Un 2015 más humano

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Estos son días de propósitos para el nuevo año. Sí, los mismos que se quedan siempre sin cumplir, una lista grande que en Febrero es historia.

Le propongo que en 2015 su lista se reduzca a dos metas, una lista diminuta pero fundamental. Aquí tampoco importa el tamaño sino la calidad con que se lleve a cabo la acción.

El primer propósito es ser feliz. A eso vino al mundo. Quizá lo ha olvidado. Quizá ha confundido la felicidad con logros laborales, materiales o académicos. Tal vez ha pensado que la felicidad es algo que le puede dar otra persona. Y no. La felicidad es una decisión. Por eso tantas personas en situaciones de vida complicadas pueden serlo y otras que aparentemente lo tienen todo sienten un vacío tremendo.

Solo usted sabe cuál es su manera de ser feliz; cada uno tendrá su receta particular. Y la mayoría se auto-sabotea, deja para después lo que realmente quiere, se dedica a cosas que detesta y va dejando la felicidad para mañana, uno que muchas veces no llega.

El egoísmo sano de ser feliz con lo que le guste es el primer paso para que usted tenga algo que compartir a los demás. Nadie puede dar lo que no tiene. Piense en usted primero y logrará llegar a la meta número dos: Ser un mejor ser humano.

Este segundo propósito requiere más valentía que el primero y altas dosis de coherencia. Deje de decir una cosa y hacer otra muy distinta. Viva de acuerdo a los valores que proclama. La disonancia que produce cuando sostenemos un argumento de palabra, pero no lo hacemos acción, causa gran frustración.

También necesita perspectiva. Deje de compararse con las personas de su círculo, de competir con ellos por exhibir a dónde fue a comer o lo que compró. Ensanche su mirada hacia los demás, los menos favorecidos; en nuestro país hay muchos. Salir de la burbuja y encontrar las múltiples maneras en que puede transformar para bien la vida de las personas, le dará más satisfacción que cualquier ostentación.

No se trata de caridad. Esta no logra cambios; al contrario, perpetúa la miseria y satisface nada más al ego. Le hablo de hermandad con el prójimo, esa que mencionamos mucho pero cumplimos poco. La mayoría de quienes leemos esta revista podemos becar a un niño, enseñarle a otro gratuitamente lo que sabemos, apoyar a alguien para que comience una nueva vida, dotar una biblioteca, y tantas otras cosas más.

Simplificar su estilo de vida le acercará más a la autenticidad. Necesitamos realmente muy pocas cosas, pero caemos en la rueda sin fin de hamsters del sistema, creyendo en necesidades ficticias y usando continuamente la frase “tengo que” y muy poco “quiero” o “amo”.

Que el 2015 le depare 12 meses de plenitud, de sensibilidad y armonía con su interior, con la naturaleza y con el prójimo, de acumular experiencias y no objetos. Que tenga una vida de la que no necesite huir. Que no sea un año perfecto, sino profundamente humano.

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About Author

Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

2 comentarios

  1. Juan Alejandro Zapeta on

    Muy buen articulo, 2 reflexiones que si se aplican, realmente se llega a ser muy rico por dentro, que es lo más importante.
    Gracias, deberian de haber más articulos acerca de esto.

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