Urge un “Procesiódromo”

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Comienza la Cuaresma: para miles de guatemaltecos una época que esperan ansiosamente; para pocos de reflexión y para otros una ocasión de fiesta y actividades que los sacan de su rutina. También comienzan las molestias, quejas, atrasos y atascos que ocasionan las diferentes actividades religiosas, particularmente las procesiones.

Alguien decía que las procesiones son un fenómeno cultural más que católico, pero no se puede negar el impacto de estas actividades religiosas en un país que de laico solo tiene el nombre. Muchos defienden estas prácticas afirmando que el catolicismo es la religión mayoritaria en la población, dato bastante dudoso a estas alturas de la historia, como si eso bastase para permitirles que hagan lo que quieran a expensas de los derechos de los demás ciudadanos que, compartiendo o no sus creencias, deben usar las vías públicas.

Este año incluso se cerró el ingreso a Antigua Guatemala, desde San Lucas Sacatepéquez, con las consiguientes pérdidas económicas para la ciudad colonial, además de los inconvenientes a todos los que necesitaban entrar y salir.

Cada uno es libre de creer o no creer lo que guste y de asistir a las actividades que sean de su agrado. Esto sin olvidar que ese derecho se termina en el momento en que vulnera los derechos de los demás. Algunos dicen que es solo una semana al año, lo cual no es verdad. Pero aunque fuese un día, molestar a otros a causa de las creencias de un grupo, incluso afecta el principio de igualdad ante la ley.

Si se contara con una edificación ad hoc para presenciar las procesiones y otras actividades religiosas, los que deseen disfrutar de ellas podrán hacerlo sin perturbar a otras personas. Estado Laico significa que todos tenemos los mimos derechos y que no se puede privilegiar a ninguna creencia sobre otra.

Lo mismo aplica para las largas filas que se forman frente a mega iglesias pentecostales y para cualquier actividad religiosa que no se puede ni debe coartar, pero a la que debe exigírsele que se realice sin ocasionar daño a otras personas.

No se avizora un fin pronto de la religión en países como el nuestro, con tantas carencias materiales y emocionales, donde las muletas juegan un papel imprescindible. Pero mientras tanto podemos comenzar a respetarnos, porque al final, también eso forma parte del amor al prójimo.

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Elizabeth Rojas

Mujer, feminista, irreverente apasionada de la vida, comprometida con la salud mental. Escéptica e irónica, pero creyente en el poder de las redes sociales, la herramienta ignorada.

8 comentarios

  1. ¿Podría la autora brindar más información sobre cuando “se cerró el ingreso a Antigua Guatemala, desde San Lucas Sacatepéquez” y a cuánto ascendieron las pérdidas que indica?

  2. No estoy de acuerdo con lo que escribe. Lo mimo sucede con Casa de Dios que ocasiona un caso vehicular a pesar de tener un hipódromo. No creo que este bien fundamentada la columna.

  3. Gerardo Pineda on

    ¿”Procesiódromo”? Es en serio… Deja a un lado lo religioso, es parte de la cultura guatemalteca. Además siempre se informa sobre las actividades que cada Iglesia realiza, creo que si ya sabes lo que ocurre en esta época del año, es muy necesario que lo consideres al planificar tus actividades y dejes de quejarte, haciéndolo ver como que eres culta y lo haces de manera respetuosa

  4. Con asombro y cuasi temor leí las retorcidas e insensatas palabras de la feminista, irreverente y escéptica Elizabeth. Puedo incluso entender que le pueda ocasionar malestar el paso de alguna procesión durante algún domingo de Cuaresma y durante la Semana Mayor (son los días acostumbrados donde salen los cortejos, es decir entre 12 y 15 días al año, la variable de tres días más se debe a que algunos viernes de Cuaresma también salen cortejos).

    Primero recordarle a la irreverente señora o señorita que la Semana Santa en Guatemala es Patrimonio Cultural Intangible de la Nación, de acuerdo al Acuerdo Ministerial 560-2008. En los considerandos de ese documento se establece que es “obligación primordial del Estado, proteger, fomentar y divulgar la cultura nacional, emitir las leyes y disposiciones que tiendan a su enriquecimiento, así como reconocer el derecho de las personas y de las comunidades a su identidad cultural de acuerdo a sus valores y tradiciones”.

    Más que un tema religioso es un tema de tradiciones y de idiosincrasia. Proponer un “procesionodromo”, es querer robarle toda la mística a la tradición que engloba otras manifestaciones sociales incluso para los que no participan de la tradición directamente. Me refiero a los que elaboran alfombras, a los que sobreviven gracias al comercio informal de comida, a los vendedores de chupetes, aguas, entre otros actores.

