualquier acto sexual – y ya no tanto en la violencia ejercida por el agresor o la resistencia de la víctima – así como penas más duras para el delito de violación agravada.

Mientras para la ley guatemalteca, “la violencia sexual implica el uso de la fuerza física, la coerción o la intimidación psicológica” (fuente: http://svet.gob.gt/temasdetrabajo/%C2%BFqu%C3%A9-es-violencia-sexual), esta nueva ley pone la atención sobre el agresor y el consentimiento. Violencia sexual, según la nueva tipificación, es cualquier acto sexual que no tiene el consentimiento activo de ambas partes, siendo verbal o con lenguaje corporal. Con esta medida se espera cerrar la puerta a la típica excusa de los agresores de que: “no sabia que ella no quería”. Además busca cambiar la idea prejuiciosa de que toda violación sexual necesariamente implica amenazas o violencia física, y permitir que se juzgue por violación también en situaciones donde la victima no opuso una resistencia activa.

Encima de otros estigmas que sufre una persona sobreviviente de violencia sexual, persiste todavía la idea errónea de que una “verdadera victima” resiste violentamente a cualquier intento de humillación o violencia contra su persona. Sin embargo, según los pocos estudios realizados, muchas sobrevivientes reportan haberse sentido involuntariamente “congeladas” o paralizadas en el momento de la agresión, atemorizadas al punto de no poder resistir (fuente: http://time.com/5288303/sweden-affirmative-consent-rape-law/). La idea de una ley de consentimiento es liberar a las sobrevivientes del trauma de la revictimización que muchas veces ha implicado los procesos legales hasta ahora, y girar la atención hacía el agresor.

La primera iniciativa para una ley de consentimiento en Suecia salió en 2006 del Partido Izquierda (Vänsterpartiet) y con los años se fue ganando apoyo de un espectro amplio de la población. La sociedad civil también jugó un papel protagónico en abogar por la nueva ley, como suele ser cuando se trata de empujar legislación progresista, y desde 2013 existe el movimiento FATTA! (en español: “entiéndalo”) que hace campaña a favor de una sexualidad basada en el consentimiento mutuo (página web de FATTA: http://fatta.nu/).

Al final, la aprobación de la ley en el parlamento sueco el 23 de mayo se hizo a través de aclamación, es decir que ningún diputado pidió votación y la ley fue aprobada sin votos en contra. Entre las y los diputados que celebraron la iniciativa se encontraban representantes de los partidos Liberal, Verde, Socialdemócrata, Izquierda y Feminista (aunque este último partido no tiene representación en el parlamento), evidenciando así el amplio apoyo político que tiene. El primer ministro Stefan Löfven también expresó su apoyo para la ley y dijo “Debería de ser obvio. El sexo debe ser voluntario. Si no es voluntario, es ilegal. Si estás dudando, mejor abstente” (fuente: http://time.com/5288303/sweden-affirmative-consent-rape-law/).

Desafíos persistentes

Sería reduccionista pensar que una ley puede acabar con el patriarcado. La ley de consentimiento es un avance, pero se requiere mucho más que un cambio legislativo para acabar con la cultura machista que permite la violencia sexual contra mujeres, niñas y niños. La sociedad civil en Suecia ha insistido en que los operadores de justicia deben recibir instrucciones claras sobre cómo aplicar la nueva ley, y capacitación en feminismo y género, para que tenga efecto. La ley también debe ser objeto de campañas de concientización entre la ciudadanía, especialmente entre niñez, juventud y hombres, para cambiar actitudes y comportamientos. La autodefensa feminista es otra práctica que se podría promover entre niñas y mujeres para fomentar su autoestima y fuerza física y psicológica.

Entre las pocas voces criticas que se ha levantado se destaca la organización ROKS, coordinadora de los CAIMUS o asilos para mujeres sobrevivientes en Suecia (fuente para CAIMUS: http://ggm.org.gt/caimus/). La presidenta de ROKS ha argumentado que la ley cae en prejuicios sobre la violencia sexual como algo dramático y puntual que pasa más que nada entre jóvenes o a través de ataques violentos en espacios públicos. Se sigue invisibilizando la violencia sexual rutinaria ejercida en relaciones estables y de larga duración, argumenta ROKS, y el enfoque sobre consentimiento podría perjudicar a las mujeres que por una razón u otra optan por quedarse en estas relaciones violentas y destructivas (fuente: https://feministisktperspektiv.se/2018/05/23/genomgripande-arbete-med-rattskedjan-viktigare-samtyckeslag/). Según ROKS, las mujeres y niñas sobrevivientes de violencia no necesitan nuevas figuras legales sino instituciones más efectivas y policías, fiscales, jueces y legisladores más capacitados en temas de género.

Toca esperar para ver los efectos de la aplicación de la ley. Por ahora esperaremos que la atención causada por el debate sobre el consentimiento sirva para cuestionar la masculinidad destructiva y los prejuicios machistas sobre sexualidad y roles de género.

Share.

About Author

Aron Lindblom

Cada mañana salen de la casa de los dioses los dos cuervos de Odín, Hugin y Munin, para volar por el mundo. Observan y escuchan lo que hacen los humanos y en la tarde regresan a contarle todo. Siendo un inmigrante sueco en Guatemala, me encuentro como Hugin y Munin, lejos de mi casa, a veces un poco perdido, contemplando la realidad guatemalteca y contándole todo a quién quiera leer.

Leave A Reply