Un ascenso que es descenso

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Con gran alegría, se anunció en la iglesia la Merced durante la misa de Nochebuena que la imagen  de Jesús Nazareno, que cumplirá 300 años de consagrada en 2017, será nombrada General del Ejército de Guatemala por el presidente Maldonado, Comandante General de tan obsoleta institución.

Hasta aquí, parecería la introducción a una novela de realismo mágico, tan guatemalteco como tú. Al extremo que muchos creyeron que era una inocentada adelantada; pero no, es verdad… y mucho más grave de lo que se piensa.

No se trata de un acto protocolario sin trascendencia. Veamos por qué:

  • Es ilegal. El delito “Resoluciones violatorias a la Constitución” que se está cometiendo conforme al artículo 423 del Código Penal, al darle prioridad a una creencia sobre las demás, en un Estado cuya Constitución lo define como laico.
  • Irrespeta la memoria histórica. La Iglesia Católica fue golpeada con saña justamente por ese ejército que ahora pretende darle un honor militar a una imagen de las más veneradas por los fieles: Muchos sacerdotes, monjas, catequistas y laicos católicos experimentaron secuestro, tortura y asesinato a manos de las fuerzas militares. Justo es recordar que fue la católica la única confesión que se opuso con vehemencia a la represión del Estado en los peores años de nuestra historia.
  • Cuando un funcionario asume su cargo, debe separar por completo sus convicciones religiosas, si las tiene, del ejercicio del cargo, ya que en el caso del presidente, él representa la unidad nacional, es decir a personas de todas las creencias y también a quienes carecen de ellas.
  • El simbolismo que un acto de esta naturaleza otorga en el imaginario popular es inmenso. El inconsciente colectivo guatemalteco se nutre con avidez de momentos revestidos de solemnidad y políticamente correctos para armonizar con la doble moral imperante, por lo que al intervenir el Estado en una ceremonia religiosa e investir con un grado militar a una imagen, envía un mensaje tácito pero contundente: El Gobierno de Guatemala –y el ejército que forma parte de él– es católico.

La telenovela aún no termina. El Arzobispo Vian ya se pronunció en contra del ascenso, poniendo quizá más énfasis del debido en que no le consultaron. Maldonado tiene ahora una papa caliente entre las manos.

Pero más allá de como termine, los ciudadanos debemos tener claro que es nuestra labor preservar la laicidad del Estado, porque bajo ese principio se albergan varios derechos irrenunciables, no solamente la libertad de culto, sino temas más complejos, como los derechos sexuales y reproductivos por ejemplo, o el uso de fondos estatales para actividades religiosas.

Vivimos en un país donde las iglesias tienen mucha voz en temas estatales, lo cual ha significado un grave retroceso, como en el caso de la nula educación integral en sexualidad, a la cual se han opuesto férreamente, con las terribles consecuencias que todos conocemos, y también han intervenido para discriminar a personas que ejercen una opción sexual que se sale de la heteronormatividad.

Esta intromisión de la iglesia en temas gubernamentales resulta en atraso, graves perjuicios y resulta obsoleta a estas alturas de la historia, cuando se ha comprobado que los países más desarrollados son aquellos que separan Iglesia y Estado no sólo de nombre, sino de hecho. Este ascenso es en realidad un nuevo descenso al oscurantismo.

Quizá a Maldonado y a nosotros, nos vendría bien leer con atención las palabras del entonces candidato John Fitzgerald Kennedy durante la campaña que ganaría para convertirse en el primer presidente católico en un país que no lo era:

“Al contrario de lo que los periódicos señalan, yo no soy el candidato católico a Presidente. Soy el candidato del Partido Demócrata a Presidente.

No hablo por mi Iglesia en temas públicos –y la iglesia no habla por mí–.

Pero si alguna vez llegara el tiempo –y yo no creo que tal conflicto sea remotamente posible– cuando el cargo requiera o que viole mi conciencia o que viole el interés nacional, entonces renunciaré al cargo; y espero que cualquier servidor público cuerdo haga lo mismo.”