    Además no se deben de obviar aquellos valores agregados que conlleva la conmemoración de la Semana Santa en Guatemala. Hablo de la convivencia entre vecinos que tiñen aserrín cada Cuaresma, que a lo mejor pasan enemistados todo el año, hablo de la recuperación de las calles del Centro Histórico que por unos pocos días es para millones de guatemaltecos, quienes no se atreven a caminar por el céntrico casco urbano citadino en otros días.

    Supongo que en Brasil el Carnaval puede generar algún malestar, pero nadie con mediano criterio se atrevería a insinuar la suspensión de esa tradición, ni que la misma migrara a un teatro. En España, las calles de Pamplona se vuelven un basurero debido a las fiestas de San Fermín, pero nadie se atrevería a limitar las encerronas en la Plaza de Toros.

    En Sevilla las procesiones son patrimonio y nadie tendría la miopía ni la limitación intelectual de proponer un “procesionodromo”.

    El Convite de los Fierros también traerá algunos inconvenientes para los escépticos como usted, al igual que la Huelga de Dolores, en la cual aclaro no participo ni participaré, pero respeto y entiendo que es patrimonio nacional.

    Así que a los pretenciosos calificativos de irreverente, escéptica y feminista, entre otros, yo le agregaría el de miope y con restringida capacidad analítica.

    Yo digo que es inviable un “procesionodromo” y por el momento me quedo tranquilo que su apresurada y absurda propuesta quedará solo en sus “irreverentes, feministas y yo digo miopes letras”.

    • Su -respuesta tiene sesgos ideológicos- Juan Manuel, alejados de la moral (honestidad intelectual)…recuerde, pueden ser muy patrimonios, pero la ley es la ley y nada esta sobre ella… y el estado es laico… pero la idea no es descabellada, al igual que en brasil construyeron una instalación para su carnaval, no esta lejos la idea de ordenar todos esos actos religiosos de semana santa en un -complejo procesionario-…

      • Jorge Orellana on

        La diferencia MONUMENTAL entre los cotejos procesionales de la Semana Santa en Guatemala y el Carnaval en Brasil el cual no se limita apenas a desfiles de escuelas de Samba en ciudades como Rio de Janeiro (Sambodromo Marques de Sapocaí), Porto Alegre (Centro Cultural de Porto Seco), São Paulo y Belo Horizonte. El Carnaval es una expresión diferente en cada región y en ciudades en Brasil como en nordeste la ciudad de Salvador (capital del estado de Bahia) con los llamados tríos eléctricos que recorren el centro histórico (se mantiene cerrado) desde el viernes de dolores hasta miércoles de ceniza. En los estados del sudeste como Rio de Janeiro y en otra ciudad del nordeste Recife (capital del estado de Pernambuco) existen los llamados blocos de Rua que reúnen aproximadamente en el caso de Recife (Bloco de Rua do Gallo) aproximadamente 1 millón y medio de foliões (personas celebran el Carnaval y/o forman parte de un bloque de Rua) en el centro histórico de Recife. Ya se imaginarán como quedan las calles con los desechos orgánicos derivados de alimentos, heces, consumo de drogas y destrucción del patrimonio público y privado. Después de estos eventos de hecho en este año ya hubo una protesta formal por parte de los moradores (residentes) del Barrio Villa Magdalena en la ciudad de São Paulo con la Prefeitura (ayuntamiento o municipalidad) por todos los costos externalizados a esa región derivados del carnaval de bloco de Rua. Curiosamente surgieron intelectuales izquierdistas marxistas intentando llevar protesta a un escenario de lucha de clases entre el foliões y los residentes de esa zona residencial. En el caso de Guatemala los daños no pueden cuantificarse en esa proporción, porque hasta donde estoy enterado podrían ser congestionamiento de tránsito y robos de vehículos estacionados, pero la Municipalidad metropolitana limpia inmediatamante. Por último dice: “No se avizora un fin pronto de la religión en países como el nuestro, con tantas carencias materiales y emocionales,” Me parece que el “modelito” a seguir según la autora de la columna es el Marxismo Cultural de Gramsci, Adorno, Marcuse Lukács y etcétera. Todos los que están con ese discurso de estado laico ateo lo mínimo que esperaría de ellos es tener ética (coherencia entre el discurso y praxis) que trabajen durante los feriados religiosos como semana santa y navidad.

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