Teatro en Molière (i): hacer lo que apasiona (1)

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La lucha implica salida, éxodo, desierto. Con poco menos de 25 años, Jean-Baptiste Poquelin –Molière– decide marcharse de Paris con su grupo de teatro. Al dejar su ciudad natal, sede de los poderes reales y de las oportunidades laborales asociadas a la corona, se lanza a interpretar obras de teatro en ciudades y aldeas francesas. Su viaje sería ni más ni menos que de 12 años, aproximadamente entre 1646-1647 a 1658. Regresaría ya con 36 años y con una reputación popular ganada en el interior de Francia. No obstante, este periodo de éxodo en Molière puede ser leído desde la lucha de la creación y las contradicciones del artista mismo bajo la Monarquía absoluta. De sus experiencias y el trajín de los días nacería una nueva manera de expresar el espíritu popular, con su alegría y dolor, en una forma histórica de la Comedia.

1. Molière huye de Paris, de su padre, de la usura

Valère: Oui, l’argent est plus précieux que toutes les choses du monde, et vous devez rendre grâces au Ciel de l’honnête homme de père qu’il vous a donné.
Harpagon: Ah! Le brave garçon! Voilà parlé comme un oracle. Heureux qui peut avoir un domestique de la sorte!

L’Avare, Acte 1, Scène V (Molière, 1900: 37) (2)

Según comenta el profesor M. Levi (1900: vi, vii), las deudas adquiridas para financiar su compañía de teatro, la competencia con otras ya establecidas y, finalmente, la prisión que debió sufrir por la falta de pago, repercuten directamente en la decisión de Molière de abandonar Paris. Se menciona, asimismo, la indolencia de su propio padre al querer evitar que fuera actor y escritor de obras. Como vemos, en la misma vida de Molière está presente el conflicto con el padre, la rebeldía de los deseos del hijo y la búsqueda de una nueva manera de vivir en la sociedad.

Dos planos pueden, brevemente, ayudar a comprender la importancia de este viaje de Molière en su experiencia y posterior reflexión popular. Una, el plano de la experiencia teatral. Aquí se habla de la influencia en Molière de la comedia italiana, siendo los principados y repúblicas de la península itálica aún centros y referencia cultural al resto de Europa, si bien su poderío mercantil había perdido fuerza ante las potencias navales de España, Holanda e Inglaterra. Dos, el plano del teatro francés y la variedad de actuaciones. Durante estos años Molière conoce e interpreta piezas de moda en la época, sobre todo de Corneille. Cultivaría la tragedia, la comedia. Tres, el plano de las experiencias populares en una Francia diversa en lenguas y costumbres, con una enorme tradición popular de celebración carnavalesca y, al mismo tiempo, un periodo de rebeliones contra los intentos de monarquía centralizada, fuese en disputas de nobles locales contra el centralismo parisino o, bien, en rebeliones campesinas que estallaban ante el avance del mercantilismo y la transformación de las relaciones de producción en la Francia aún feudal.

Molière mismo ha tenido una relación ambigua con el mercantilismo francés. Por un lado, vive el desgarramiento de una moral concreta-personal, integrada a un universo simbólico regional y de relaciones directas. Estas se configuraban todavía bajo el dominio de la clase terrateniente sobre las comunidades campesinas, siendo la costumbre y la tradición medios de relación que marcaban una moral de la reciprocidad señorial-directa. Con el mercantilismo y el crecimiento de la manufactura desde el eje articulador de las ciudades, el dinero comienza a disolver las antiguas relaciones de autoridad y, a su vez, imponer unas nuevas. Esto llega a transformar incluso el acceso mismo a la clase privilegiada, la nobleza, a partir de que el mismo Estado francés –como español o inglés– comienzan a vender los puestos burocráticos e, incluso, títulos nobiliarios. Ese choque entre la autoridad tradicional y el proceso disolvente del dinero –capital en su forma de expansión mercantil– desatan, pues, enormes fuerzas revolucionarias en el seno de Francia. Se da un choque entre el proceso centralizador de las ciudades –Paris, Lyon, Burdeos– y las regiones comunales-campesinas, con su propio idioma, producción distintiva y costumbres.

2. Hacer teatro desde una Francia en rebelión

It seems that Molière allowed nothing to escape him.

Introduction, Levi (1900: vii) (3)

Este desgarramiento lo están sufriendo materialmente todas aquellas regiones en disputa. Una de las más importantes épocas de guerras y levantamientos se da, precisamente, durante el periodo de viaje de Molière, entre 1648-1653. A “nivel internacional” diríamos hoy, Francia está en plena guerra con España y, a nivel del Reino, estallan diversos levantamientos contra el Estado centralizado. Este periodo se le conoció como la Frondre. El historiador inglés, Perry Anderson, relaciona la Frondre como parte del periodo de crisis de diversos estados europeos –Inglaterra, España, Italia o Francia–. Enfatiza cómo la presión estatal por incrementar la tributación en dinero, utilizada para defender y ampliar fronteras y mercados, terminó generando una serie de levantamientos regionales en todo el Reino de Francia (4). En tanto proceso de producción, se está escindiendo cada vez más el producto del productor, sea a nivel de manufacturas en los burgos o ciudades en detrimento de la economía de la comunidad campesina, lo que a su vez genera el movimiento de los productos en tanto mercancías, quebrantando los tiempos y espacios habituales. Repercute, pues, el mercantilismo como circulación de este proceso disociativo del producto en tanto valor de cambio (Cf. Marx, 1980b).

