Una manifestación en retrospectiva

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Desde Abril de 2015 la Plaza ha sido el centro del descontento ciudadano. El hastío y la conducta anticorrupción se apropiaron del centro político más olvidado por las clases medias urbanas desde que retornó la democracia. La Plaza ha sido un punto de consuelo, desconsuelo y expresión. En ella se han puesto importantes cuotas de influencia para conseguir las victorias que se han logrado en la coyuntura y ha sido el escenario de coloridas aglomeraciones que han enamorado a América que con admiración le solicita a sus sociedades aprender de Guatemala, cuando en realidad más que aprender se trata de acompañar.

La manifestación del Sábado 22 de agosto de 2015 tenía como objeto la celebración de la captura de la ex vicepresidente Roxanna Baldetti y pedir la renuncia del presidente Otto Pérez Molina, ambos acusados por defraudación aduanera. La Plaza era más azul que otros días, con el paso de las marchas se fueron quedando en casa las banderas rojas y las camisas blancas. Incluso fue más diversificada encontrándose en ella integrantes de las diferentes clases sociales urbanas y ya no solo de las clases medias urbanas.

Era una unidad inconclusa que lideraba la Coordinadora Estudiantil de Guatemala enfrente de la puerta del Palacio Nacional. Los cánticos eran diversos, desde consignas atemporales: “mientras haya pueblo, habrá revolución” hasta las que habían surgido con la coyuntura: “Otto cerote, te vas a ir al bote”. Todo al ritmo del: “es de ustedes”, una delegación de mandato moral de un adulto mayor que pasó chocando la mano de los estudiantes que estaban parados en la puerta principal del Palacio.

Los ánimos se comenzaban a aplacar cuando un fuerte rumor sobre la renuncia del ex Presidente Otto Pérez (que no renunció ese día sino hasta el 03 de Septiembre de 2015) se propagó por toda la Plaza mientras la gente cantaba: “sí se pudo, sí se pudo”. Inmediatamente una buena parte de los manifestantes se trasladaron a Casa Presidencial para confirmar o depurar la noticia, los Policías encargados de la protección del lugar preguntaban qué ocurría mientras comentaban entre dientes que era bonito ver a toda esa gente manifestar, todavía no sabían que podía ser una de las mejores noticias para la ciudadanía desde que iniciaron las jornadas de repudio a la corrupción. No hubo represión e incluso las manifestaciones que iniciaron en Abril se han caracterizado por humanizar a la seguridad pública, los estudiantes han manejado una conciencia clara y profunda: “el pueblo uniformado también es explotado”. En cada manifestación se han puesto a platicar con los Policías y les han regalado comida y agua, y ese día no fue la excepción.

Comienza a oscurecer y los estudiantes junto a otras organizaciones y manifestantes se dirigen a su último punto de manifestación: El Tribunal Supremo Electoral. Con la demanda más antisistema del momento: “en estas condiciones no queremos elecciones”. Acompañado de una petición menor, la suspensión de la candidatura del partido político que encabeza las encuestas, por exceder el techo de campaña de forma exorbitante y por la vinculación del candidato vicepresidencial en casos de corrupción y la del candidato presidencial con el crimen organizado y el narcotráfico.

Terminaba una manifestación más y la sociedad civil organizada y no organizada se comenzaba a dispersar, mientras que la unión estudiantil dejaba clara su intención de consolidarse o asociarse a un mayor nivel. Ese día en Casa Presidencial habían tomado la palabra en medio del júbilo de la incertidumbre y se dirigieron a los manifestantes con exclusividad. Y no una exclusividad con la que pretendía figurar sino aquella que recién había sido recibida en la puerta principal del Palacio, la toma de posesión de un rol nunca solicitado pero que generacionalmente le había sido entregado. Sin embargo y en cada marcha se ha percibido que este estudiantado soñador no se apropia de las victorias y tiene claro que lo que se vaya conquistando es de todos, hasta de los que ya no están.

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About Author

Luis Guillermo Velásquez

Latinoamericano y estudiante de Ciencia Política. Concibo en la política desde su enfoque científico y filosófico, los pilares del estudio de la problemática nacional desde una perspectiva histórica y coyuntural.

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