Discurso de John F. Kennedy ante la Asociación Ministerial de Houston, 12 de septiembre de 1960.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

4 comentarios

  1. Pablo Quiñónez on

    Cuando un nombramiento es más que un nombramiento…

    Dentro de un tiempo se cumplirán 300 años de consagración de la imagen de Jesús Nazareno de la Merced, por tal motivo y como preparación a tal acontecimiento se elevará de Coronel a General a la imagen mercedaria. Tal acto no tiene fundamento teológico y no existe razón pastoral para ello.

    PRIMERO: En las escrituras vemos que Jesús no fue partidario de los títulos honoríficos (Cfr. Mc 10, 17s) ni de los puestos de honor, por eso recomendó a los suyos cuidarse de las actitudes farisaicas (cfr. Mc 12, 38); conceder dicho título y aceptarlo es contradecir las enseñanzas de Cristo, es poner la figura de Jesús al servicio de los poderes de este mundo lo cual es DIABÓLICO.

    SEGUNDO: Una de las instituciones que más atrocidades cometió durante el conflicto armado fue el Ejército de Guatemala y nombrar a la imagen mercedaria General de dicha institución es decir: «Mirad, Cristo está con los genocidas»
    O como dijeron por ahí: «En un país donde hubo genocidio tal nombramiento es desesperanzador»
    Cristo hizo su opción por los pobres y denunciar a los opresores lo llevó a la cruz.
    Dicho nombramiento demuestra que No tenemos memoria histórica y que no somos cristianos.

    TERCERO: Se deforma la imagen de Dios y se despilfarran los bienes con tales actos, bienes que se deben dedicar a la caridad.

    No es que seamos sordos ni ciegos a la situación de nuestro país, pero esto también nos incumbe.

    Como cristiano, seminarista y devoto cargador me opongo a tal acontecimiento y de ser posible que se le pidan disculpas a todos los cristianos por deformar la figura de Cristo.

  2. Excelente comentario Sr. Pablo Quiñonez A mi tambien me parece una situacion muy fuera de cualquier logica universal y sentido comun, por eso me asuste, y comente en el Periodico La Hora ( DEL 24 ), para despertar no solo a los catolicos pero a quienes profesamos un RESPETO hacia dicha imagen y su simbolismo. Como comente en el Periodico don Alejandro Maldonado y el sacerdote que ( permitio esta atrocidad) , NO tienen nada que hacer en sus vidas, y se inventan algo sin saber QUE ES, para llamar la atencion . Pues este Señor Alejandro Maldonado es un Don Nadie. Como dije en mi comentario, General de un Ejercito que se caracteriza por ” LOS GENOCIDIOS QUE SE HAN LLEVADO A CABO”.

  3. excelente columna. suficientes verguenzas hemos vivido como sociedad este año al ser del dominio publico que las autoridades se han aprovechado del erario publico, de la confianza ciudadana y del mandato que les fue conferido mediante las formas pactadas en la Constitucion. Ahora quienes ¿gobiernan? quieren cerrar con broche de oro, realizando un acto ilegal, absurdo, innecesario, anticristiano (como ya comentaron aqui). ¿sera un abuso de confianza y autoridad o una cortina de humo?

  4. OJALA LAS AUTORIDADES DE LA IGLESIA, SE PRONUNCIEN AL RESPECTO.
    EN MI OPINIÓN: “MAS QUE LUCHAR POR UN ESTADO LAICISTA, LUCHEMOS POR SUPRIMIR AL EJERCITO DE GUATEMALA, QUE SE LLEVA LA MAYOR PARTE DE LOS RECURSOS ECONÓMICOS, EN VEZ DE INVERTIRLO EN EDUCACIÓN, SALUD Y VIVIENDA. EL EJERCITO, FUE EL QUE PERSIGUIÓ A LA IGLESIA, Y AHORA QUIERE NOMBRAR A UNA IMAGEN COMO SU MAS ALTO RANGO DEL EJERCITO. NO ENTIENDO COMO ALGUNOS CURITAS, APOYAN LAS ESTRUCTURAS DEL ESTADO.

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