El dinero –visto como este momento de expansión del capital– es visto como la oportunidad de liberarse de las autoridades tradicionales y, a la vez, como una nueva lógica de dominio de síntesis social. Por un lado puede proveer oportunidades para romper con el dominio directo –del señor, de la iglesia– por otro lado, reconstituye nuevas autoridades –el comerciante en noble, el noble en quiebra casando a su hija con un adinerado–. En la vida de Molière el dinero tuvo precisamente ese carácter contradictorio. Primeramente, le permitiría el rompimiento con la autoridad tradicional de su padre y del lugar que esperaban que reprodujese, solicitando préstamos que le permitiesen crear las condiciones materiales para su compañía de teatro. No obstante, el dinero prestado al no ser pagado bajo las condiciones establecidas, resulta ser una nueva red de persecución y de prisión, tal como el encarcelamiento que sufre Molière, precisamente, por no poder pagar sus deudas. Su fuga al campo es, en cierta manera, una fuga al mundo de dominio de su padre y, a la vez, un rechazo a la nueva cárcel social que construyen las relaciones mercantiles-contractuales. Al respecto, el profesor Levi considera:

«Molière obtuvo grandes ventajas derivadas de sus viajes a través de las provincias, las cuales para la época ofrecían una variedad caleidoscópica de costumbres y modos franceses. En tanto comediante, el poeta se familiarizó con todo tipo y condiciones de vida y es muy probable que los prejuicios y locuras de los poderosos, así como la hipocresía de quienes se resguardan bajo el manto de la religión, provocaran que luego escribiera tan vigorosamente contra todo lo que es mera farsa o título. Parece que a Molière no se le escapaba nada.» (Levi, 1900: vii) (5)

Contradictoriamente, su arte será conocido gracias al apoyo del Estado de Luis XIV, el cual permitió durante algún tiempo la expansión del mercantilismo francés y heredó, también, el proceso de subordinación de lo local a lo centralizado, de la ciudad al campo, del impuesto en dinero a la renta en trabajo o especie.

Guatemala, 21 octubre 2015

Bibliografía

Anderson, Perry. (1974/2011). El Estado absolutista. México: Siglo Veintiuno editores, pp. 592

de Julleville, Petit (1898). Histoire de la Langue et de la Littérature française, des Origines à 1898. Paris: Armand Colin & Cie, Éditeurs, Vol. V.

Levi, M. «Introduction: Molière» (pp. v-xxix) en: Molière (Poquelin, Jean-Baptiste). (1668 / 1900). L’Avare. USA: D.C. Heath & Co., publishers. M. Levi (editor), pp. 181

Marx, Karl. (1980b). Grundrisse. Manuscrits de 1857 – 1858. Tome II. Paris: Éditions Sociales

Molière (Poquelin, Jean-Baptiste). (1668 / 1900). L’Avare. USA: D.C. Heath & Co., publishers. M. Levi (editor), pp. 181

Molière. (1673/1986). Le Malade imaginaire. Comédie mêlée de musique et de danses. Paris: Librairie Générale Française, Le livre de Poche, pp. 192

Notas

(1) Este escrito es la primera de tres entregas que reflexionan sobre el Teatro en Molière desde tres perspectivas: i) Hacer lo que apasiona, ii) Carnaval, risa, guerra, iii) Mirar con ojos de pueblo. La portada corresponde al grabado de Laignet: «Le Noble est l’araignée, et le paysan la mouche.» (El noble es la araña y el campesino la mosca). Paris, Bibliothèque Nationale. Disponible en: http://faculty.georgetown.edu/spielmag/docs/legrandsiecle/lgs4.htm

(2) «Valère: Sí, el dinero es más precioso que todas las cosas del mundo y ustedes deben agradecer al cielo al hombre honesto que por padre se les ha concedido. Harpagon: ¡Ah! ¡Muchacho excelente! Bien hablado como un oráculo. Dichoso el que pueda tener un criado de ese tipo!» L’Avare, Acte 1, Scène V (Molière, 1900: 37

(3) «Parece que a Molière no se le escapaba nada.» Introducción, Levi (1900: vii)

(4) «Las presiones fiscales del absolutismo de guerra provocaron una constante marejada de rebeliones desesperadas de las masas urbanas y rurales durante toda esta década. Se produjeron revueltas urbanas en Dijon, Aix y Poitiers en 1630; jacqueries en los campos de Angoumois, Saintonge, Poitou, Périgord y Guyena en 1636-1637; una importante rebelión plebeya y campesina en Normandía en 1639. Los levantamientos regionales de mayor importancia se entremezclaron con constantes estallidos menores de malestar contra los recaudadores de impuestos en amplias zonas de Francia, estallidos frecuentemente patrocinados por la pequeña nobleza local. Las tropas reales participaban habitualmente en la represión interior mientras el conflicto internacional se libraba en el exterior. En cierto sentido, la Fronda puede considerarse como la “cresta” más alta de esta larga ola de rebeliones populares, en la que durante un breve período algunos sectores de la alta nobleza, de la magistratura de los titulares de cargos y de la burguesía municipal utilizaron a las masas descontentas para sus propios fines contra el Estado absolutista.» (Anderson, 2011: 95)

(5) «Molière derived great advantages from travelling through the provinces which at that time exhibited a kaleidoscopic variety of French customs and manners. As a comedian the poet became acquainted with all sorts and conditions of life, and it is very likely that the prejudices and follies of the great as well as the hypocrisy of many who sheltered themselves under the cloak of religion made him afeterwards write so vigorously against everything that is mere sham or title. It seems that Molière allowed nothing to escape him.» (Levi, 1900: vii)

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About Author

Sergio Palencia

Sociólogo. Considero importante repensar la memoria histórica desde las heridas y luchas del presente, en distintos contextos. El horizonte de la esperanza, en regiones como Centroamérica y México, debe rastrearse a partir de un conocimiento crítico del pasado y su legado como lucha, aún abierta

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