Un mundo donde quepamos todos

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Fotografía de Óscar González

Imagine por un momento que usted tuviera una discapacidad, utilizara una silla de ruedas y quisiera realizar sus compras en un centro comercial y ahí se encontrara con una realidad: los pocos estacionamientos para personas con discapacidad están ocupados y, además, usted no puede entrar porque no existen vías de acceso para usuarios de sillas de ruedas.

Esa es solo una de muchas situaciones a las que tienen que enfrentarse las personas que tienen alguna discapacidad, junto a otras expresiones de exclusión y discriminación por parte del Estado y de una sociedad apática, desinformada, indiferente y llena de prejuicios.

Se calcula que más de mil millones de personas en el mundo presentan alguna forma de discapacidad, lo que equivale a 15% de la población. Sin embargo, pese a estos números, la sociedad todavía presenta barreras que obstaculizan, limitan o impiden a estas personas desarrollar un proyecto vital en las mismas condiciones que cualquier otra.

Cabe agregar que por mucho tiempo se ha asociado la imagen de las personas con discapacidad con la lástima, la pena y la caridad, gracias a algunas instituciones que explotan esos aspectos dejando de lado el respeto y la dignidad de las personas.

Pero la situación de las personas con discapacidad no es una cuestión de lástima, sino de derechos humanos y debe abordarse como tal. En la medida que comprendamos que los derechos de los demás deben ser respetados, tendremos una sociedad que no solo sea posible para un grupo sino para todos.

En la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y su protocolo facultativo se adopta una amplia clasificación de las personas con discapacidad y se reafirma que todas las personas con todos los tipos de discapacidad deben poder gozar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales.

También existe la Ley de Atención a las Personas con Discapacidad (Decreto 135-96) cuyo objetivo es servir como instrumento legal para la atención de las personas con discapacidad, para que alcancen su máximo desarrollo, su participación social y el ejercicio de los derechos y deberes en nuestro sistema jurídico; y, además, establece que el Estado debe garantizar la igualdad de oportunidades para estas personas en ámbitos como: salud, educación, trabajo, recreación, deportes, cultura y otros.

Este jueves se realizó la “Rodada por los derechos de las personas con discapacidad de Jutiapa”, donde un grupo de cinco jutiapanecos decidieron recorrer 12 kilómetros en silla de ruedas con el objetivo de visibilizar sus derechos y exigir a las autoridades el cumplimiento del marco legal que ampara los mismos.

Más oportunidades; una sociedad incluyente y accesible, con infraestructura para personas con discapacidad; acabar con la exclusión y la discriminación; salud y educación; recreación y justicia fueron parte de las demandas de este grupo de jutiapanecos que no apelaron a la lástima, sino a sus derechos humanos y a su apuesta por las capacidades, por un papel activo en la sociedad, por hacer, por actuar, por proyectarse en un futuro, por vivir y alcanzar sus sueños.

Mi admiración y respeto para Carlos Way, Alexander Quiñonez, Mario Renato González, Jadvin Herrera, Jorge Abel Hernández y todas las personas que luchan por los derechos humanos de las personas con discapacidad en este país y en el mundo. Gracias por su lucha para construir ese mundo donde quepamos todos.

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About Author

Karen Molina

Mujer, feminista, inconforme y activista por los derechos humanos. Constantemente estoy aprendiendo y desaprendiendo muchas cosas. Me gustan los libros, la música, la poesía, los gatos, la política y todavía insisto en cambiar el mundo.

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