Ustedes, compañeros, son de los de siempre

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La historia reciente de Guatemala tiene un antes y un después del 25 de abril, de 2015; ese día sobrevino la protesta ciudadana y tres meses después nada ha podido detenerla, ni la mala prensa ni el boicot. Cada sábado, desde entonces, miles de personas se unen para exhibir pancartas con exigencias y condenas a la corrupción; pero la voz de la protesta se articula desde el sonido de la “batucada del pueblo”.

Usted,
compañero,
es de los de siempre.
De los que nunca
se rajaron,
¡carajo!
De los que nunca
incrustaron su cobardía
en la carne del pueblo.
De los que se aguantaron
Contra palo y cárcel,
Exilio y sombra.

Con tambores, redoblantes, un sartén, un megáfono, una trompeta, y otros instrumentos que se agregan durante la marcha, la muchachada de la batucada impone el ritmo. De ahí salen las consignas que sábado a sábado se corean y se han convertido en cantos de lucha: “Ni el Otto Pérez ni la Roxana se imaginaron esta fiesta ciudadana”; “Otto cerote, te vas a ir al bote”; “Si nos organizamos renuncian todos”. Y así transcurre el tiempo de la protesta, mientras ellos se revientan las manos y la garganta percutiendo sus instrumentos y gritando a más no poder, el coro del pueblo los acompaña y brinca.

Usted,
Compañero,
es de los de siempre.
Y yo lo quiero mucho,
por su actitud honrada,
milenaria,
por su resistencia
de mole sensitiva,
por su fe,
más grande
y más heroica,
que los gólgotas
juntos
de todas las religiones.

Brenda ha abollado varios sartenes; Andrea no para con el megáfono; Pamela destrozó un tambor y recién compró uno nuevo, Christian resopla la trompeta. Alejandro y Óscar van adelante, son un torrente de energía y la contagian a su alrededor; Alex o Ale, como sea que le digan, dirige la batucada y empieza a corear las consignas, que suben poco a poco de tono y cuando la mayoría está coreando, Óscar incrementa el ritmo y hace saltar a todos los que estén cerca. Hay otros que se unen para acompañarlos, pero ellos seis se llevan la mención aparte, es cosa de justicia, de agradecer el esfuerzo que realizan.

Pero, ¿sabe?
Los siglos
venideros
se pararan de puntillas
sobre los hombros
del planeta,
para intentar
tocar
su dignidad,
que ardera
de coraje,
todavía.

El ritmo de la batucada es parte imprescindible de la protesta, ahí se unen todas las voces que piden la renuncia del presidente; reforma a las leyes; antejuicio a los funcionarios; juicio a los corruptos; y muchas otras exigencias y propuestas que tienen como objetivo llegar a la ansiada refundación del Estado y cambiar el Status Quo.

Usted,
compañero,
que no traicionó
a su clase,
ni con torturas,
ni con cárceles,
ni con puercos billetes,
usted,
astro de ternura,
tendrá edad de orgullo,
para las multitudes
delirantes
que saldrán
del fondo de la historia
a glorificarlos,
a usted,
al humano y modesto,
al sencillo proletario,
al de los de siempre,
al inquebrantable
acero del pueblo.

Con el poema de Otto René Castillo, el eterno poeta del pueblo, quiero agradecer a Brenda, Pamela, Andrea, Christian, Alejandro y Óscar; ustedes, compañeros, son de los de siempre.

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About Author

Fernando Ramos

Me he ganado la vida desempeñando la prosaica profesión de la contabilidad y la auditoría; sí, soy de esos tipos cuadrados a quienes todo mundo teme, porque encuentran descuadres y faltantes. Pero también escribo poesía, y otras cosas por ahí; de eso trata este espacio, de las cuentas que hago con las palabras.

6 comentarios

  1. Brenda Hernández on

    Esta columna es conmovedora hasta el tuétano, Fernando. No puedo menos que agradecer, con un nudo en la garganta que se desborda en agua salada por mis fosas nasales, pues no logra llegar hasta los ojos, tu gesto por el homenaje que haces a esta batucada, corazón latiente de la dignidad del pueblo en las marchas y plantones…

  2. Christian Galicia on

    Gracias a ti Fernando por esa fuerza fresca y reconfortante.
    Que hermoso reconocimiento, nos llena de orgullo y nos renueva las ganas de seguir.
    Vamos todos a caminar, que nadie se quede atras.
    Adelante Batucada que !!Esto apenas empieza!!

  3. carmen lemus valenzuela on

    Es cuantificable la presencia + la espontaneidad + “la comparsa” + la batucada que decidió por el pueblo.
    A mitad y década de los años 9O; conocí a Fernando Ramos acompañado del vocerón milenario de otto René Castillo, su fé inquebrantable por un lugar para la estética quedó signado en la edicion y publicacion de-literaria intemperie- + el voluntariado de otros y + otras nóbeles, que decidimos la participacion + la asimilacion poética del periodo social vivenciado desde y dentro de la creciente guatemala en su identidad cultural incorporada a un pasado inmediato y a la actualidad critica en toda su topografia histórica, de ésta forma y nivel de existencia; comprendo la inclusion de pluraridades en tu concepto de pueblo.
    imprescindible Fernando.

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