Telaraña de traiciones o falta de malicia

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El refrán dice que el león no siempre es como lo pintan. Y esa podría ser la máxima que ayude a entender el ritmo que han tenido las aguas en los arreglos políticos de los últimos días en Guatemala.

Encuentros y desencuentros. Alianzas y traiciones. Revelaciones y bocas flojas. Toda una telaraña que, como el fiambre, anuncia  la entrada de noviembre y sus vientos avasalladores.

Para despedir octubre, los partidos políticos representados en el Congreso, intentaron aislar al oficialista Partido Patriota (PP), en la integración de la Junta Directiva (JD) 2015. La alianza incluía al partido TODOS, Libertad Democrática Renovada (LIDER), Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), en tanto fuerza principal de la oposición. Buscaba llevar a la presidencia a Roberto Alejos, pretendiente también a la primera magistratura del ejecutivo y fundador de TODOS, una escisión de la UNE.

El día que intentaron realizar la sesión para concretar el aislamiento, enfrentaron la primera acción del PP. Ese día, grupos de choque, al parecer vinculados a la filial del municipio de Mixco, dirigido por el hijo del gobernante Otto Pérez Molina, agredieron a los congresistas. El cerco a las oficinas del legislativo recordó a la movilización de las huestes del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), que en 2003 reclamaban la inscripción como candidato presidencial, para su fundador y sentenciado por genocidio Efraín Ríos Montt.

En las acciones recientes, Roberto Alejos llevó una de las peores partes. Alejos recibió descarga de gas pimienta en los ojos. Un ataque parecido al que una década y media antes sufrieron Oliverio García Rodas, hoy PP y Mario Taracena Díaz Sol, hoy UNE, a manos de Teresa Sosa y Zury Ríos Sosa. Incidente que también se produjo en medio del debate por su participación. En esa oportunidad Sosa y Ríos Sosa, saltaron al hemiciclo y restregaron polvo de chile cobanero en los ojos de ambos ex constituyentes.

De manera que el PP, en su afán por no perder el control de la JD del Congreso, repitió al menos dos acciones que antes había realizado el FRG. Pero no solo eso le acerca al partido del ex jefe de facto Ríos Montt. Al final de cuentas, prefirió llevar a uno de los pupilos del golpista contrainsurgente, antes que perder la posibilidad de mantener injerencia en la agenda legislativa.

El partido de gobierno, el cual apenas a inicios de octubre se amancebó con el supuesto opositor LIDER para definir la integración del sistema de justicia, cambió de rumbo. Primero, según denunciaron diputados de UNE y otros partidos, intentó seducir las bolsas de los legisladores para abandonar la alianza de castigo. Luego, al parecer, varió su estrategia y buscó otros métodos.

En el camino, consiguieron una mejor opción: convencer a la UNE de romper la alianza y buscar una fórmula intermedia. Así, cuando era incierto el proceso en el Congreso, el PP y la UNE se aliaron para integrar una JD encabezada por Luis Rabbé, iniciado en la política con el FRG aunque ahora afirma ser independiente. El partido de Roxana Baldetti ganaba vencer el aislamiento y la UNE, algo más que romper una alianza con quienes desde los inicios del gobierno de Alvaro Colom habían abandonado el partido.

Hasta aquí, la ruta mostraba a una UNE traidora a sus aliados previos y oportunista al aprovechar la alianza con el PP. Sin embargo, antes de que se concretara la elección, el diario La Hora publicó en portada los supuestos contenidos del arreglo: aprobación de los bonos, favoritismo legislativo a Gudy Rivera –el que cayó de pendejo según él mismo– y, la salida definitiva de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Todos, temas que benefician casi exclusivamente al PP.

Pasadas algunas horas  de la publicación del titular, en las cuentas de tuíter vinculadas a la UNE aparecieron notas que desmentían dicho arreglo y destacaban el respaldo del partido y su precandidata presidencial Sandra Torres a la CICIG.

Un día después, Óscar Clemente Marroquín, del diario La Hora, destacaba en su columna que la información había llegado al medio merced a un bocón del PP que había soltado la sopa. Afirmación que dejaba, públicamente en aprietos a Sandra Torres.

Pero, qué habrá pasado en realidad. Además de abandonar una alianza y formar otra por pragmatismo político del más frío cálculo, ¿la UNE habría acordado apoyar todos los elementos que fortalecen a uno de sus eternos rivales políticos? ¿Es una decisión partidaria o una licencia de acuerdos por parte del negociador? Por cierto, Mario Taracena, uno de los diputados víctimas de Sosa y Ríos Sosa.

¿Por qué el “boca floja” que revela el supuesto arreglo a La Hora es precisamente del PP? ¿Estamos ante un partido UNE que con tal de castigar a quien le abandonó al inicio de su gobierno –Roberto Alejos–, acepta un arreglo totalmente favorable a su rival? ¿O, más bien, la revelación de un presunto arreglo es la manera en que el PP y su titiritera le ganen la partida a la UNE que pecó de ausencia de malicia? Pareciera que el PP no está del todo enterrado si puede valerse de cualquier medio para alcanzar sus fines. Solo el futuro desempeño de la UNE en el congreso puede ayudar a desvelar este misterio.

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Iduvina Hernández

Defensora de Derechos Humanos, hija y nieta de gente honrada, convencida de que otro mundo es posible. Sobreviviente de la contrainsurgencia y excavadora de la verdad y la memoria. Como no sé nadar, por eso nado contra la corriente y, cómo pueden ver, no me he ahogado.

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